Si no hay conciencia, se nos viene el caos

Jugadores que llegan desde otros lares, coinciden en la pasión clubista que reina en Salto y de la forma en que se palpita cada partido. Y ya en la cancha, surge un entorno que a veces, no calibramos. El fútbol en Salto no es secundario. Es un componente más de la sociedad. 34 clubes en la Liga, implica decir bastante. Es una cuestión de números y de volumen de hechos. Pero también, caldo de cultivo, para quienes no entienden la razón que el fútbol es un juego y ganar, perder o empatar, una contingencia natural. El lunes a la noche en el Consejo Superior en tanto, el presidente de la Liga reafirmó sin más vueltas: “se eliminará el servicio de seguridad en la cancha, porque simplemente no habrá más policías para esa función”.
Quizás cuesta admitir el hecho como tal o pareciese aún distante de rubricarse. Pero la decisión ya está entre nosotros. La verdad es una: si no hay conciencia, se nos viene el caos.

LA MALDICIÓN DE LA PROTESTA
El fútbol salteño es un fútbol de sistemáticos reclamos. La legión de quienes cultivan la protesta. Jugadores, técnicos, aficionados, dirigentes. Cada cual juega su partido, para caldear el ambiente. El folclore del fútbol es una cosa; superar la frontera del sentido común, otra muy distinta.
Que conste entonces: si no se plantea una reeducación, más de una complicación se padecerá.
La empresa privada de seguridad a través de sus funcionarios, TIENE UN ÚNICO FIN: amparar a la terna. Se pueden estar matando o saltando muros, o avasallando los accesos a un escenario, sin que estos atinen a nada, porque simplemente NO ESTÁN PREPARADOS PARA ESA MISIÓN y tampoco se los contrata para apaciguar ánimos.
Queda en claro: el imperativo pasa por regular las pasiones y evitar los desbordes. La seguridad tendrá que imponerse A PARTIR DE LA ACTITUD DE CADA UNO, porque será una manera de compartir la responsabilidad. No será misión accesible. La iracundia suele no pedir permiso. Se mete, enchastra, denigra y ataca la esencia del fútbol. Es seguro que los dirigentes saben bien el tiempo que se viene. ¿En aras de la razón o el salvajismo? De eso se trata.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-