Saquen los pañuelos señores, que a los tricolores se les dio por salir campeones…

Cuando ingresó el quinteto “Tricolor” al rectángulo de juego, para disputar este cuarto partido final, – con la posibilidad en caso del triunfar quedarse con el Campeonato Salteño 2009- , explotó la parcialidad, volaron globos blancos, azules y rojos, papelitos picados, se encendieron bengalas pronosticando lo que sería al final una brillante victoria, en lo que a nuestro criterio fue el mejor partido del “Salteño”  lleno de emotividad y por momentos de buen básquetbol.
Y para ser sincero, el favorito en este pleito final al mejor de cinco,  sin lugar a dudas era el azulgrana, y así lo había expresado este comunicador, ¿Por qué? Simplemente porque llegaba con mejores credenciales, con jugadores de mucha experiencia y títulos, campeones salteños en varias oportunidades, campeones del Interior, un plantel largo, con recambios y eso no era poco, pesaba en la balanza de lo ideal, de la lógica pero no en la balanza de la realidad. Y justamente esa realidad indicaba que Nacional a pesar de todas las adversidades, de un plantel corto, contaba con las ganas de destrozar todos los pronósticos, con garra, vergüenza deportiva y juego de equipo. Y si miramos a los jugadores tricolores entendemos este logro, la audacia de Maxi De Fino, un chiquilín que se puso los pantalones largos en el básquetbol, que tuvo la valentía incluso de chocar con la “mole” de Bruno Abratanski, el aporte de “Leo” Medina, la genialidad de Agustín Iglesias, el coraje de Federico Scaparoni, el goleo de Diego Lespada, la madurez  de Juan Pablo Testa, el cambio de ritmo de Fernando Benítez, la experiencia de Atilio Lima y en un párrafo final porque así lo merece, el arrojo del americano Joseph Work, quien ingresó en el momento justo, evidentemente lesionado, jugando con una sola mano, peleó rebotes defensivos y en ataque con distintas suertes, arriesgando incluso su propio físico por un objetivo común, el Campeonato Salteño. Y están también aquellos que participaron y que no fueron de este partido, como Diego Cervieri, Diego Irigoyen, Dionisio Rodríguez y algunos más que se nos quedaron en el tintero. Por eso decimos “saquen los pañuelos señores…” y festejen que lo merecen, fueron de punto y salieron de banca, después de 23 años Nacional sube nuevamente en el trono de los mejores. Los que nos equivocamos sólo nos queda reconocer el error, nos olvidamos del cuerpo técnico, conducido por un estratega como lo es sin lugar a dudas el Prof. Jorge Castagnaro, artífice en la parte que le compete de este justo triunfo. ¡ Salud Campeones¡
LUIS DIAZ
EL PARTIDO
En síntesis podemos decir que Nacional salió dispuesto a sorprender a Círculo y lo hizo, con juego rápido. Tan es así que el DT azulgrana trató de contrarrestar todo ese ímpetu realizando cambios en forma constante, pero sin poder lograr su objetivo ya que Nacional llega y convertía sin problemas.
Ya en el segundo cuarto, Círculo ingresa con un quinteto de experiencia y de mucha marca, encontrando de salida los goles que necesitaba con tres triples consecutivos en los primeros 90 segundos de juego, empató el partido, absorbió los 10 puntos de diferencia  y siguió de largo, sacando al finalizar el primer tiempo un doble a su favor 49 a 47.
En el tercer cuarto fue muy parejo, manteniendo el azulgrana esos dos puntos arriba 67 – 65, pero no estaba todo dicho.
En el cuarto final, jugado con dientes apretados, jugaron doble a doble, cabeza a cabeza, a falta de 4´ empataban 78 a 78, pero vinieron los puntos de Scaparoni, Lespada e Iglesias, y para rematar un triple providencial de Juan Pablo Testa, brillando Works con su entrega, finalizando este gran partido con la victoria de Nacional por 91 a 80, justa por cierto, ante un gran rival como lo fue Circulo Sportivo.