¡Soy de Universitario, es el cuadro de mis amores!

La carrera deportiva del “Pepe” De los Santos es muy particular, nacido en el Barrio Lazareto, fue invitado a practicar en Universitario cuando tenía 14 años, con 17 años comenzó a jugar en primera, lo hizo por 14 años consecutivos y tuvo la grandeza de retirarse aún joven, pero con toda la gloria intacta. Pero el tiempo es ingrato con los ídolos, con su paso lento y despiadado los condena al olvido, nos atreveríamos a preguntar a los jóvenes de Universitario ¿Quién fue el “Pepe” De los Santos? y seguramente muchos no lo saben, por eso lo sacamos del olvido, le sacudimos el polvo y lo presentamos con la brillantez que se merece.
Hoy tiene 64 años, es viudo, viene de una familia de 6 hermanos, tiene 4 hijos, 7 nietos y 3 bisnietos. De sonrisa fácil, bonachón, amigo de los amigos, querido en el barrio –los más veteranos reconocen su trayectoria- dice con toda la sinceridad del mundo, nací un el Barrio Lazareto pero Universitario es el cuadro de mis amores, en su pequeño comercio rodeado de amigos, con su mirada profunda y melancólica nos cuenta su vida deportiva.
¿Nos cuenta cómo fue su carrera deportiva?
Fue prácticamente toda en Universitario, comencé cuando tenía 14 años y me retiré con 32, jugué en todas las categorías, Cuarta, Tercera, Reserva y Primera, fui capitán por 10 años, salí campeón en el 75, obtuvimos el ascenso de la B a la A, y Campeón Salteño del 81 como capitán del equipo.
¿Jugó en el Baby Fútbol?
No, yo de niño jugaba en el campito, luego conseguí trabajo como mandadero en una farmacia y ahí conocí a Horacio Ambrosoni que era el dueño de la Farmacia Pasteur, el que un día me dijo: “¿Negrito no queres jugar al fútbol, en aaaaaaUniversitario se necesita jóvenes para jugar en las inferiores? Y yo le contesté “sí, pero déjeme consultar con papá y mamá” y así fue, le pedí permiso a mi padre y el me lo dio y así comencé a jugar en las inferiores, prácticamente no podía practicar por que lo hacia al mediodía y yo trabajaba hasta la una. La sorpresa más grande que me llevé fue cuando el finado “Cacho” Lucero que era el DT de las inferiores me llamó y me preguntó “¿Negrito, y vos en qué puesto jugas”? En realidad yo ni sabía mi puesto cual era, ya que nunca había jugado en una cancha grande, pero le contesté que jugaba de puntero, claro, era el puesto que conocía, el que había que correr por la raya y levantar el centro, ahí me probó y anduve, en el segundo partido ya quedé como titular en Cuarta, el próximo año ya jugaba en la Tercera, el DT de la Reserva era López y el me pedía para jugar en la Reserva también, y así era que en el fin de semana me jugaba tres partidos, en Cuarta, Tercera y Reserva.
A PRIMERA
Es así que un día sorpresivamente Horacio Ambrosoni, “Cacho” Silva y el Dr. Carlos Gelpi que eran hinchas míos, me dijeron “mañana te tomás un cafecito y a eso de las 11.00 te vas para el club que estás citado para el Primero”.
Yo no conocía a ninguno de los jugadores ni al técnico del Primero, tenía 17 años y un susto bárbaro, pero fui, estábamos todos reunidos en un salón y en un momento dado corrió la voz: “ a vestirse”, nos fuimos al vestuario, Rocha que era el equipier nos dio la vestimenta y más grande fue el susto cuando vino la otra orden, “en fila para el inyectable”, apareció una enfermera con una aguja que ni te imaginas lo grande que era y como dolía, yo trate de zafar y en voz baja le dije “mire que soy suplente” a lo que me contestó la enfermera con voz firme y chillona, “aquí no de titular ni suplente, todos pasan por la aguja”, el segundo partido en primera jugábamos con Deportivo Artigas yo estaba en la tribuna, me llamó el DT que era el “Macho” Alfieri y me preguntó ¿Te animás a marcar a ese puntero?, tenés que borrarlo de la cancha”, era el “bayano” Martínez, le dije que sí pero nunca había jugado de marcador de punta, prácticamente lo borre de la cancha y tuvimos la suerte de ganar 1 a 0 y ahí comencé a alternar, yo estaba acostumbrado a no ir a entrenar pero como en Primera era diferente, controlaban la asistencia en el entrenamiento pero a su vez daban premios por puntos ganados etc, y me aconsejaron el “Caballito” Méndez, el “Espinaca” Texeira, el “Carpincho” Moreno, Motta, Taborda, Capirossi, jugadores de primera línea, yo era un gurí pero escuche los consejos, fui cumpliendo y en definitiva me afirme en el equipo de Primera.
¿En definitiva en qué puesto jugaba?
Yo era lo que hoy en día se dice jugador polifuncional, jugaba en muchos puestos.
¿En cuáles?
Arranque jugando de 5, luego Alfieri me puso de marcador de punta izquierdo y también lo hacía por derecha, luego me pusieron de back izquierdo que en aquel momento llamaban Stoper, porque el 3 marcaba al 9 y el medio y el 2 andaba suelto, también jugaba de volante y en ocasiones de puntero.
LISCANO UN ADELANTADO
En el año 1973 llegó H. Liscano a la institución y fue la renovación, hizo lo que se llamaba “Limpia banco”, el ya venía formando una gurisada bárbara, entre ellos el “bujía” Nieto, Santín, Arzaguet, Jorge Correa, una camada de muy buenos jugadores, y renovó el plantel pero yo quedé, el me dijo que yo tenía condiciones y me confirmó como el capitán del equipo, el hombre había dejado la base, a Motta, Salvarrey y Capirossi, pero al año siguiente los sacó y yo volví a quedar en el grupo, yo con 23 años era el hombre de experiencia del equipo, esa camada nueva me respetaba, con Liscano yo jugaba por lo general de marcador de punta y de 2.
¿Realmente era bueno Lizcano?
Para mí era un adelantado, jugaba un fútbol igual al holandés, salvando la distancia Universitario era una maquinita jugando al fútbol.
¿Ud. dentro del grupo de jóvenes era un referente?
Yo me sentía muy cómodo, recuerdo que en un año el Preparador Físico era el Mayor Vigo, el estaba encargado de la Plaza de Deportes, yo tenía un embalaje bárbaro, tenía ganas de aprender, el me llamó y me dijo que iba a trabajar la parte física con el plantel de inferiores los martes y viernes en el gimnasio, y me pregunto si yo me animaba a trabajar los miércoles y jueves con los jugadores, ¡claro que sí le dije! Trabaje 8 años en Universitario, recuerdo que los viernes nos reunimos con Vigo en el club, el tomaba un refresco y yo una cerveza y el me preguntaba como había formado el cuadro en las prácticas, yo le decía y ese era el que ponía en cancha, salíamos campeones en forma anticipada, formamos una cantidad de jugadores que ascendían permanentemente a Primera.
¿Estando Ud. jugando en Universitario en qué años salieron campeones?
En 1975 tuvimos un ascenso y en 1981 salimos campeones salteños.
¿Y después?
Jugué todo 1982, en 1983 me habló el “Chito” Bidart para dirigir Peñarol, ahí dejé de jugar al fútbol en Universitario y me dediqué a dirigir.
¿Puede tuvo un pasaje por Lazareto?
Sí, pasaron unos cuatro años y vine a Lazareto, jugué y dirigí al “Laza”, tuve la suerte de subir de la C a la B con Lazareto.
¿Jugó en la selección?
No, estuve tres años citado, jugué sí en la preselección.
¿En definitiva qué le dio el fútbol?
Alegría de jugar y en Universitario aprendí mucho, fui DT en varias instituciones del medio gracias a lo que allí me enseñaron.
¿Se siente un olvidado?
No, eso es algo natural con el paso del tiempo, unos perduran más en la memoria que otros pero en definitiva a todos nos olvidan.







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