Soy adolescente “Nuestra niñez, está determinando nuestra adultez”

Cuando EL PUEBLO, propuso la entrevista a la profesional, con certeza nos dábamos cuenta, de que es un tema por demás amplio y complejo.
Este informe, elaborado junto a la Sicóloga Marta Mazzulla, nos muestra  esos comportamientos, muchas veces incomprensibles, para los adultos, y no fundamentados, cuando vemos reaccionar a algún adolescente, que aún tiene todo en su entorno, para “estar bien”, y no lo puede hacer.
Comenzamos, proponiéndole hablar del niño. De sus prejuicios, de sus miedos, costumbres y hábitos, hasta llegar así, al adolescente.
Ese adolescente que “viene complicado” con problemitas que no sabe muy bien cómo los va a resolver. Aún con todo el apoyo de la familia, de algún amigo, de su entorno, se siente solo en más de una ocasión, sin saber qué hacer.
Y del otro. Del que se desenvuelve a rajatablas en un mundo para el desconocido, “poniéndole el pecho a las balas” e intentando salir adelante, aún con más de un problema.
¿Cuál es la mejor teoría de un niño u otro, según el sicólogo en cuanto a  su conducta?
“En la  época de Freud, él decía que “el niño es el padre del adulto”.
Es una frase muy intensa y muy determinista. Hablaba, de que la niñez tiene un peso tan impresionante en nuestra vida, que es la que va a determinarla.
Nuestra niñez, está determinando nuestra adultez.
Eso es la importancia de los primeros años de vida, y en lo que se ha basado la sicología, y sobre todo el sicoanálisis.
¿Va a depender de cómo fuimos criados?
Sí, y de qué vivencias tuvimos, nos está pautando nuestra siguiente etapa o el resto de nuestra vida.
Entendemos de que ese niño está criado en un entorno, con sus componentes como lo son lo genético, lo biológico, más todo lo vincular que tenemos desde lo prenatal. Que es lo que va a dar una conformación a nuestro siquismo, estructurando y moldeando, hasta nuestra niñez, que son nuestros primeros años de vida.
Desde donde comenzamos a necesitar de otro ser humano y de sus cuidados para poder sobrevivir. Somos seres sociales por naturaleza.
¿Cuándo llega un niño a
un sicólogo?
De muchas maneras. Por lo general, es a través de la maestra.
Es ella quien cumpliendo un rol fundamental, ya que está un determinado tiempo con los chicos, los conoce, hay conexión, está tiempo real en horas, y sabe cuándo están necesitando algo, como puede ser apoyo.
No es que los papás estén ausentes, simplemente la maestra con más  objetividad, puede detectar  cosas, que no solo son dificultad en aprendizaje.
Puede encontrar el niño, con cambios en conducta.  Ser demasiado quieto, con algún tipo de depresión, o inquieto.
También los pediatras envían los chicos al sicólogo, porque lo conoce al niño desde que nació y llega a detectar con más facilidad, algún tipo de cambio.
¿Cuándo un niño necesita más de un profesional?
Va a depender de cada caso.
Los niños por lo general son inquietos y muchas veces cuando esto pasa, se lo evalúa en cada consulta.
No siempre, al planteárselo a los padres, el hecho de concurrir a un sicólogo con el hijo, les cae bien. Todavía hay un mito de que el sicólogo es para los locos, y existe la resistencia más que nada por parte del hombre de la casa. Como una herida para su autoestima, porque piensa que lo de la casa, se arregla en casa.
Pero no es que lo vaya a contar a todo e l mundo, lo contamos a un profesional. Todavía hay gente dentro de una familia, que no quiere que lo vean entrar a un consultorio. Se niegan a participar y termina entrando solo la mamá.
¿Cómo es la adolescencia como etapa evolutiva?
Históricamente se la considera como algo reciente. Hay muchos cambios de distintos tipos, esperados y normales desde la clínica.
Está nuestra angustia y ansiedad como padres  de adolescentes.
Hay una tendencia en nuestra sociedad desgraciadamente a  buscar responsables en nuestros jóvenes.
Repetimos muchas veces, “que cosa, así no  era antes, viste cómo está la juventud ahora, los adolescentes de ahora”.
A mí como adulta, me duele mucho escuchar eso. Porque si también los adolescentes son de determinada manera, es responsabilidad de los adultos.
No vienen ellos en nave cayendo. Tuvieron toda una historia de vida, donde, no todo lo podemos controlar en nuestra forma de criarlo, pero muchas cosas se pueden manejar.
¿Tampoco en un 80 por
ciento es responsabilidad de los padres?
Es muy interesante la pregunta. Comienza no solo la negación de que esté pasando algo sino el papá a preguntarse, ¿qué he hecho mal?
Aquí es donde entramos a trabajar y ayudar a los padres, para entender la diferencia entre culpables y responsables.
Responsables es hacernos cargo de…y responder a esta situación, y entender que es un menor de edad al que yo crié .
No hay un manual de padres, ni siquiera para los que somos sicólogos y cometemos errores.
¿Cuándo hablamos
de culpa?
Existe la culpa sana, que es aquella, que decimos: sí metí la pata, me di cuenta  y trataré de reparar esto si puedo. Pero quedarme en esa culpa no va a resolver nada. Y si me victimizo, peor aún.
Es un mito de la sociedad, que muchas de las cosas que pasan son culpa de los adolescentes. Y es un mensaje espantoso que les damos a ellos.
Creo que abre una brecha más grande entre una generación y otra, que si hay diferencias y límites, los tenemos que poner los padres.
Pero no caer con todo a los adolescentes. En un noventa por ciento él se ha criado dentro de un hogar, de una escuela, y sus vínculos son, sus amigos, el club, todo de este mundo. No fue criado aislado dentro de una burbuja.
Eso es fruto de todo lo que ha mamado dentro de esta sociedad, que en realidad la manejamos nosotros los adultos y luego en forma hipócrita, decimos “mira estos adolescentes, o los jóvenes de hoy”…, quejándonos.
¿Qué pasa cuando los
adultos perdemos el
control de su conducta?
Es que lo perdimos mucho antes. No lo comenzaste a educar en la adolescencia, fue de mucho antes. Sentaste las bases antes.
Si vas a intentar sentarte y hablar con tu hijo adolescente, y antes no hubo comunicación, es imposible. Ya sea porque no hubo capacidad, de parte de los padres,  la característica de personalidad de cada uno de los miembros, nos marca que no hay una respuesta cerrada  y exacta en un porqué sucede.
Muchas veces cargamos a los adolescentes con cosas que son nuestras, y no nos podemos hacer cargo, como por ejemplo el alcoholismo de un miembro de la familia.
Son mochilas que traemos los adultos, en el sentido de que hablamos de droga y no se habla del alcohol como una droga, cuando es la más consumida en nuestro país, a nivel legal, socialmente y culturalmente aceptada.
No podemos decir luego que los jóvenes son los que se drogan cuando hay abuso de sicofármacos en los adultos.
No estoy hablando de sicofármacos indicados por un médico y con un control  excelente, porque ha cambiado la vida de muchas personas para bien. Pero cuando el modelo del hogar está con un problema y dice” me tomo esto para olvidar”, sea un sicofármaco, alcohol u otro tipo de producto adictivo, le estoy mostrando una adicción, un modelo de consumo para afrontar y solucionar  las dificultades que nada tiene que ver con comunicarme, buscando la mirada o la ayuda del otro.
Desde el mundo adulto, de continuo estamos dando esos mensajes, y somos nosotros responsables de los gurises entregándole este mundo como está.
¿Busca ayuda por sus
propios medios?
Sí. Tal vez no siempre recurriendo  a un sicólogo. La ayuda de un profesional es importante, pero no todas las personas necesariamente lo tienen que hacer. Hay personas que tiene sus suficientes recursos internos para resolver los problemas y encontrar cómo salir adelante.
¿Cómo ayuda un
sicólogo a abandonar
la drogadicción?
Mucho. Aunque es doloroso, frustrante  trabajar con la droga, y hay recaídas, el adolescente, llega a abandonarla. Sin ningún lugar a dudas. Se puede hacer mucho por ese adolescente. Incluso acá en Salto, existe un lugar (Ciudadela, en Bilbao 465), donde trabajamos de lunes a viernes de 13 A 18 hs.
¿Cuándo finaliza
esa adolescencia?
Cuesta mucho definirlo. Si podemos hacerlo de acuerdo a algunos parámetros. Pero nosotros mismos como adultos no le estamos mostrando un modelo claro de adulto o que la adultez, sea algo disfrutable, donde ejerces la libertad de una manera sana, donde la responsabilidad es algo buenísimo, donde nuestros actos tienen consecuencia.
¿Qué es lo más  anhelado para un sicólogo en cuanto a ayuda a un
adolescente?
Que la persona pueda sacar sus propios recursos, y su potencial. Fortalecer las cosas buenas del otro.
La mejor manera de afrontar un trastorno, es siempre haciendo crecer y reforzar lo que nosotros como profesionales tenemos de positivo.
¡Es como ayudar a que esa piedra, empiece a brillar!”
maryssabel11@hotmail.com
Mary Olivera.

Cuando EL PUEBLO, propuso la entrevista a la profesional, con certeza nos dábamos cuenta, de que es un tema por demás amplio y complejo.

Este informe, elaborado junto a la Sicóloga Marta Mazzulla, nos muestra  esos comportamientos, muchas veces incomprensibles, para los adultos, y no fundamentados, cuando vemos reaccionar a algún adolescente, que aún tiene todo en su entorno, para “estar bien”, y no lo puede hacer.

Comenzamos, proponiéndole hablar del niño. De sus prejuicios, de sus miedos, costumbres y hábitos, hasta llegar así, al adolescente.

Ese adolescente que “viene complicado” con problemitas que no sabe muy bien cómo los va a resolver. Aún con todo el

Con la sicóloga: Dra. María Marta Mazzulla.

Con la sicóloga: Dra. María Marta Mazzulla.

apoyo de la familia, de algún amigo, de su entorno, se siente solo en más de una ocasión, sin saber qué hacer.

Y del otro. Del que se desenvuelve a rajatablas en un mundo para el desconocido, “poniéndole el pecho a las balas” e intentando salir adelante, aún con más de un problema.

¿Cuál es la mejor teoría de un niño u otro, según el sicólogo en cuanto a  su conducta?

“En la  época de Freud, él decía que “el niño es el padre del adulto”.

Es una frase muy intensa y muy determinista. Hablaba, de que la niñez tiene un peso tan impresionante en nuestra vida, que es la que va a determinarla.

Nuestra niñez, está determinando nuestra adultez.

Eso es la importancia de los primeros años de vida, y en lo que se ha basado la sicología, y sobre todo el sicoanálisis.

¿Va a depender de cómo fuimos criados?

Sí, y de qué vivencias tuvimos, nos está pautando nuestra siguiente etapa o el resto de nuestra vida.

Entendemos de que ese niño está criado en un entorno, con sus componentes como lo son lo genético, lo biológico, más todo lo vincular que tenemos desde lo prenatal. Que es lo que va a dar una conformación a nuestro siquismo, estructurando y moldeando, hasta nuestra niñez, que son nuestros primeros años de vida.

Desde donde comenzamos a necesitar de otro ser humano y de sus cuidados para poder sobrevivir. Somos seres sociales por naturaleza.

¿Cuándo llega un niño a

un sicólogo?

De muchas maneras. Por lo general, es a través de la maestra.

Es ella quien cumpliendo un rol fundamental, ya que está un determinado tiempo con los chicos, los conoce, hay conexión, está tiempo real en horas, y sabe cuándo están necesitando algo, como puede ser apoyo.

No es que los papás estén ausentes, simplemente la maestra con más  objetividad, puede detectar  cosas, que no solo son dificultad en aprendizaje.

Puede encontrar el niño, con cambios en conducta.  Ser demasiado quieto, con algún tipo de depresión, o inquieto.

También los pediatras envían los chicos al sicólogo, porque lo conoce al niño desde que nació y llega a detectar con más facilidad, algún tipo de cambio.

¿Cuándo un niño necesita más de un profesional?

Va a depender de cada caso.

Los niños por lo general son inquietos y muchas veces cuando esto pasa, se lo evalúa en cada consulta.

No siempre, al planteárselo a los padres, el hecho de concurrir a un sicólogo con el hijo, les cae bien. Todavía hay un mito de que el sicólogo es para los locos, y existe la resistencia más que nada por parte del hombre de la casa. Como una herida para su autoestima, porque piensa que lo de la casa, se arregla en casa.

Pero no es que lo vaya a contar a todo e l mundo, lo contamos a un profesional. Todavía hay gente dentro de una familia, que no quiere que lo vean entrar a un consultorio. Se niegan a participar y termina entrando solo la mamá.

¿Cómo es la adolescencia como etapa evolutiva?

Históricamente se la considera como algo reciente. Hay muchos cambios de distintos tipos, esperados y normales desde la clínica.

Está nuestra angustia y ansiedad como padres  de adolescentes.

Hay una tendencia en nuestra sociedad desgraciadamente a  buscar responsables en nuestros jóvenes.

Repetimos muchas veces, “que cosa, así no  era antes, viste cómo está la juventud ahora, los adolescentes de ahora”.

A mí como adulta, me duele mucho escuchar eso. Porque si también los adolescentes son de determinada manera, es responsabilidad de los adultos.

No vienen ellos en nave cayendo. Tuvieron toda una historia de vida, donde, no todo lo podemos controlar en nuestra forma de criarlo, pero muchas cosas se pueden manejar.

¿Tampoco en un 80 por ciento es responsabilidad de los padres?

Es muy interesante la pregunta. Comienza no solo la negación de que esté pasando algo sino el papá a preguntarse, ¿qué he hecho mal?

Aquí es donde entramos a trabajar y ayudar a los padres, para entender la diferencia entre culpables y responsables.

Responsables es hacernos cargo de…y responder a esta situación, y entender que es un menor de edad al que yo crié .

No hay un manual de padres, ni siquiera para los que somos sicólogos y cometemos errores.

¿Cuándo hablamos de culpa?

Existe la culpa sana, que es aquella, que decimos: sí metí la pata, me di cuenta  y trataré de reparar esto si puedo. Pero quedarme en esa culpa no va a resolver nada. Y si me victimizo, peor aún.

Es un mito de la sociedad, que muchas de las cosas que pasan son culpa de los adolescentes. Y es un mensaje espantoso que les damos a ellos.

Creo que abre una brecha más grande entre una generación y otra, que si hay diferencias y límites, los tenemos que poner los padres.

Pero no caer con todo a los adolescentes. En un noventa por ciento él se ha criado dentro de un hogar, de una escuela, y sus vínculos son, sus amigos, el club, todo de este mundo. No fue criado aislado dentro de una burbuja.

Eso es fruto de todo lo que ha mamado dentro de esta sociedad, que en realidad la manejamos nosotros los adultos y luego en forma hipócrita, decimos “mira estos adolescentes, o los jóvenes de hoy”…, quejándonos.

¿Qué pasa cuando los adultos perdemos el control de su conducta?

Es que lo perdimos mucho antes. No lo comenzaste a educar en la adolescencia, fue de mucho antes. Sentaste las bases antes.

Si vas a intentar sentarte y hablar con tu hijo adolescente, y antes no hubo comunicación, es imposible. Ya sea porque no hubo capacidad, de parte de los padres,  la característica de personalidad de cada uno de los miembros, nos marca que no hay una respuesta cerrada  y exacta en un porqué sucede.

Muchas veces cargamos a los adolescentes con cosas que son nuestras, y no nos podemos hacer cargo, como por ejemplo el alcoholismo de un miembro de la familia.

Son mochilas que traemos los adultos, en el sentido de que hablamos de droga y no se habla del alcohol como una droga, cuando es la más consumida en nuestro país, a nivel legal, socialmente y culturalmente aceptada.

No podemos decir luego que los jóvenes son los que se drogan cuando hay abuso de sicofármacos en los adultos.

No estoy hablando de sicofármacos indicados por un médico y con un control  excelente, porque ha cambiado la vida de muchas personas para bien. Pero cuando el modelo del hogar está con un problema y dice” me tomo esto para olvidar”, sea un sicofármaco, alcohol u otro tipo de producto adictivo, le estoy mostrando una adicción, un modelo de consumo para afrontar y solucionar  las dificultades que nada tiene que ver con comunicarme, buscando la mirada o la ayuda del otro.

Desde el mundo adulto, de continuo estamos dando esos mensajes, y somos nosotros responsables de los gurises entregándole este mundo como está.

¿Busca ayuda por sus propios medios?

Sí. Tal vez no siempre recurriendo  a un sicólogo. La ayuda de un profesional es importante, pero no todas las personas necesariamente lo tienen que hacer. Hay personas que tiene sus suficientes recursos internos para resolver los problemas y encontrar cómo salir adelante.

¿Cómo ayuda un sicólogo a abandonar la drogadicción?

Mucho. Aunque es doloroso, frustrante  trabajar con la droga, y hay recaídas, el adolescente, llega a abandonarla. Sin ningún lugar a dudas. Se puede hacer mucho por ese adolescente. Incluso acá en Salto, existe un lugar (Ciudadela, en Bilbao 465), donde trabajamos de lunes a viernes de 13 A 18 hs.

¿Cuándo finaliza esa adolescencia?

Cuesta mucho definirlo. Si podemos hacerlo de acuerdo a algunos parámetros. Pero nosotros mismos como adultos no le estamos mostrando un modelo claro de adulto o que la adultez, sea algo disfrutable, donde ejerces la libertad de una manera sana, donde la responsabilidad es algo buenísimo, donde nuestros actos tienen consecuencia.

¿Qué es lo más  anhelado para un sicólogo en cuanto a ayuda a un adolescente?

Que la persona pueda sacar sus propios recursos, y su potencial. Fortalecer las cosas buenas del otro.

La mejor manera de afrontar un trastorno, es siempre haciendo crecer y reforzar lo que nosotros como profesionales tenemos de positivo.

¡Es como ayudar a que esa piedra, empiece a brillar!”

maryssabel11@hotmail.com

Mary Olivera.







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