Salto contará con nuevas cámaras de vídeovigilancia para aumentar la seguridad de la población en varios barrios

Salto contará con nuevas cámaras de vídeovigilancia para aumentar la seguridad de la población en varios barrios

Lo anunció el director de la Policía Nacional, Mario Layera

Los robos se han venido multiplicando en los últimos tiempos y en estos días, la situación ha generado preocupación entre la población nuevamente, luego de un tiempo en que las alarmas no sonaban por estos casos.
La Policía viene trabajando con un incremento de patrullaje, pero manejando de manera muy escueta la información para no generar una alarma social que preocupe a la gente. Entre los alrededor de 600 funcionarios que tiene la Jefatura de Policía, hay un 70 % aproximadamente que está destinado al patrullaje de la ciudad y el interior del departamento.
Pero aún hay barrios, donde pueden pasar más de una hora en los que no se ve un solo policía en la calle. Hay zonas que han sido más complejas que otras y la preocupación viene a colación de que las rapiñas en lugares donde hay escaso movimiento, se nota.
Hace poco tiempo el Centro Comercial e Industrial de Salto había convocado a la población a participar de una asamblea abierta, donde se le pidiera a la policía que haga mayores controles en distintos puntos de la ciudad.
Pero esos reclamos han pasado ahora a un segundo plano, mientras las denuncias por hurto no han bajado porque se trate de las vacaciones de verano, donde el país duerme la siesta, aunque en muchos casos lo hace con un ojo abierto porque estamos en año electoral.
Hace pocos días, el director de la Policía Nacional, Mario Layera, informó sobre la compra de centenares de cámaras de videovigilancia por parte del Estado, las que serán colocadas en distintas ciudades del país, con el fin de ayudar a la Policía a tener un espacio de monitoreo mucho más amplio y con esto saber qué hacen los vecinos y qué pasa en los distintos lugares públicos, si hay más robos o no.
Layera dijo que iba a empezar por los departamentos del litoral del país, incluyendo especialmente a Salto por el alto volumen de delitos relacionados al narcotráfico y al contrabando que existen en nuestra ciudad, situación que se viene dando desde hace mucho tiempo.
El contrabando pulula en la ciudad y para muestra sobra un botón, el popularmente conocido Bagashopping sigue floreciente ante la caída en varias ocasiones del comercio formal, y esa modalidad delictiva trae consigo otras mañas, como el caso del narcotráfico.
El mismo, viene creciendo y las bocas de venta de drogas han pasado a ser al menos 130 que fueron reconocidas por la Policía en una ciudad donde hay cerca de 125 mil personas, es decir hay una boca de venta cada 1 mil personas, por decirlo de alguna manera, y eso revela un problema social serio que debe ser atendido.
El río Uruguay se vuelve vulnerable a este tipo de delitos a través de cruces ilegales desde la vecina orilla y la ausencia de controles por la falta de recursos humanos desde las instituciones públicas para lograr ponerle un freno al asunto, es una realidad que se vive desde hace años.
Por eso fue también que el máximo jerarca de la Policía Nacional decidió que el principal contingente de cámaras de seguridad, vengan a Salto y se complementen con las que se colocaron hace más de 5 años.
Porque entiende que la videovigilancia puede llegar a ser la manera de que los delincuentes orienten su mirada hacia otro lado y quizás esto provoque por lo menos un corrimiento, y a su vez acaso permita que haya algún procedimiento que deba hacerse.
Si bien para las autoridades del Ministerio del Interior, lo que pasa en Salto es más de lo mismo de lo que ocurre en otros lados, pero a su vez anuncian que nuestro departamento no ha llegado al nivel de los departamentos del área metropolitana, el tema es que no se llegue a eso para tener después que apagar un incendio.
El 2018 generó protestas furibundas porque la población quiere un freno al asunto, lo hicieron desde la violencia y desde el quebranto a las normas, como fueron los cortes de ruta y la quema de productos tóxicos, como son los neumáticos.
Pero el tema no está ahí, sino en el sentir de una población que por un lado fomenta el consumo en el comercio informal, dándole cabida al contrabando y hasta sin quererlo a las mañas que del mismo resultan, y por otro lado reclama que haya mano dura.
En los últimos tiempos, las autoridades del gobierno anunciaron la progresiva instalación de un cuartelillo de la Guardia Republicana en nuestro medio, que atenderá los problemas de la región, hubo quejas y críticas a muchos de los procedimientos de esta policía altamente especializada, pero el tema es generar una intervención que apague el incendio que empezó desde hace tiempo.
Ahora en poco tiempo se instalarán más cámaras en toda la ciudad y la población estará más controlada, no debe haber reclamos ni quejas porque los métodos apuntarán a atender un reclamo de la gente. Lo que también harán esos mismos métodos, será dejar en evidencia a la población cuando la misma incumpla la normativa, pero al menos habrá más vigilancia.
Hugo Lemos