SILVANA MANGANO: LA SENSUALIDAD DEL CINE

Se fue criando en la infinita pobreza causada por la segunda guerra mundial, mientras las explosiones de las bombas se originaban muy cerquita de su casa. Sin embargo, pudo ir a la escuela y estudiar para cultivar un futuro que le arribaría de una manera muy diferente.  En su desarrollo, estudió danza durante siete años en la academia de Zhia Ruskaya, y fue trabajando en el modelaje, enseñando sus atributos físicos. Debido a su belleza la invitaron a participar en un evento de hermosas reinas y princesas, del cual resultó ganadora, “Miss Roma”; y mientras se muestra en “Miss Italia”, precozmente a los 16 años debuta anónimamente en la pantalla grande con un diminuto papel en “L’elisir d’amore” –“El elixir de amor”-  filme de Mario Costa en 1947. Se llamó Silvana Mangano, la sensualidad del cine.
“LA RITA HAYWORTH
ITALIANA”
Silvana Mangano llegó a este mundo el 21 de abril de 1930, en Roma, Italia. Hija de un empleado de ferrocarril de Sicilia y de una ama de casa, de nacionalidad inglesa. La pareja le dio a Silvana, tres hermanos.  Apenas relacionada con el séptimo arte, se muestra unida sentimentalmente con el actor Marcello Mastroianni.  Esta explosiva relación amorosa le otorga cierto renombre con la prensa y el público en general, llevándola a ser protagonista de su primer largometraje “Riso amaro”  -“Arroz amargo”-  en 1948, de Giuseppe di Santis, obteniendo un tremendo suceso internacional.  Interpretando a una recolectora de arroz, metida en los pantanos, el drama social la catapulta a la fama, convirtiéndola en una brillante estrella de posguerra y en un verdadero símbolo de la exuberancia de la mujer italiana.  Los periodistas de espectáculos norteamericanos se refirieron a ella como “La Rita Hayworth italiana”. “Arroz amargo” también le dio el espaldarazo al éxito a sus actores principales: Vittorio Gassman y Raf Vallone. A partir de ese momento, Mangano rechaza ofertas que recibe de Hollywood y del británico Alexander Korda, firmando contrato con Lux Film, casándose con Dino De Laurentis, a quien conoció rodando “Arroz amargo”, a punto de erigirse en un productor de renombre. Sus proyectos posteriores la mostraron con imagen de símbolo sexual, al estilo de Gina Lollobrigida o de la propia Sophia Loren. Así y todo, muy pronto Silvana se alejó de ese rótulo posicionada por papeles más arriesgados. Ejemplo: “El oro de Nápoles”, de Vittorio De Sica, en 1954, desempeño por el cual logra el “Nastro Azzurro” a la mejor actriz, “Ulises”, también en 1954, junto a Kirk Douglas, dirigida por Emilio Fernández, en dos papeles: esposa y bruja, “Mambo”, 1954, y “La gran guerra”, de Mario Monicelli, 1959, producida por De Laurentis, en la que demuestra sus habilidades para el género de comedia, junto a Alberto Sordi.
Though she never scaled the heights of her contemporaries Sophia Loren and Gina Lollobrigida , Mangano remained a favorite star between the 1950s and 1970s, appearing in Anna ( Alberto Lattuada , 1951), The Gold of Naples ( L’oro di Napoli , Vittorio De Sica , 1954), Mambo ( Robert Rossen , 1955), Theorem ( Teorema , Pier Paolo Pasolini , 1968), Death in Venice ( Morte a Venezia , Luchino Visconti , 1971), and The Scientific Cardplayer (1972). DE SICA,
PASOLINI y VISCONTI
En la década del sesenta decide reducir su actividad profesional, escogiendo muy pocos desempeños, por lo general con directores fílmicos que admiraba.  En ese perfil, hace protagónicos en “Las brujas”, 1966, cinta de cinco segmentos dirigidos por Vittorio De Sica, Pier-Paolo Pasolini y Luchino Visconti, entre otros. De Sica en los cincuenta, Pasolini en los sesenta y Visconti en los setenta, se identificaron plenamente con la actriz. En “Edipo, el hijo de la fortuna”, 1967, vuelve a colaborar con Pasolini. En ésta adaptación, Silvana Mangano lleva adelante la personificación de la madre de Edipo. Llega “Teorema” en 1969, de Pasolini, haciendo nuevamente de mamá, ésta de una familia de la burguesía italiana. Su breve aparición como la Virgen María en “El Decamerón”, en 1970, primero de sus filmes de la polémica “trilogía de la vida”,  en su última colaboración con Pasolini.  En “Muerte en Venecia”, 1971, de Luchino Visconti acepta trabajar sin salario y consiguió una de sus más grandes interpretaciones como la madre del adolescente Tadzio, objeto del deseo del protagonista Dirk Bogarde. Esta adaptación de la obra maestra de Thomas Mann, marcó el comienzo de la relación entre Visconti y Mangano en los años setenta que completan “Luis II de Baviera”, en 1972 y “Confidencias”, 1974. La filmografía de la Mangano no supera los treinta títulos, pero es innegable su lugar en la historia de la cinematografía mundial.
DOS ÚLTIMAS
APARICIONES
Silvana Mangano estuvo casada por más de treinta años con De Laurentis, con el cual tuvo cuatro hijos: Rafaella, Francesca, Federico y Verónica. Federico murió en un accidente aéreo en Alaska, en 1981 y en 1983 sobrevino su divorcio de Dino de Laurentis, al igual que su retiro momentáneo de la vida pública, ya que la muerte de su hijo Federico, fue un duro golpe del cual no pudo reponerse, según el decir de sus familiares y amigos cercanos a ella.  Un pequeño papel en “Dune”, 1984, de David Lynch, producida por su hija Rafaella De Laurentis para Universal, y “Ojos negros”, 1987, de Nikita Mihailkov, en la que desempeñó a la esposa de Marcello Mastroianni, fueron sus dos últimas apariciones en el cinéma.  Siendo muy joven, una de las grandes del cine italiano dejó de existir el 16 de diciembre de 1989, a los cincuenta y nueve años de edad, a raíz de un ataque cardíaco, luego de permanecer doce días en estado de coma, víctima de un cáncer de pulmón, en un hospital de Madrid.  Hoy, a 24 años de su desaparición, Silvana Mangano, descansa en paz en Pawling, Nueva York.
juanjoalberti@hotmail.com                                                                                  www.losfavoritosdejuanjo
alberti.blogspot.com

Se fue criando en la infinita pobreza causada por la segunda guerra mundial, mientras las explosiones de las bombas se originaban muy cerquita de su casa. Sin embargo, pudo ir a la escuela y estudiar para cultivar un futuro que le arribaría de una manera muy diferente.  En su desarrollo, estudió danza durante siete años en la academia de Zhia Ruskaya, y fue trabajando en el modelaje, enseñando sus atributos físicos. Debido a su belleza la invitaron a participar en un evento de hermosas reinas y princesas, del cual resultó ganadora, “Miss Roma”; y mientras se muestra en “Miss Italia”, precozmente a los 16 años debuta anónimamente en la pantalla grande con un diminuto papel en “L’elisir d’amore” –“El elixir de amor”-  filme de Mario Costa en 1947. Se llamó Silvana Mangano, la sensualidad del cine.

“LA RITA HAYWORTH ITALIANA”

Silvana Mangano llegó a este mundo el 21 de abril de 1930, en Roma, Italia. Hija de un empleado de ferrocarril de Sicilia ypage de una ama de casa, de nacionalidad inglesa. La pareja le dio a Silvana, tres hermanos.  Apenas relacionada con el séptimo arte, se muestra unida sentimentalmente con el actor Marcello Mastroianni.  Esta explosiva relación amorosa le otorga cierto renombre con la prensa y el público en general, llevándola a ser protagonista de su primer largometraje “Riso amaro”  -“Arroz amargo”-  en 1948, de Giuseppe di Santis, obteniendo un tremendo suceso internacional.  Interpretando a una recolectora de arroz, metida en los pantanos, el drama social la catapulta a la fama, convirtiéndola en una brillante estrella de posguerra y en un verdadero símbolo de la exuberancia de la mujer italiana.  Los periodistas de espectáculos norteamericanos se refirieron a ella como “La Rita Hayworth italiana”. “Arroz amargo” también le dio el espaldarazo al éxito a sus actores principales: Vittorio Gassman y Raf Vallone. A partir de ese momento, Mangano rechaza ofertas que recibe de Hollywood y del británico Alexander Korda, firmando contrato con Lux Film, casándose con Dino De Laurentis, a quien conoció rodando “Arroz amargo”, a punto de erigirse en un productor de renombre. Sus proyectos posteriores la mostraron con imagen de símbolo sexual, al estilo de Gina Lollobrigida o de la propia Sophia Loren. Así y todo, muy pronto Silvana se alejó de ese rótulo posicionada por papeles más arriesgados. Ejemplo: “El oro de Nápoles”, de Vittorio De Sica, en 1954, desempeño por el cual logra el “Nastro Azzurro” a la mejor actriz, “Ulises”, también en 1954, junto a Kirk Douglas, dirigida por Emilio Fernández, en dos papeles: esposa y bruja, “Mambo”, 1954, y “La gran guerra”, de Mario Monicelli, 1959, producida por De Laurentis, en la que demuestra sus habilidades para el género de comedia, junto a Alberto Sordi.

Though she never scaled the heights of her contemporaries Sophia Loren and Gina Lollobrigida , Mangano remained a favorite star between the 1950s and 1970s, appearing in Anna ( Alberto Lattuada , 1951), The Gold of Naples ( L’oro di Napoli , Vittorio De Sica , 1954), Mambo ( Robert Rossen , 1955), Theorem ( Teorema , Pier Paolo Pasolini , 1968), Death in Venice ( Morte a Venezia , Luchino Visconti , 1971), and The Scientific Cardplayer (1972). DE SICA,

PASOLINI y VISCONTI

En la década del sesenta decide reducir su actividad profesional, escogiendo muy pocos desempeños, por lo general con directores fílmicos que admiraba.  En ese perfil, hace protagónicos en “Las brujas”, 1966, cinta de cinco segmentos dirigidos por Vittorio De Sica, Pier-Paolo Pasolini y Luchino Visconti, entre otros. De Sica en los cincuenta, Pasolini en los sesenta y Visconti en los setenta, se identificaron plenamente con la actriz. En “Edipo, el hijo de la fortuna”, 1967, vuelve a colaborar con Pasolini. En ésta adaptación, Silvana Mangano lleva adelante la personificación de la madre de Edipo. Llega “Teorema” en 1969, de Pasolini, haciendo nuevamente de mamá, ésta de una familia de la burguesía italiana. Su breve aparición como la Virgen María en “El Decamerón”, en 1970, primero de sus filmes de la polémica “trilogía de la vida”,  en su última colaboración con Pasolini.  En “Muerte en Venecia”, 1971, de Luchino Visconti acepta trabajar sin salario y consiguió una de sus más grandes interpretaciones como la madre del adolescente Tadzio, objeto del deseo del protagonista Dirk Bogarde. Esta adaptación de la obra maestra de Thomas Mann, marcó el comienzo de la relación entre Visconti y Mangano en los años setenta que completan “Luis II de Baviera”, en 1972 y “Confidencias”, 1974. La filmografía de la Mangano no supera los treinta títulos, pero es innegable su lugar en la historia de la cinematografía mundial.

DOS ÚLTIMAS

APARICIONES

Silvana Mangano estuvo casada por más de treinta años con De Laurentis, con el cual tuvo cuatro hijos: Rafaella, Francesca, Federico y Verónica. Federico murió en un accidente aéreo en Alaska, en 1981 y en 1983 sobrevino su divorcio de Dino de Laurentis, al igual que su retiro momentáneo de la vida pública, ya que la muerte de su hijo Federico, fue un duro golpe del cual no pudo reponerse, según el decir de sus familiares y amigos cercanos a ella.  Un pequeño papel en “Dune”, 1984, de David Lynch, producida por su hija Rafaella De Laurentis para Universal, y “Ojos negros”, 1987, de Nikita Mihailkov, en la que desempeñó a la esposa de Marcello Mastroianni, fueron sus dos últimas apariciones en el cinéma.  Siendo muy joven, una de las grandes del cine italiano dejó de existir el 16 de diciembre de 1989, a los cincuenta y nueve años de edad, a raíz de un ataque cardíaco, luego de permanecer doce días en estado de coma, víctima de un cáncer de pulmón, en un hospital de Madrid.  Hoy, a 24 años de su desaparición, Silvana Mangano, descansa en paz en Pawling, Nueva York.

juanjoalberti@hotmail.com

www.losfavoritosdejuanjoalberti.blogspot.com