Saladero después de la separación consumada: “Quieren destrozar el fútbol”

El levantamiento del Cuarto Intermedio el jueves a la noche en el Consejo Superior de la Liga Salteña de Fútbol, supo de sus bemoles e influencias inmediatas. Sucede que por mayoría se resolvió la separación de la “A” con respecto a la “B”. Ya desde el 2013, independencia en la acción desde cada una. Sin embargo, no se trató precisamente de una posición consensuada, desde el momento que se plantearon diferencias concretas. El delegado de Saladero, Luis Gracés, fue terminante cuando expresó que “quieren destrozar al fútbol, separando una divisional de otra”. A renglón seguido, Gracés fue prolongando la reflexión: “Yo no quiero votar a ciegas; quiero votar un proyecto”. Claro está que no solo la delegación de Saladero se plantó en la vereda de enfrente. También Salto Nuevo a la hora de sostener en voz alta que “los números no le cierran a nadie. Uno no sabe a ciencia cierta, hablando metafóricamente, si uno puede tirarse o no a la piscina. Si esa piscina tiene o no tiene agua”. Lo real es que 4 de los 12 clubes de la “A” (o sea el 33%), no se asociaron a la resolución. Además de Saladero y Salto Nuevo, se acoplaron Parque Solari y Ferro Carril.

“NO SABEMOS SI
VAMOS A SEGUIR O NO”
No fue tampoco, una noche de fáciles puestas a punto en materia de coincidencia, porque simplemente no las hubo. Incluso, de principio, el presidente de la Liga Salteña de Fútbol, Luis Alberto Arreseigor, alertó que “los neutrales no vamos a votar, porque no sabemos si el año que viene vamos a seguir”. Pero además el presidente recordó que “todas las divisionales nos votaron, a eso lo tenemos claro y no lo olvidamos. Por lo tanto si existiese un empate en la votación, yo permanezco al margen. No votaré”.
Es de los otros aspectos a tener en cuenta, porque la sensación fue que los neutrales no estaban precisamente al tanto de los movimientos que se generaron en torno a los clubes y sobre todo a la división creada. Tras el pronunciamiento, desde la delegación de Nacional, se apuntó que “de aquí en más hay que trabajar juntos. Esto pasa a involucrarnos a todos”.
Tras la conclusión de la instancia, más de un delegado  reveló sorpresa por la postura de Saladero, en la medida que se entiende que “ha sido un caso concreto de doble discurso”.
l levantamiento del Cuarto Intermedio el jueves a la noche en el Consejo Superior de la Liga Salteña de Fútbol, supo de sus bemoles e influencias inmediatas. Sucede que por mayoría se resolvió la separación de la “A” con respecto a la “B”. Ya desde el 2013, independencia en la acción desde cada una. Sin embargo, no se trató precisamente de una posición consensuada, desde el momento que se plantearon diferencias concretas. El delegado de Saladero, Luis Gracés, fue terminante cuando expresó que “quieren destrozar al fútbol, separando una divisional de otra”. A renglón seguido, Gracés fue prolongando la reflexión: “Yo no quiero votar a ciegas; quiero votar un proyecto”. Claro está que no solo la delegación de Saladero se plantó en la vereda de enfrente. También Salto Nuevo a la hora de sostener en voz alta que “los números no le cierran a nadie. Uno no sabe a ciencia cierta, hablando metafóricamente, si uno puede tirarse o no a la piscina. Si esa piscina tiene o no tiene agua”. Lo real es que 4 de los 12 clubes de la “A” (o sea el 33%), no se asociaron a la resolución. Además de Saladero y Salto Nuevo, se acoplaron Parque Solari y Ferro Carril.
“NO SABEMOS SI
VAMOS A SEGUIR O NO”
No fue tampoco, una noche de fáciles puestas a punto en materia de coincidencia, porque simplemente no las hubo. Incluso, de principio, el presidente de la Liga Salteña de Fútbol, Luis Alberto Arreseigor, alertó que “los neutrales no vamos a votar, porque no sabemos si el año que viene vamos a seguir”. Pero además el presidente recordó que “todas las divisionales nos votaron, a eso lo tenemos claro y no lo olvidamos. Por lo tanto si existiese un empate en la votación, yo permanezco al margen. No votaré”.
Es de los otros aspectos a tener en cuenta, porque la sensación fue que los neutrales no estaban precisamente al tanto de los movimientos que se generaron en torno a los clubes y sobre todo a la división creada. Tras el pronunciamiento, desde la delegación de Nacional, se apuntó que “de aquí en más hay que trabajar juntos. Esto pasa a involucrarnos a todos”.
Tras la conclusión de la instancia, más de un delegado  reveló sorpresa por la postura de Saladero, en la medida que se entiende que “ha sido un caso concreto de doble discurso”.






El tiempo


  • Otras Noticias...