“Sin policía no se puede jugar fútbol”

En su momento a nivel del fútbol capitalino y analizando determinados vaivenes de la situación imperante, se admitiómilicos que «sin policía no se puede jugar al fútbol. Sin seguridad, no hay asistencia posible de parte de quienes pasan a ser parte del temor y la duda».
En nuestro medio, la misma realidad golpea. Y claramente que determinadas actitudes violentistas, no podrían ser truncadas a partir de quienes son parte de la seguridad privada.
Más de una vez en el Consejo Superior de la Liga Salteña de Fútbol, neutrales y delegados reconocieron que «los funcionarios de la empresa privada no están preparados para repeler». A tal punto que la misión se limita a la custodia más o menos perceptible de la terna arbitral. Por esa razón, no tienen incidencia de control en cuanto a quienes a través de los muros terminan siendo aficionados de una jornada de fútbol: ¡los vigentes colados!