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Salto Nuevo reclama más patrullaje

En el marco de la Mesa de Convivencia y Seguridad Ciudadana

De las reuniones que tuvimos ¿no ha mejorado nada?, pregunto, para que por lo menos nos tiren una buena”- dijo el Crio Mayor Francisco Álvez, a los pocos minutos de haber comenzado la reunión con los vecinos de Salto Nuevo, tras recibir una avalancha de reclamos.
Es que, el malestar de los vecinos por la inseguridad en el barrio, era tal, que por momentos todos hablaban a la vez y contaban los robos que habían sufrido y el miedo con el que viven a diario. En general, reclamaron una mayor presencia policial, un cambio en la legislación y mano dura de la justicia a la hora de procesar a los delincuentes.
Al inicio de una nueva etapa de la Mesa de Convivencia y Seguridad Ciudadana, el pasado martes se realizó una reunión en el jardín de Salto Nuevo, donde poco más de 20 vecinos y algunos comerciantes se hicieron presentes para entablar una mesa de trabajo con las autoridades.
La voluntad de los efectivos policiales, de los representantes de la Intendencia de Salto y del Centro Comercial e Industrial de Salto es poder trabajar en conjunto con las organizaciones sociales y los vecinos para mejorar la inseguridad en los barrios pero a los pocos minutos de comenzada la reunión recibieron una avalancha de reclamos y protestas que por momentos hizo casi imposible poder atender las quejas de todos los vecinos del populoso barrio conocido como “la República de Salto Nuevo”.IMG_2814 [1]
Inclusive, uno de los comerciantes que fue víctima de robos en tres o cuatro oportunidades, en determinado momento de la reunión, se levantó molesto y se retiró diciendo “¡no sé para que hacemos tantas reuniones y reuniones!”.
Otro vecino, entrado en años, reaccionó también con molestia y pregonó con furia en su voz “¡entonces, lo que tenenos que hacer es agarrarlos y enterrarlos! y así, nadie va a descubrir nada”. Los vecinos, que acudieron con la intención se sumarse al esfuerzo de las autoridades y colaborar por una mayor seguridad en el barrio, previo a la reunión, dialogaron con EL PUEBLO, comentaron las principales dificultades que atraviesan y pidieron disfrutar tranquilos de su barrio del que poco a poco ven como “los pichis se apoderan de él”.

Vecinos piden poder circular tranquilos por el barrio, vivir sin miedo y proteger a sus hijos, sus casas y sus comercios

Poder circular tranquilos por lugares como los puentes de ingreso al barrio Salto Nuevo, la placita o la Avda Solari hasta poder estar en sus casas o comercios sin miedo, sentarse en la vereda, dejar salir jugar a sus hijos o simplemente dormir tranquilos, fueron los pedidos de algunos vecinos de este populoso barrio de la ciudad.
“Cuando estaba la Republicana, no andaba ni un alma en la calle, me paraban a mí, paraban a la señora, a todo el mundo y los pichis se desaparecieron”, comentó uno de los vecinos en la reunión mantenida con las autoridades el pasado martes, haciendo hincapié en el reclamo de más patrullaje en el barrio, un pedido que se hizo eco en todos los presentes.
“Pero a raíz de eso empezaron a haber problemas en el centro con la rotura de vidriera de los comercios y todo eso. Entonces, los vagos los sacás del barrio y se van al centro pero ahora volvieron. Con el PADO mejoró un poco, pero ahora hace como dos semanas que no se los ve ni cruzar. Lo que pasa que vienen los patrullajes y se amenazan pero ustedes se van y los vagos te vuelven y se apoderan del barrio”, agrego el mismo vecino y comerciante de la zona.
“Nosotros sacamos lo positivo de estas reuniones, pero lo que vemos es que cuando desaparece la presencia policial, ellos vuelven. No es que los ataquemos (a la policía), pero pasa que terminan los patrullajes y todo vuelve. Nosotros agradecemos estas reuniones y que vengan cada vez que los llamamos pero también tienen que saber esto que pasa”, dijo otra de las vecinas.
“En la placita a las nueve de la noche no podés pasar. Pero también está que la policía no pasa
Por Florencia Sánchez, desde Yacuy hasta Patulé, ahí, es una pasadera impresionante de estos malvivientes. Una vez encontré a uno abajo de la mesa de mi casa y el otro día, mi hijo salió y estaban dos tipos mirándolo y yo después lo reté porque le dije – ¿cómo vas a salir, no ves que esos están vigilando? ¡mirá si te hacen algo!”, comentó con preocupación otra de las vecinas que asistió a la reunión.
Así, fue durante gran parte de la reunión, los vecinos plantearons sus quejas y sus problemas y las autoridades trataban de responder a sus inquietudes.
Las quejas porque “los jueces los sueltan al rato”, también fue frecuente así como las preguntas por como realizar un arresto ciudadano.
“Yo apuesto a que un ciudadano común, se manda una macana un día de estos con un pichi, lo que sea y lo van a buscar por cielo y tierra para agarrarlo, un ciudadano que siempre estuvo bien, se manda una macana y marcha. Pero éstos, que viven haciendo cualquier cosa ya no les interesa agarrarlos”, dijo con gran malestar uno de los vecinos en voz alta.
“¿No podemos hacer algo, una protesta, que la gente se junte, reclamar algo?, preguntó otro vecino. “Antes, la policía se llevaba a un ladrón y se iba al calabozo las 24 horas y tenían que llevarle el colchón para que duerma y ahora si no tienen todo con sus comodidades, no se quedan”, agregó otro lugareño. “Donde uno empiece a sacarlos a todos hasta que desaparezcan van a ver como ponen las barbas en remojo”, esgrimió a viva voz otro vecino desde uno de los bancos ubicado a los lados del salón. “Golpean las puertas a las cuatro o cinco de la mañana, en la esquina de casa hay una señora que vive sola y le golpean la ventana. A mi me robaron tres veces en la casa, la tercera vez lo seguí hasta que disparó para la casa de él y ahí lo dejamos porque intervino la policía, pero nunca supimos si lo atraparon o no”, agregó otra vecina.
El Crio Francisco Alvez, trataba de llevar en orden la reunión, pero por moemntos se hacía imposible ante tantos reclamos. “A nosotros, no nos compete opinar sobre la justicia, debemos cumplir, la ciudadanía sí”, terminó diciendo, a la vez que preguntó “de las reuniones que tuvimos ¿no ha mejorado nada?, pregunto, para que por lo menos nos tiren una buena”. A lo cual los vecinos aseguraron que después de las reuniones se incrementa el patrullaje, pero después que se van “los pichis se apoderan del barrio de nuevo”.
CAMBIAR LA ILUMINACIÓN
Los reclamos también fueron para la Intendencia de Salto. “Hace un tiempo, pedimos que nos cambiaran la iluminación del barrio, eso se arregló, en parte. Hicimos una poda en casi toda la Avda Solari y ahora los árboles están inmensamente crecidos de nuevo y se vuelve una boca de lobos”, dijo otro vecino, reclamando más iluminación. También pidieron que se quite la garita de ómnibus ubicada frente al Jardín, porque “ya no para el ómnibus y no la sacaron y ahí se juntan las barras en la noche y es incansable con ellos, son las tres de la mañana y siguen molestando a los vecinos”. El pedido para sacar esa garita esta hecho desde el año pasado, aseguraron a este diario y a las autoridades en la reunión.

Miguel Lima – presidente de la comisión barrial Salto Nuevo suroeste “a mi casa ya me entraron tres veces a robar”

Miguel Lima es el Presidente de la comisión barrial Salto Nuevo Suroeste y ha vivido desde que nació en el barrio Salto Nuevo: hoy tiene 66 años.
“Siempre hubo algún que otro problema pero hoy es impresionante. A mi casa ya van entrando tres veces a robar y se llevan todo… las plantas, el canasto de la basura”.
LIMA recientemente tuvo que embarcarse en un préstamo de 25.000 pesos para enrejar totalmente su residencia.
“Está muy complicado… a uno de nuestros vecinos que es comerciante, todos los días le están robando, teniendo dispositivos y cámara. El otro día a las siete de la mañana ya fue abordado por delincuentes”.
Ahora no hay de zonas ni de horarios…los robos se dan a cualquier hora y en la plaza hay señoras que venden droga… aquí todo se sabe”.
-¿De qué forma piensa que se puede parar todo ésto?
-”Es todo un tema, porque la policía los detiene pero luego los sueltan. Hay que ser más rigurosos en la detención.
Es necesario poner una mano más firme”.

MIRTHA, MADRE DE UNA HIJA EN EDAD ESCOLAR Y OTRA ADOLESCENTE “ANTES SALTO NUEVO ERA UN LUGAR DONDE SE PODÍA VIVIR TRANQUILO”
Mirtha es madre de dos hijas de 17 y 7 años y desde los once años reside en el barrio Salto Nuevo (hoy tiene 42).
Sostiene que en materia de seguridad el barrio experimentó un cambio sustancial.
“Hace mucho tiempo que ya no podemos vivir seguros allí. Hace siete años atrás entraron a robar a mi casa. En ese entonces mi hija más chica era una bebé. Entraron cuando estábamos durmiendo y nos robaron varios artículos. Esa vez robaron a los vecinos de toda la cuadra”. Considera que la estrategia de reforzar el patrullaje podría contribuir a que mejore la situación en el barrio y que la Guardia Republicana en su momento logró que descendiese en el barrio el índice de delincuencia.

“HOY LA INSEGURIDAD ES TOTAL”
-¿Cómo era el barrio otrora?
-“Un lugar donde se podía vivir tranquilo… veníamos a la plaza sin problemas. Salíamos con mi esposo y las chiquilinas. Podíamos volver a la hora que fuera y la casa estaba intacta.
Ahora es imposible dejar la casa sola… no hay seguridad alguna. Hace muy poco tiempo me robaron la ropa que tenía tendida en el alambre.

¿Qué sucede en la plaza?
-”Es muy insegura y peligrosa… muchos suben con sus motos, lo que significa que no podemos llevar a nuestros hijos a andar en bicicleta, en patines o a hamacarse.
-¿Se advierte patrullaje en determinadas horas del día?
-”En la zona donde vivimos, sí están pasando muy seguido.
Lo cierto es que la situación es muy inquietante. Aquí en el jardín en lo que va del año ya van robando tres veces y el año pasado hubo un episodio, aún el centro escolar teniendo rejas.
¿Cuáles son las mayores inquietudes que surgen de las conversaciones con los vecinos del barrio?
“Muchos de nosotros tenemos hijos pequeños y no podemos sentirnos seguros ni tranquilos. Tenemos que estar continuamente controlándolos y cuidándolos ante cualquier evento de inseguridad.
No pueden ni siquiera jugar en el frente de la casa. Tenemos que vivir bajo llave y con rejas. Y de igual forma no estamos seguros. El otro día estábamos mirando tevé en el living y vimos que andaban dos sujetos rondando. Mi esposo trabaja de noche y me quedo sola con mis dos hijas y no me siento tranquila por más que ponga seguridad en las puertas. El tema es que cuando te entran a robar una vez, uno ya se queda en intranquilidad.
-¿Temen por su vida?
-”Totalmente. Aquí cada vez que suena la alarma en el jardín tenemos mucho temor. Ya no venimos más solas. ¿Qué hacemos si está alguien adentro y nos lastima?
Es un tema muy complicado.
El proveedor que nos trae las compras del supermercado nos comentó que les han robado varias veces a punta de pistola
¿Qué medidas consideran que es necesario tomar?
-”Durante el patrullaje de la Guardia Republicana, las cosas mejoraron muchísimo.
Si bien la gente se molestaba porque sacaban motos y controlaban… mejoró la situación de la seguridad.
-¿Se vive cierta intranquilidad cuando se llevan los niños a la escuela?
-“En ese sentido no. En nuestro caso la maestra sabe que la lleva el padre o la hermana porque yo en ese horario trabajo. Además la escuela está cerrada con llave”.
La mayoría de los sujetos que delinquen provienen de barrios cercanos. Por otra parte Mirtha entiende que este nuevo paradigma dentro de la aplicación de sistema penal va a traer beneficios.

Comerciantes acosados por los robos no hallan solución al problema de inseguridad pero están dispuestos a colaborar

“No hay de alarmas, cámaras ni rejas”

Los comerciantes de Salto Nuevo mostraron su malestar por la situación de inseguridad que viven a diario.

No hay de alarmas, cámaras de videovigilancia, rejas o chapones, el miedo está latente en cada jornada de trabajo.
Ya no tanto por las pérdidas económicas que puedan sufrir (que en muchos casos son mayores en daños materiales que en las cosas que roban); sino por el miedo a que “por unos pocos pesos te puedan matar o hacer algún daño”.
En la reunión de la Mesa de Convivencia y Seguridad Ciudadana, EL PUEBLO dialogó con algunos de estos comerciantes que relataron la ola de robos de la que son víctimas.

EL MISMO SUJETO LE ROBÓ CUATRO VECES Y “SIGUE SUELTO”

“El que me roba a mí me agarró de hijo, ya van cuatro veces que me roba y siempre es el mismo. Tengo todas las filmaciones, me llamaron del juzgado, fui y no le hicieron nada.
Dicen que es menor y lo tratan por loco, todo queda en nada y lo sueltan”, comentó Leonardo Carrera, propietario de una barraca en Salto Nuevo, perjudicado varias veces por robos en su comercio.
Más que el valor de la mercadería que se llevan en cada hurto el mayor perjuicio se da en las instalaciones del local.
“Me ha roto cámaras, el sistema de alarma, los vidrios, me ha roto de todo.
Todas las veces que me entraba me hacía un montón de daño en el comercio y tenía que volver a gastar en la seguridad”, comentó el comerciante.
“La última vez (que le robaron) tuve que ir al juzgado y me tuvieron desde las nueve de la mañana hasta la una de la tarde y no logré nada, porque el tipo sigue suelto”, agregó con un profundo malestar.
Su participación en la reunión de la Mesa de Seguridad y Convivencia Ciudadana que se llevó a cabo el pasado martes es “para sumar esfuerzos y hacer acto de presencia pero no veo ninguna solución por el momento, con este sistema no veo solución”, comentó.

LE ROMPIERON EL VIDRIO BLINDEX CINCO VECES

“Yo siempre estoy con miedo, trabajo con chiquilinas y el miedo es permanente. Cada vez que salgo estoy pensando en que no vaya a pasar nada y cuando le pasa algo a otro comercio lo siento como si fuera propio, me da la misma sensación de miedo como si me pasara a mí”, dijo Silvia da Rosa, otra comerciante de Salto Nuevo.
Da Rosa, es dueña de una regalería ubicada en Av. Solari y Patulé y comentó que en más de una oportunidad han recibido la visita de los amigos de lo ajeno, siempre en la noche, rompiendo el vidrio con piedras pero en ninguna oportunidad pudieron atrapar a los responsables.
“Hemos sufrido la rotura del vidrio blindex cinco veces, ahora cambiamos de sistema y hemos puesto chapones y alarma.
Como vivimos al lado, estamos permanentemente controlando y cuidando. Tenemos cámaras y alarma pero la mejor solución han sido los chapones. Después, durante el día, tratamos de estar siempre acompañados, que no esté nadie solo”, comentó.
La comerciante se mostró molesta con la situación “algo tiene que cambiar”, dijo, “estamos siendo rehenes de los ladrones, trabajando encerrados, presos en nuestras casas, presos en nuestros comercios.
Antes de irte a dormir tenés que controlar que esté todo bien cerrado y que hayas puesto la alarma.
Si andás en la calle tenés que controlar quién viene cerca, si llegás a tu casa y abrís el portón no sabés si no va haber alguien afuera esperándote para robar o alguien en la esquina.
Capaz que estás en la caja (del comercio) y no hiciste una buena caja ese día pero igual te pueden matar por nada, por doscientos pesos. Lamentablemente, estamos cada día con más miedo”, comentó da Rosa.
“Nosotros, los comerciantes, venimos trabajando hace pila con todo esto, hemos tenido reuniones con el Jefe de Policía y cada vez que hay estas instancias (como la Mesa de Convivencia) participamos.
Pero sabemos que no es solo responsabilidad de ellos (los policías), sabemos que también están las leyes que hay que cambiar. Ellos (los policías), también están desamparados, ellos trabajan, hacen los patrullajes pero esperamos un cambio”, agregó.

“LA POLICÍA LO AGARRÓ ADENTRO” PERO LO SOLTARON PORQUE ES MENOR”

“¡No sé cuántas denuncias tango ya!, más otras que no hago porque estoy cansado, dijo Jorge Gabrielli, propietario de un comercio en el rubro ferretería y barraca ubicado en Salto Nuevo.
“Es la misma persona la que nos roba.
Lo agarró la Policía adentro (de la ferretería), lo llevaron (a la justicia), fuimos a Fiscalía a declarar, nos tuvieron desde las nueve de la mañana hasta las doce del medio día para decirnos que no se puede hacer nada porque es menor ¡y ta, lo soltaron!”, contó con enojo y preocupación.
“Hace unos días atrás, entró, me robó, me rompió las alarmas, me hizo un montón de estragos adentro.
Le muestro la filmación a la policía y me dicen -¡ah, el famoso R.!- ya saben quien es, tienen las pruebas, pero no hacen nada para atraparlo. Entonces, si hacemos denuncias y no hacen nada, a mi esto me tiene bastante preocupado, porque no hay de alarmas, cámaras ni rejas”, comentó el comerciante.

“La Policía seguirá adelante con las mesas de seguridad y convivencia con participación de actores sociales y la gente”

Adolfo Cuello – Sub Jefe de Policía

El Sub Jefe de Policía Adolfo Cuello – en el marco de un análisis de situación – determinó que la problemática delictiva es a nivel nacional y que Salto no escapa a esa realidad.

Se está intentando implementar un combo de medidas que tiene que ver con las fuerzas policiales con que dispone el sistema en determinados lugares, los cuales se determinan a través de la tecnología y de las informaciones recabadas.
Otra de las acciones apunta a seguir llevando adelante la conformación de las mesas de seguridad y convivencia, dando participación a los actores sociales y escuchando las inquietudes de la gente.
En base a ello se intenta hacer un despliegue de la forma más eficaz y eficiente posible.
Ante el planteo de poder crear una fuerza específica, el jerarca entendió que “es cuestión de números”.
En la medida en que se va aplicando el plan cuadrante en los barrios se puede advertir un mejoramiento de la situación.
No obstante el delito no se termina, se hace un corrimiento que lleva a la necesidad de hacer una nueva evaluación.

MESAS LOCALES PARA LA CONVIVENCIA Y SEGURIDAD CIUDADANA

Son un espacio de participación e intercambio entre diferentes actores sociales para trabajar en los temas relacionados con la seguridad y la convivencia desde una mirada local.
“Están integradas por la la seccional del barrio con la Policía Comunitaria, representantes de los consejos vecinales, representantes de institucionales a nivel local, vecinas/os, que deseen participar activamente en el compromiso de mejorar la seguridad y convivencia.
“Para identificar problemas de convivencia y seguridad, para establecer prioridades y acuerdos y programar acciones en conjunto, logrando compromisos entre las instituciones y los vecinos buscando las posibles soluciones a los problemas, informándose en la seccional de su barrio, en el Municipio o comunicándose al Ministerio del Interior al programa de Mesas Locales para la Convivencia y Seguridad Ciudadana.

FRENTE A LOS PROBLEMAS COMUNES, LA CONSTRUCCIÓN DE LAS SOLUCIONES ES COLECTIVA

Cuando hablamos de seguridad ciudadana nos referimos a:“La creación colectiva de un ambiente propicio y adecuado para la convivencia pacífica de las personas.
“Dar un nuevo perfil a la policía, entendiéndola como un servicio de naturaleza civil orientado hacia la prevención y articulación con otros actores de la comunidad.
Inclusión de todos los ciudadanos e instituciones del Estado, no siendo solamente tarea exclusiva del Estado.
Poner énfasis en las labores de “prevención” y “control” – antes que represión – de los factores que generan violencia e inseguridad.
Cuando se habla de convivencia se refiere al respeto al otro.
“Entender que tenemos derechos pero también tenemos obligaciones para con los demás.
“Dividir el espacio físico que nos toca vivir para poder vivir bien y que el otro también pueda hacerlo.
“Aceptar al otro que es diferente a mí pero tiene el mismo derecho que yo a serlo.
Las Mesas Locales de Convivencia y Seguridad Ciudadana fueron creadas en el 2006 en un trabajo conjunto del Ministerio del Interior y el Programa de las Naciones Unidas (PNUD). Las Mesas se integran por la seccional del barrio con la Policía Comunitaria, representantes de los Consejos Vecinales, representantes de instituciones estatales a nivel local y también vecinos interesados en participar.
Las mesas se constituyeron como espacios de debate y participación entre diferentes actores sociales, con el fin de realizar análisis de la situación referida a la seguridad pública y a la resolución de conflictos de convivencia, elaborar un Diagnóstico Zonal y a partir del diagnóstico presentar un diseño de posibles líneas de intervención, con el objetivo de elaborar un Plan de Acción Local.
De esta manera, las mesas pretenden dar un nuevo perfil a la Policía y crear un ambiente de convivencia pacífica, ya que el enfoque está pensado desde la prevención.
El énfasis está puesto en la participación, asumiendo que la seguridad no puede ser pensada sólo desde el Estado.
Estas Mesas se encuentran funcionando en todo el país.

«Tratamos de solucionar problemas colectivos en forma colectiva», dijo el jerarca policial

Crio. Mayor Francisco Alvez, Jefe División I y Policía Comunitaria

En el marco de las actividades llevadas adelante por parte de la Jefatura de Policía de Salto y el Centro Comercial e Industrial de Salto, denominadas Mesas de Convivencia de Seguridad Ciudadana, EL PUEBLO dialogó con el Crio. Mayor. Francisco Alvez, quien enfatizó en que cuantas más instituciones sean las que se sumen a la idea, mejor se trabajará.

¿Cuál es el objetivo de las Mesas de Convivencia de Seguridad Ciudadana, desde la óptica de la Policía?
Las Mesas de Convivencia de Seguridad Ciudadana, con impulso del Centro Comercial e Industrial de Salto, se suman a la planificación que teníamos con el Plan Operativo anual 2018, con el cual teníamos previsto trabajar en los barrios durante todo el año, con mesas de Convivencia.
Ese impulso del Centro Comercial que se suma a las actividades como lo mencioné, matiza a los comerciantes; esas Mesas de Convivencia no están dirigidas específicamente a los comerciantes, pero sí, principalmente, como también a los vecinos.
El Centro Comercial hizo un mapeo de las zonas comerciales de Salto, las cuales se irán recorriendo. Comenzamos en barrio Artigas, la última fue en Salto Nuevo, el próximo martes será en la zona céntrica de la ciudad en la sede del Centro Comercial, y luego pasaremos al Cerro, por lo tanto, le digo que venimos recorriendo las distintas zonas.
El objetivo de las Mesas como espacio de participación, es escuchar, primero; porque muchas veces, en el contacto directo de la Policía junto a otra institución, crea el clima de confianza con el vecino. De esa forma, en muchísimos casos, podemos saber qué está pasando; cosas que no han sido denunciadas en su momento, se revelan, teniendo un muestreo real de lo que está sucediendo y, en base a eso, se suman dichos insumos que recogemos en los distintos barrios a través de los vecinos, a la planificación de la lineación preventiva y represiva, llámese el patrullaje, principalmente o líneas de acción comunitaria; también, repartimos trabajos de carácter municipal.
Un ejemplo, fue lo que sucedió en barrio Salto Nuevo, donde se planteó que el propio Jardín (Nº 130), tiene la problemática -lo cual parece contradictorio-, de que en la garita de la parada de ómnibus que existe enfrente del mismo, lugar por donde no pasa la línea municipal, se posibilita el albergue de gurises en horas de la noche, que sumado a la falta de buena iluminación, se transforma en un problema. En dicha reunión, la Intendencia estaba presente por medio de su representante, quien tomó nota del asunto, y aparentemente, ya tramitó una solución.
Bueno; ese es el objetivo. Cuantas más instituciones seamos, mejor trabajamos; si bien la mayoría de los casos son sobre temas policiales.

¿Cuáles son los delitos más frecuentes?
El común denominador en los barrios, es el hurto menor (hurto de pequeños objetos de una finca, celulares, etc.). Ese tipo de hurto es el que molesta diariamente, generando un malestar en la propia vecindad, y que por lo general, son perpetrados por menores de edad.
Dicho tema es lo primero que surge en las Mesas, y debemos escucharlo, analizar sus relatos al respecto. Muchas veces, estos delitos no fueron denunciados, por eso es importante explicarles -lo que hacemos-, por qué es importante denunciar. Lo es, primero, porque al denunciar el hurto, sabemos qué está pasando y dónde, pudiendo proyectarlo en un mapa de calor, viendo dónde se concentra el delito, y ahí distribuimos el patrullaje. Ahora funciona así.
Esos hechos aislados no denunciados se saben, cuando se realizan este tipo de reuniones. Entonces, pedimos a los ciudadanos, que por favor denuncien los hechos delictivos.
En esa conversación abierta que surge, cuando empieza un vecino, continúa otro, generándose la confianza del cara a cara, lo cual nos permite planificar nuestro trabajo de otra manera, distribuir posibles soluciones en determinadas circunscripciones.
Tratando de solucionar problemas colectivos en forma colectiva, al no tratarse de problemas de uno u otro vecino, sino que son de todo un barrio; es que alcanzamos el objetivo.

¿Este tipo de actividad se realiza solamente en nuestro Departamento o a nivel país?
Las Mesas de Convivencia de Seguridad Ciudadana es un programa del Ministerio del Interior. Es una herramienta a disposición, que queda a la inteligencia de cada Jefatura, cómo se instrumenta y cómo se lo hace funcionar.
No existe un libro que nos diga de qué forma hacerlo; dependen del entendimiento de la Policía con las demás instituciones.
Lo primero que mencionamos, es que no se está conformando una comisión de apoyo, no se trata de eso. No se va a buscar beneficios ni se recaudarán fondos para nadie. Lo que se va a hacer es conversar y ver cómo enfrentar algunos problemas y minimizar otros; planificar a corto y mediano plazo los pasos que se seguirán con los insumos que vamos recogiendo.

“En el jardín van robando tres veces”

Natalia – Auxiliar

Natalia es mamá de Romina que tiene 6 años y es auxiliar de un jardín público.
“Hace cuatro años que vivimos en el barrio Salto Nuevo. Soy oriunda de Rivera y anteriormente había vivido en el Zona Este” – nos contó.
Cuando recientemente se mudó contrariamente a las versiones de inseguridad que había escuchado, junto a su familia no vivió ningún hecho que los pudiera inquietar.
“Desde los cuatro años que vivimos aquí nunca nos robaron y tampoco a los vecinos de la cuadra, pero sí han robado en el jardín.
Cuando estuvo presente en el barrio la Guardia Republicana, las cosas mejoraron mucho y los vecinos andaban más tranquilos y la placita estaba más controlada al igual que los terrenos baldíos. El verano pasado trabajó en la Escuela No. 10 y no hubo un solo día que no ingresaran ladrones.
De su diálogo con la vecindad saca en conclusión que la gente hoy en día está muy preocupada con la situación y es necesario incrementar el patrullaje. Los horarios más sensibles para los robos son temprano en la mañana y en la tardecita.
“Teníamos una compañera que venía en el horario de las dos de la tarde y se encerraba porque también es un momento del día en que la gente no está circulando en la calle y duerme la siesta.

Desde el CCIS, esperan mayor concurrencia; «Si la gente no va a las reuniones, la Policía lo va a tomar como que está todo bien»

Lo dijo Alfredo Berretta- directivo de la institución

El Centro Comercial e Industrial de Salto, ha participado de las reuniones articulando el comando de la Jefatura de Policía de Salto con los distintos barrios para la creación de estas mesas.”Nos comunicamos con los comerciantes de cada barrio (hasta el momento de Barrio Artigas y Salto Nuevo), indicó Alfredo Berretta, directivo de la institución, agregando que la función del CCIS es articular y participar como moderadores de manera de que las reuniones sean productivas, que el diálogo sea más franco y se pueda expresar todo lo que hay que decir para que la Policía pueda accionar mejor.
Aparte de la parte de intercambio de datos e información, en estas instancias se habló sobre el uso del 911 (para emergencias) y la línea 0800 5000 que ha dado buenos frutos y es una línea totalmente anónima como método de accionar rápido y que la Policía pueda estar en tiempo en cada lugar que se lo llama.
Berreta destacó que en las primeras reuniones hubo buen diálogo, la gente va, se expresa, hace críticas hacia la Policía y al sistema, y en la medida de lo posible se les va contestando y aclarando las dudas, y haciendo especial mención en cómo habría que actuar en cada uno de esos casos.
Consideró que el resultado ha sido muy beneficioso para la policía y ‘’esperemos que con esa información, la gente pueda instrumentar mejor su contacto con la Policía y así esta pueda estar de forma más rápida en el lugar y poder solucionar más casos que es lo que termina disuadiendo a la delincuencia de actuar».
Agregó que el objetivo es actuar antes que el hecho suceda, por lo que se hace especial mención al uso del 0800 5000 que es una línea totalmente anónima, que permite por ejemplo -que es común en los barrios – que un vecino quiere denunciar que existe una boca de venta de droga,, el 0800 5000 es apropiado para eso.
ESPERAN MAYOR CONCURRENCIA
‘’Si bien estamos conformes con el resultado, la Policía actúa por ‘’mapas de calor» que están dados en función de que la gente denuncie; si la gente no denuncia, la Policía no puede actuar. ‘’Si la gente no va a este tipo de reuniones, la Policía lo va a tomar como que está todo bien y pensamos que no está todo bien, por cual entendemos que la respuesta de la gente debería haber sido mayor», más en estos encuentros cara a cara, donde hay que hablar con las personas a cargo de nuestra seguridad, de mostrarse y hacer fuerza; ‘’después hablando anónimamente en una radio no se soluciona nada”.
PRÓXIMAS REUNIONES
La próxima reunión es el martes en el CCIS, y se hará allí, teniendo en cuenta que está por llegar Semana Santa y el CCIS tiene que planificar todo lo que tiene que ver con las Termas Arapey y Termas del Daymán; se trabaja fuertemente esa semana con el turismo, tratando de que la gente pueda venir tranquila.
Luego de Semana Santa se continuarán las reuniones; ‘’estamos abiertos a los barrios que quieran tener la visita del comando de la Jefatura de Policía, salen buenas respuestas, esperemos que salgan buenos frutos y que lo que se ha logrado en el centro -que ha mejorado bastante el tema seguridad- se proyecte a toda la ciudad y el departamento».