Ser suplente: ¿quién proclamó el oficio de apagar el fuego?

Cavani, Cardozo, Carballo y la gente de la discordia.

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Fernando «Lachi» Cardozo y Marcelo Malaquina. Solo se trata de sumar.

Cuando restaban un par de minutos para la conclusión del partido, Luis Cavani mandó a la cancha a Gustavo Carballo. El delantero de River Plate, fue reclamado por varias voces. Se ve que no le faltan adeptos. Después de todo, en el caso de Gustavo, a diferencia de otros futbolistas de punta en la selección, tiene el largo del pique a favor y entonces, la dosis de sorpresa es capaz de ganar espacios.

Cuentan que el ingreso del “Gringo” a la zona de vestuarios tras la conclusión del partido el sábado a la noche, fue con señales inequívocas de contrariedad: por el resultado o por la producción del equipo?. Lo cierto es que no fue una noche atendible de Salto en materia de aspectos salientes.

De paso cañazo: a la gente no le gustó el nivel del seleccionado. Es el derecho del aficionado que paga la entrada: admitir la validez de una propuesta o rechazarla.

LA HISTORIA EN EL TRAMPERO

En el fútbol, dos situaciones alcanzan siempre un remarque mayor que todos: el contenido del funcionamiento y el producto finalmente medido en goles. Casi elemental: no solo se trata de jugar bien (¿?), sino de ejecutar frente a las piolas contrarias. En el trampero del arco, la verdad suprema de la historia.

En la hora de conclusión, el anulado a Carlos Vera. Si ese gol hubiese sido validado, el opaco rendimiento de Salto, para alojarse en un plano secundario?.

El haber ganado, borraba de un plumazo la anestesia que por varios lapsos gobernó el equipo?. Seguramente!.

El fútbol por estos lares, tiende a simplificarse, porque ganar es lo que trasciende!. El desarrollo del trámite surge a veces como aspecto tangencial, cuando la victoria se consuma. Cuando desde la garganta, un gol explotando, liquida la miseria del que dudó. Ni más ni menos que es así!.

…Y ESO DE VARIAR

Bien claros. Cavani es el Director Técnico y determina la integración de un equipo titular. Igualmente una nómina de relevos. Es la nómina que espera. Parece ser elemental: en un plantel, titulares y suplentes.

El titular por algo lo es y el suplente por algo lo es.

Para EL PUEBLO, debieron ser incluidos en el segundo tiempo, Héber Martínez y Gustavo Carballo. Incluso el propio Dany Miranda podía haberse transformado en opción. Ahora bien y con la mano en el corazón: ante un Paysandú que fue cerrándose, era partido a la cuenta de Carballo?. Sin espacios, cuál es la gravitación que puede alcanzar?. La puede alcanzar realmente o es parte de una ilusión óptica?. El hincha que reclamó debe saber que el ser suplente no implica el oficio de apagar el fuego. Nadie lo fue proclamando en esa dirección al paso de la historia.

Cavani puede defenderse solo frente a determinadas críticas y desde el punto de vista de la argumentación, podrá disponer de más de una en la mano.

Pero el hecho es uno: los equipos no siempre localizan la fórmula, a partir de la no variación de hombres. Se puede corregir sin modificar. A veces no modificar, implica estabilizar. Y estabilizar sabe de su propio peso en aras de los objetivos en puerta.

Salto frente a Paysandú empató 1 a 1. No fue una tragedia. Fue tan solo un resultado que pudo ser otro. Es cierto: Salto pudo haber ganado. Incluso, sin jugadores que para el hincha, pueden llegar a portar el estandarte de apagadores de fuego.

-ELEAZAR JOSÉ SILVA-

-Balconeando a Paysandú y Bella Unión.

El volver de Salto

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Cristian Cavani. En dos partidos, su regularidad.

El empate frente a Paysandú el sábado a la noche, constituyó el primer partido de local de Salto, en el marco de la serie “B” de la Copa Nacional de Selecciones del Interior. Pese al reparto de puntos, el combinado “naranjero” conserva sin más trámite la primera colocación en la tabla, con 4 puntos, mientras Paysandú suma 1 y Bella Unión sin registro.

En la próxima fecha, con Salto al margen: libre. En tierra sanducera, el cierre de la primera rueda, cuando se enfrenten Paysandú y Bella Unión. Para el equipo de Luis Cavani habrá llegado la hora de balconear. Si la blanca vence, es del caso tener en cuenta la diferencia de goles. Parece bastante obvio que “naranjeros” y sanduceros avanzarán a la siguiente fase del certamen. Para el plantel salteño, una manera de volver después de la tregua del domingo, sin que faltase el repaso del DT sobre lo pasado y lo que vendrá. El “Gringo” le puso acento “a las chances de gol que tuvimos y la eficacia que esta vez nos faltó”.

Más allá del empate, algunos aspectos a favor igualmente remarcados por el DT. El hecho es que “si aparecieron ahora los errores, bien que es posible de corregir”.

Sin lesionados tras el juego ante la blanca, mientras que las dos semanas que transcurrirán antes de enfrentar a Bella Unión en el Dickinson, ambientarán seguramente la recuperación total de Cristóbal Suárez y el mejoramiento futbolístico de Antonio Gómez. Cabe la posibilidad de un rival entre semana. Esta o la que viene, pero siempre en el ámbito local. La idea de Luis Cavani, no es otra que llegar “a los dos partidos pendientes, con todos los jugadores en condiciones”.

Joaquín Correa-Roberto Fernández

“Querer lo que se hace”

9-2Foto: Las manos en la obra. Cada cual con su cada cual.

“Con “Fandango” Correa estamos en la misma línea de pensamiento. Somos parte de una función que a cada uno le gusta. Por sobre todo”. Con ROBERTO “Pimienta” FERNÁNDEZ, son años de integración en el Cuerpo Técnico del combinado salteño. Desde los años 70. En los tiempos del “Chumbo” Hugo Nery De Souza, de Raúl “Gringo” Banfi…y más aquí en el tiempo contemporáneo. Por ejemplo, en los primeros años de Gustavo Adolfo Ferraz y aquel inolvidable 1994 en que Salto fue por última vez Campeón del Litoral.

Con JOAQUIN “Fandango” CORREA, la buena onda no falta. El “Gringo” Luis Cavani le abrió la puerta del combinado y “Fandango” deja en claro que en la utilería es el “1”. Al decir del propio Roberto Fernández….”es de los que cuida los detalles a muerte”.

Por lo demás, lo de Joaquín pasa por años en el fútbol, primero en Cerro y luego en Ceibal. “Fandango” siempre apunta lo reflexivo en una dirección: “Para hacerlo, hacerlo bien. No quiero salirme de esa prolijidad que me gusta y siento. Por lo demás, trabajar en el fútbol, también tiene que ver con la pasión. Lo bueno es que uno no la ha perdido. Tiene que ver con uno”.

Los propios jugadores admiten la validez de los dos. Ha sido así en el tiempo.

En ese “querer lo que se hace”, que “Pimienta” y “Fandango” establecen como coincidencia puntual, se refleja la actitud de los dos. Equipier. Masajista, utilería. Sumas a la cuenta de la selección. Acaso también, una cuestión de siembra…