Salto se suma al gran estreno mundial, hoy llega la última película de Harry Potter

El tren empezó a moverse y Harry caminó junto a él, observando la delgada cara de su hijo, ya sonrojada por la excitación. Harry siguió sonriendo y saludando, incluso aunque era un poco embarazoso, observando como su hijo se alejaba de él… El último rastro de humo se evaporó en el aire otoñal. El tren había doblado una esquina. La mano de Harry estaba inmóvil, alzada en un adiós. – Estará bien -murmuró Ginny.page

Cuando Harry miró hacia ella, bajó la mano ausentemente y se tocó la cicatriz en forma de relámpago de la frente. – Lo sé -La cicatriz no le había dolido a Harry en diecinueve años. Todo iba bien» (Fragmento final de «Harry Potter y las Reliquias de la Muerte»).

Estas fueron las primeras líneas que leí del último libro de la imponente saga de Harry Potter de J. K. Rowling a los pocos días de haberse puesto a la venta. No tengo ninguna duda que todos quienes compraron o recibieron de regalo el libro que cerraba la historia del joven mago hicieron lo mismo, comenzaron a leer por la última página. Es que la necesidad de saber cómo terminaba la historia luego de algunos anuncios previos de la autora que dejaba a todos en ascuas sobre quienes sobrevivían y qué personajes morían en la contienda final había dejado a todos con una gran ansiedad, casi comparable a la que hay hoy por el estreno de la última película de Harry Potter.

Por cierto que esas primeras líneas de lo último de Harry Potter proporcionaban algunas ideas, Harry ganaba, estaba con la hermana de Ron, tenía un hijo que se iba en tren, seguramente a estudiar magia a la escuela de Hogwarts. ¿Pero qué pasaba con sus amigos Ron y Hermione? ¿Qué pasaba con otros tantos personajes maravillosos de la obra de Rowling de los que uno ya se había encariñado después de tantos años de estar leyendo estas historias fantásticas cuasi míticas?

Debe haber sido uno de los pocos libros que en el mundo occidental se leyó al estilo oriental, de atrás para adelante, al menos los primeros capítulos. Luego que uno saciaba su sed de información, comenzaba por el comienzo, valga el juego de palabras. Esta es otra diferencia entre el cine y el libro, uno no puede ir al cine y pedir que comiencen por el final, sino que debe ver toda la película de comienzo a fin… y esperar al final.

Pues bien, ¿cómo es que una persona adulta se pudo haber visto en esta situación juvenil de ansiar conocer el final de una historia de niños y adolescentes? Simple, por curiosidad, sentí la necesidad de saber cómo era que una historia contada en seis libros podía transformarse en algo tan adictivo para tantos y tantos niños y jóvenes en el mundo. Se trataba de todo un fenómeno, que como escribimos la semana pasada, hasta Isabel Allende propuso a Rowling como Premio Nobel de Literatura con el argumento que había devuelto a la lectura a tantos millones de adictos a las computadoras y el playstation.

Conseguimos leer el primer libro luego de ver la primera película (Harry Potter y la piedra filosofal), ahí fue cuando nos enganchamos, como en la conga, a lo último. Y de ahí en más fuimos viendo las demás películas que se fueron haciendo y leyendo los libros en los que estaban basadas las mismas. Aún sigo sin entender qué es lo que a uno le atrapa pues sin duda que nada tiene de buena literatura. Sin embargo, si alguien nombra a Harry Potter todos saben de qué se trata, ya no solo los más menudos de la familia, todos.

Dejó de ser un tema generacional, pues por ejemplo, el simple nombre de Harry Potter logró eclipsar al clásico dicho de, «esto ni Mandrake lo arregla», y ya más contemporáneamente todos nos olvidamos de David Cooperfield. Si de magia hablamos -incluso en los discursos más académicos de economía-, alguna relación al joven con una cicatriz en su frente se cuela por la ventana del costado. Harry Potter se ha transformado en un ícono cultural digno de estudio, y una vez que pase la fascinación del estreno de la última película, los primeros que lo extrañarán serán los productores de Hollywood… al menos, hasta que llegue al cine lo último de JRR Tolkien, «El Hobbit».

ALGÚN DATO

ANECDÓTICO

El cierre de la saga Harry Potter batió el récord de venta anticipada de entradas de cine en los Estados Unidos con una cifra que supera los 32 millones de dólares. Sin duda que una estupenda noticia para los productores del filme dirigido por David Yates, basado en la obra de JK Rowling.

En un comunicado oficial de la productora se anuncia la estupenda cifra. 32 millones de dólares, que augura un estupendo resultado en su primer fin de semana de proyección en los cines estadounidenses. Ya nadie duda que «Harry Potter y las reliquias de la muerte 2″ será un duro contendiente para películas como «Piratas del Caribe 4″ o «Transformers 3″.

«Harry Potter y las reliquias de la muerte 2″ se estrena hoy en más de 11 mil pantallas, ubicadas en más de 4.375 localidades de Estados Unidos. Según la productora, esta película también busca romper el récord de apertura en pantallas IMAX, estrenándose en más de 274 a lo largo y ancho del imperio del norte. «Harry Potter y las reliquias de la muerte 2″ es, paradójicamente, la primera película de la saga en estrenarse en versión 3D. Y no faltó detalle al respecto, como por ejemplo, el lanzamiento de una edición limitada de las gafas 3D con el característico diseño redondo utilizado por el joven mago que protagoniza la saga de novelas, pero que los jóvenes no se afilen, esa promoción no es para nuestro país.