“Soy feliz recorriendo el campo a caballo”

Tiene 13 años y concurre al Colegio Salesianos y todos los fines de semana suele irse al campo, lugar donde quiere instalarse definitivamente una vez que termine sus estudios universitarios.
Reconoce como su lugar de crianza durante los primeros años en campaña, inclusive hasta el tercer año escolar lo realizó en una escuela rural en Guaviyú de Arapey,  recorriendo todos los días a caballo con su hermana Mercedes tres kilómetros de ida y tres de vuelta.
Ganó Segundo Premio en la Categoría Menores en la Marcha de Caballos Criollos competencia a nivel nacional que se desarrolló recientemente en la ciudad de Melo, donde participaron más de cien equinos con sus correspondientes jinetes; setenta caballos mayores y 28 menores.
Con menos de tres años aprendió a montar y recorría el campo junto a su hermana Mercedes (14) en caballos mansos.
Comenzaron a competir en Marchas y Enduro con 8 años.
Aclaramos que en Enduro se compite un solo día y la carrera es sobre 50 u 80 kilómetros, donde se valora el pulso y la resistencia del animal y se ve cómo queda el caballo para seguir corriendo.
En la Marcha, cada equino da todo, se mide la resistencia, rusticidad y el aguante.
La competencia  – en esta modalidad – tiene una duración de quince días.
-Así como el caballo lleva un entrenamiento, ¿También el jinete debe prepararse para las competencias?
-Efectivamente siempre que voy a la campaña practico mucho y ando todo el día a caballo; también los entreno salgo a varear (ejercitar a los caballos de competición para estar en forma) con ellos.
De lunes a viernes concurrimos al colegio y ya los viernes a la noche nos vamos al campo, así que los sábados y domingos lo dedicamos al entrenamiento.
Es algo que nos apasiona.
Su hermana Mercedes también ha obtenido reconocimientos en otras competencias y fue Campeona en Enduro en 2011 y 2012.
-¿Cómo fue la experiencia de participar de esta competencia en Melo?
-Fue muy buena y la verdad es que me encanta correr a caballo, es algo que he hecho desde niña y me hace sentir realizada el día a día con el caballo.
-¿Se comparte también con los otros competidores?
-En mi caso yo ya los conocía a casi todos y me sentí muy cómoda.
Los primeros días que las marchas son reguladas, no me puse nerviosa, pero en las libres a la largada, me ponía un poco tensa después sí se me va.
En las marchas reguladas se corre dentro de un horario y tenemos un horario para llegar.
En las libre se evalúa quién llega primero.
Se van viviendo diferentes etapas durante quince días.
Es oportuno saber que los animales que compiten, deben ser enviados al lugar del certamen un mes antes por cada cabañero, donde son alimentados solamente a pasto y se los concentra todos juntos.
Durante la competencia también son alimentados con pasto y no pueden recibir ningún tipo de complejo vitamínico ni ningún tratamiento más que ensillarlos y andar.
EN CAMPO ME ENCANTA
CORRER CARRERAS
A CABALLO”
-¿Cuánto lleva entrenar un equino para este tipo de competiciones?
-Hay caballos con tres años de entrenamiento y otros con algunos meses.
Nuestro caballo llevó muy poco entrenamiento y comida y respondió muy bien.
-¿Ya había participado antes de un evento similar?
-Recuerdo haber competido en un Enduro, en el local Conventos en la Agropecuaria a 5 kilómetros de Melo.
Valentina está cursando tercer año de liceo y sabe que como estudio posterior va a elegir entre Veterinaria y Agronomía.
Estando en el campo suele hacer todas las tareas rurales, tales como juntar las ovejas, el ganado, curar a los animales de las bicheras y ocuparse del ordeñe, no importa si llueve o no.
Para competir una de las exigencias es llevar vestimenta tradicional de gaucho; las botas, bombachas, boina o sombreros, nada de vaqueros ni gorros.
Cuando está en el campo le encanta correr carreras cuatreras a caballo, en compañía de su hermana, padre y los peones.
Nos cuenta que en las yerras se llevan a cabo tiradas de lazo, castrada de terneros y jineteada de ganado y muchas veces se improvisa una guitarreada con el marco inigualable del paisaje campestre.
Lo primero que hace al levantarse los fines de semana es ir a ver los caballos y es uno de los temas centrales en la conversación familiar – sin restar la necesaria atención a las vacas y ovejas.
El caballo suele transmitirle un sentimiento muy especial, sobre todo de mucha paz y se da una singular empatía entre el animal y su jinete.
A veces invita a sus amigas a compartir un fin de semana en el campo y también disfrutar de las cabalgatas.
El Ser Joven para Valentina Paiva va de la mano de su amor hacia el campo, hacia la naturaleza y respirar esa libertad que experimenta al igual que el amor hacia los animales.
En este tipo de competencias se compenetra toda la familia, cientos de personas y mucha gente joven que seguramente hará que permanezcan en el tiempo nuestras raíces y tradiciones.
María Fernanda Ferreira

Tiene 13 años y concurre al Colegio Salesianos y todos los fines de semana suele irse al campo, lugar donde quiere instalarse definitivamente una vez que termine sus estudios universitarios.

Reconoce como su lugar de crianza durante los primeros años en campaña, inclusive hasta el tercer año escolar lo realizó en una escuela rural en Guaviyú de Arapey,  recorriendo todos los días a caballo con su hermana Mercedes tres kilómetros de ida y tres de vuelta.

Ganó Segundo Premio en la Categoría Menores en la Marcha de Caballos Criollos competencia a nivel nacional que se desarrollófoto gentileza de Gabriel Becco recientemente en la ciudad de Melo, donde participaron más de cien equinos con sus correspondientes jinetes; setenta caballos mayores y 28 menores.

Con menos de tres años aprendió a montar y recorría el campo junto a su hermana Mercedes (14) en caballos mansos.

Comenzaron a competir en Marchas y Enduro con 8 años.

Aclaramos que en Enduro se compite un solo día y la carrera es sobre 50 u 80 kilómetros, donde se valora el pulso y la resistencia del animal y se ve cómo queda el caballo para seguir corriendo.

En la Marcha, cada equino da todo, se mide la resistencia, rusticidad y el aguante.

La competencia  – en esta modalidad – tiene una duración de quince días.

-Así como el caballo lleva un entrenamiento, ¿También el jinete debe prepararse para las competencias?

-Efectivamente siempre que voy a la campaña practico mucho y ando todo el día a caballo; también los entreno salgo a varear (ejercitar a los caballos de competición para estar en forma) con ellos.

De lunes a viernes concurrimos al colegio y ya los viernes a la noche nos vamos al campo, así que los sábados y domingos lo dedicamos al entrenamiento.

Es algo que nos apasiona.

Su hermana Mercedes también ha obtenido reconocimientos en otras competencias y fue Campeona en Enduro en 2011 y 2012.

-¿Cómo fue la experiencia de participar de esta competencia en Melo?

-Fue muy buena y la verdad es que me encanta correr a caballo, es algo que he hecho desde niña y me hace sentir realizada el día a día con el caballo.

-¿Se comparte también con los otros competidores?

-En mi caso yo ya los conocía a casi todos y me sentí muy cómoda.

Los primeros días que las marchas son reguladas, no me puse nerviosa, pero en las libres a la largada, me ponía un poco tensa después sí se me va.

En las marchas reguladas se corre dentro de un horario y tenemos un horario para llegar.

En las libre se evalúa quién llega primero.

Se van viviendo diferentes etapas durante quince días.

Es oportuno saber que los animales que compiten, deben ser enviados al lugar del certamen un mes antes por cada cabañero, donde son alimentados solamente a pasto y se los concentra todos juntos.

Durante la competencia también son alimentados con pasto y no pueden recibir ningún tipo de complejo vitamínico ni ningún tratamiento más que ensillarlos y andar.

EN CAMPO ME ENCANTA CORRER CARRERAS A CABALLO”

-¿Cuánto lleva entrenar un equino para este tipo de competiciones?

-Hay caballos con tres años de entrenamiento y otros con algunos meses.

Nuestro caballo llevó muy poco entrenamiento y comida y respondió muy bien.

-¿Ya había participado antes de un evento similar?

-Recuerdo haber competido en un Enduro, en el local Conventos en la Agropecuaria a 5 kilómetros de Melo.

Valentina está cursando tercer año de liceo y sabe que como estudio posterior va a elegir entre Veterinaria y Agronomía.

Estando en el campo suele hacer todas las tareas rurales, tales como juntar las ovejas, el ganado, curar a los animales de las bicheras y ocuparse del ordeñe, no importa si llueve o no.

Para competir una de las exigencias es llevar vestimenta tradicional de gaucho; las botas, bombachas, boina o sombreros, nada de vaqueros ni gorros.

Cuando está en el campo le encanta correr carreras cuatreras a caballo, en compañía de su hermana, padre y los peones.

Nos cuenta que en las yerras se llevan a cabo tiradas de lazo, castrada de terneros y jineteada de ganado y muchas veces se improvisa una guitarreada con el marco inigualable del paisaje campestre.

Lo primero que hace al levantarse los fines de semana es ir a ver los caballos y es uno de los temas centrales en la conversación familiar – sin restar la necesaria atención a las vacas y ovejas.

El caballo suele transmitirle un sentimiento muy especial, sobre todo de mucha paz y se da una singular empatía entre el animal y su jinete.

A veces invita a sus amigas a compartir un fin de semana en el campo y también disfrutar de las cabalgatas.

El Ser Joven para Valentina Paiva va de la mano de su amor hacia el campo, hacia la naturaleza y respirar esa libertad que experimenta al igual que el amor hacia los animales.

En este tipo de competencias se compenetra toda la familia, cientos de personas y mucha gente joven que seguramente hará que permanezcan en el tiempo nuestras raíces y tradiciones.

María Fernanda Ferreira







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