“Si acontece una situación similar, ¿se suspende también?

«A las pocas horas que uno se fue enterando de lo que pasó en Durazno, me comuniqué con el presidente de la gremial de los jueces, Walter Brajús. De principio, la solidaridad que cabe en circunstancias como estas, pero después entramos a hablar de la decisión de los jueces. Siempre es bueno tener datos de primera mano y en lo personal, busqué hacerlo».
**********
Fue el jueves a la tarde, con el presidente de la Liga Salteña de Fútbol, abriendo diálogo con Brajús, el mandamás de la gremial de los árbitros del Interior. Para WALTER MARTÍNEZ, era clave la confirmación de lo resuelto, en cuanto al no control de partidos este fin de semana (viernes, sábado y domingo), en el marco de la Copa del Interior de Selecciones. Salto debía afrontar hoy la doble instancia frente a Guichón en suelo sanducero, por la segunda fecha de la rueda final. Todo se vino a pique. La pelota silenciada al cabo, por la resolución emanada por los árbitros, tras la agresión que se consumara contra un asistente de la terna en el partido Sub 18 disputado en el estadio Landoni, de Durazno, el pasado miércoles en la noche. A la gremial no le tembló el pulso: paró el fútbol. En la edición pasada (2015), en el caso de Salto por ejemplo, 20 días al margen de la disputa. No por nada el expresidente de la Liga, Luis Alberto Arreseigor pasó a apuntar esta semana recordando el hecho: «durante muchos meses padecimos la consecuencia de ese paréntesis, desde el punto de vista económico. A más de uno lo dio vuelta. Por eso es que se manejó como opción: si se agredía un árbitro, se suspendía y punto. Pero practicar y no jugar, hiere cualquier tipo de economía».
**********
«La inquietud nuestra fue clara y se la transmitimos a Brajús. Qué pasa si en la próxima fecha acontece una situación similar, ¿se suspende también? ¿Entonces, cuándo vamos a jugar? Pero además le recordamos que tras lo sucedido el año pasado, el ejecutivo de OFI planteó que en el futuro, las sanciones irían a ser rigurosas, ejemplarizantes, para quienes promovieran hechos de violencia. Sanciones deportivas, pero también económicas. Todos estamos pensando lo mismo, respecto a la existencia de tribunales que tienen que ver en casos como estos. Para eso están. O sea, le transmitimos la preocupación, porque además otra vez se empareja a todos con estas decisiones. Pagan los que erran el camino y pagamos los que tratamos de mantener una determinada línea. No por nada, siempre se habla de las garantías que ofrece el Parque Ernesto Dickinson. Entonces, es injusto que seamos al fin de cuentas, parte de una sanción. No estamos al margen en el interés por esos hechos de violencia, pero que en definitiva, se sancione a los responsables y no a los que no lo son».