Se cumplió el 4º Encuentro Internacional de Acordeones

El pasado sábado, puntualmente desde la hora 20 y por más de cuatro horas sin interrupciones, se desarrolló en el Teatro Larrañaga el 4º Encuentro Internacional de Acordeones, organizado por el Centro de Extensión Cultural Academias Previale (CECAP) de nuestra ciudad. El mismo viene realizándose cada dos años, pero creemos que es ahora cuando se ha consolidado definitivamente como uno de los mayores espectáculos musicales que identifica a Salto.
La gran convocatoria de artistas (más de cincuenta) llegando desde distintos lugares del país y de la región, así como de público (platea, tertulia y galería baja repletas), y sobre todo el excelente nivel musical alcanzado en varios momentos del espectáculo (porque si no, de poco valdría lo demás) hablan a las claras de la consolidación a la que hacemos referencia.
Es de destacar la participación entusiasta del público que acompañó con palmas en diferentes ocasiones y hasta llegó a ovacionar a algunos acordeonistas. Hubo un ambiente distendido, cálido, donde se sintió cierta cercanía entre los músicos y el público, lo que no es habitual en un escenario como el de nuestro principal teatro.
Algunos acordeonistas tuvieron el acompañamiento de guitarra, otros de bajo, otros de ambos instrumentos, así como también de percusión. Para la interpretación de estos instrumentos agregados participaron los conocidos músicos locales Nicola y José Luis Curubeto.
Pero la figura que, incluso de antemano, se robaba la atención, es la del destacado multiinstrumentista uruguayo Hugo Fatorusso. Sin embargo, pese a su vasta trayectoria en la ejecución del acordeón y a sus indiscutibles dotes de gran músico, tuvo una actuación que en gran medida, creemos, fue opacada por la de otros músicos, especialmente argentinos. Justamente, entre los puntos más altos del espectáculo puede decirse el nombre del argentino Aníbal Agustín Gómez, que hizo realmente vibrar al público con su acordeón de última generación, o el de Raúl Varelli, que dirigió un quinteto de brillante actuación.
En cuanto a los acordeonistas salteños, vale destacar que mostraron un muy buen nivel en general. Dignas de destaque fueron las interpretaciones de Roberto Broll (radicado en Montevideo), así como las de Silvio Previale y sus hijos: Silvio Nicolás (de notables condiciones para la música, que alcanzó un nivel excelente pese a su juventud) y Santiago (una promesa de tan solo cinco años).
El fin del espectáculo, o de la fiesta en definitiva, lo marcó la actuación de un conjunto de acordeones de aproximadamente veinte integrantes, entre los que se contaban varios alumnos del ya fallecido Maestro Silvio B. Previale (cuyo nombre lleva merecidamente este Encuentro), interpretando el vals “Desde el alma”, el que luego se repitió, a pedido del público, incorporándose todos los acordeonistas que participaron de la velada.
Entre los aspectos importantes que dejó este Encuentro, así como también ocurrió en sus ediciones anteriores, pensamos que está el hecho de contribuir decididamente a la difusión del acordeón. Y a reunir en torno a él a diversas generaciones, desde veteranos consagrados hasta jóvenes principiantes, como una forma de perpetuar una pasión.

El pasado sábado, puntualmente desde la hora 20 y por más de cuatro horas sin interrupciones, se desarrolló en el Teatro Larrañaga el 4º Encuentro Internacional de Acordeones, organizado por el Centro de Extensión Cultural Academias Previale (CECAP) de nuestra ciudad. El mismo viene realizándose cada dos años, pero creemos que es ahora cuando se ha consolidado definitivamente como uno de los mayores espectáculos musicales que identifica a Salto.

La gran convocatoria de artistas (más de cincuenta) llegando desde distintos lugares del país y de la región, así como de22 7 12 026público (platea, tertulia y galería baja repletas), y sobre todo el excelente nivel musical alcanzado en varios momentos del espectáculo (porque si no, de poco valdría lo demás) hablan a las claras de la consolidación a la que hacemos referencia.

Es de destacar la participación entusiasta del público que acompañó con palmas en diferentes ocasiones y hasta llegó a ovacionar a algunos acordeonistas. Hubo un ambiente distendido, cálido, donde se sintió cierta cercanía entre los músicos y el público, lo que no es habitual en un escenario como el de nuestro principal teatro.

Algunos acordeonistas tuvieron el acompañamiento de guitarra, otros de bajo, otros de ambos instrumentos, así como también de percusión. Para la interpretación de estos instrumentos agregados participaron los conocidos músicos locales Nicola y José Luis Curubeto.

Pero la figura que, incluso de antemano, se robaba la atención, es la del destacado multiinstrumentista uruguayo Hugo Fatorusso. Sin embargo, pese a su vasta trayectoria en la ejecución del acordeón y a sus indiscutibles dotes de gran músico, tuvo una actuación que en gran medida, creemos, fue opacada por la de otros músicos, especialmente argentinos. Justamente, entre los puntos más altos del espectáculo puede decirse el nombre del argentino Aníbal Agustín Gómez, que hizo realmente vibrar al público con su acordeón de última generación, o el de Raúl Varelli, que dirigió un quinteto de brillante actuación.

En cuanto a los acordeonistas salteños, vale destacar que mostraron un muy buen nivel en general. Dignas de destaque fueron las interpretaciones de Roberto Broll (radicado en Montevideo), así como las de Silvio Previale y sus hijos: Silvio Nicolás (de notables condiciones para la música, que alcanzó un nivel excelente pese a su juventud) y Santiago (una promesa de tan solo cinco años).

El fin del espectáculo, o de la fiesta en definitiva, lo marcó la actuación de un conjunto de acordeones de aproximadamente veinte integrantes, entre los que se contaban varios alumnos del ya fallecido Maestro Silvio B. Previale (cuyo nombre lleva merecidamente este Encuentro), interpretando el vals “Desde el alma”, el que luego se repitió, a pedido del público, incorporándose todos los acordeonistas que participaron de la velada.

Entre los aspectos importantes que dejó este Encuentro, así como también ocurrió en sus ediciones anteriores, pensamos que está el hecho de contribuir decididamente a la difusión del acordeón. Y a reunir en torno a él a diversas generaciones, desde veteranos consagrados hasta jóvenes principiantes, como una forma de perpetuar una pasión.