Salto sin lesionados: ¿se cambia por zona central?

Vuelta a la fagina y con Mercedes en la mira.

Del 2 a 0 transitorio al 2 a 2 del final. La noche del estreno frente a Paysandú jugando por la serie sur del Campeonato del Litoral Norte, con escasez de público y recaudación escuálida. Ahora el objetivo apunta a Mercedes, el próximo rival. Será el miércoles en el Dickinson, desde las 22 horas, cuando la obligación de victoria surja planteada. En una serie de tres, empatar de local es un golpe adverso, sobre todo por un riesgo de futuro: que Paysandú y Mercedes se impongan de local en sus dos partidos.
TREGUA Y ACCION
Ayer domingo con el grupo de Luis Cavani al margen. Tregua de domingo. Hoy lunes desde las 20 horas en el Dickinson, retorno a la fagina. De pique, el análisis que no faltará del “Gringo” con el plantel. Evaluación de rendimientos individuales y colectivos. Después de todo, el tiempo para mirar para atrás limitado. Mercedes, a la vuelta de la esquina como segundo rival en la llave. Importa el apunte: sin jugadores lesionados tras el partido ante los “pay”. El DT podrá disponer de toda la plantilla. En tanto no pocos jugadores acumularon la primera tarjeta amarilla.
LA ZONA DEBIL
Sesión de esta noche, para ir calibrando posibilidad de variante a manejar por el “Gringo”, de cara al segundo juego. Se admite que en la zona de volante, la decadencia más real en los 45’ finales, cuando el equipo mermó funcionamiento y resignó protagonismo en relación al tiempo inicial donde produjo la diferencia de 2 a 0. La interrogante: puede materializarse alguna variante en la zona central?. Otro suspenso: a la cancha Diego Araújo de arranque y el propio Fernando Pintos también?. No hay que descartar a Angel “Tito” Pereira, buscando más azote por el medio del ataque?.
Esta noche, para ir definiendo pautas. Cuáles son las pautas?.

Los vaivenes de la selección ante Paysandú.
Del fuego vital a la sonora tibieza

Nivelar 2 a 2 frente a Paysandú de local, no es un clavo remachado. Tampoco un aguijón que se incrusta en el alma o un drama envolvente a la cuenta de una interrogante mayúscula. Pero en todo caso, es un resultado artero, peligroso, complejo para saborearlo. Y menos para consumirlo.
Sobre todo, porque Salto pasa del campechano 2 a 0 transitorio, al incierto 2 a 2 del final, que hasta pudo ser derrota, porque en la media hora definitiva, Paysandú se hizo bombardeo, control y resolución.
Del fuego vital del primer tiempo, a la sonora tibieza del complemento, cuesta al cabo, admitir tanta sumatoria adversa. En tanto, asoma una pregunta que produce cosquilleo debajo de la piel: por qué la selección en manos de Luis Cavani, se desacomodó con tanta facilidad, perdiendo sentido de asociaciones colectivas y certidumbre estructural?.
Porque justamente en el primer tiempo, sobre todo después de los dudosos primeros 15’, el equipo reveló saludable solidez general, sometiendo a Paysandú. Quedándose con todos los boletines para la reventa inmediata. Fue propietario del mercado y puso los precios. Todos bien lejos del alcance de Paysandú. Y Paysandú tan solo le reclamó alguna migaja al trámite fatalmente adverso, por cuestiones propias de Salto. Bien de Salto…
LA CAIDA VERTICAL
Cuándo los equipos alcanzan dimensión?. Cuando responden en la arista clave: la del equilibrio. La que Salto estableció en el primer tiempo. La que Salto condenó en el segundo. La lentitud de los volantes, la ausencia de dinámica para la recuperación de pelota (Antonio Gómez-Robert Olivera), “el no jugar” de Pablo González, más las desventuras de Nicolás Fagúndez, dictando el perfil de su individualidad, sin producir el mérito de relojear para el costado, tentando algún socio para la aventura de llegada. Y Gustavo Carballo que había explotado una y otra vez en el primer tiempo, se encandiló en la intrascendencia, porque el apoyo se convertía en pasado, y de aquella fantasía de ataque….a ese después de balas de fogueo.
Esencial para Salto: no caer en ese tipo de lagunas. Porque además, otro factor ganó la escena: el equipo se cayó y no se levantó. No supo de reacción anímica. Y ello es parte de una gravedad manifiesta.
Salto perdió dos puntos, pero no perdió el tren del futuro. Ahora sabe lo que se le viene. Sabe demasiado bien que el margen para vacilar otra vez, entrará a escasear en su góndola. Es seguro, que lo sabe demasiado bien.
-ELEAZAR JOSE SILVA-