Tabaré Aguerre presentó la política de uso y conservación de suelos de Uruguay en las Reuniones de Trabajo de FAO

En el marco del 7º Foro Mundial de Alimentación y Agricultura de 2015, el  Ministro de Ganadería Agricultura y Pesca, Ing. Agr. Tabaré Aguerre, presentó la política de conservación de suelos de Uruguay, como panelista en las Reuniones de Trabajo que convocan la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Banco Mundial con el objetivo de abordar los temas de interés para cada año. La Reunión de Trabajo se realizó este viernes 16 y estuvo presidida por el Director General de FAO, José Graziano da Silva. Para este año la temática fue, “Enfrentando los desafíos de la seguridad alimentaria ante la demanda creciente de espacio, suelo y energía”. En ese marco el Ministro Aguerre, disertó sobre la política de conservación y manejo de suelos en Uruguay, los Planes de Uso y Manejo de Suelos. “No hay desarrollo sostenible sin cuidado del suelo. Uruguay tiene un clima y una pluviosidad extremadamente variable, lo que puede provocar inundaciones seguidas de sequías. El nivel de infiltración es bajo.
La historia agrícola del país generó un serio problema de erosión que hoy se combate con una política pública de protección del suelo”, dijo. El mero progreso tecnológico no resuelve este fenómeno. El 40% de los  suelos del mundo sufren de degradación. El 25% del problema es de carácter hídrico: la gota de lluvia impacta sobre suelo no cubierto por capa vegetal, esto provoca el arrastre hacia zonas bajas con la consiguiente erosión del suelo y contaminación difusa de aguas. “No es el uso pastoril sino el laboreo agrícola el que empobrece de carbono el suelo y afecta su fertilidad. Este fenómeno afecta asimismo el medioambiente y la atmósfera”, subrayó. En Uruguay la aplicación de rotación cultivo-pastura le ha permitido mejorar el suelo. El país mantiene un trabajo de cartografía de suelos con  descripción fisicoquímica que es público, y su acceso en internet es libre para todos los productores lo que permite combatir las asimetrías entre pequeños y grandes productores.
Actualmente se cuenta con 11.534 programas aprobados que permiten limitar los cultivos en consideración a la erosión particular de cada predio. Participan Ingenieros Agrónomos especializados en conservación de suelos,
pero la responsabilidad última la tiene el propietario de la tierra. Se ha contado con el apoyo mayoritario del sector, a pesar de que ello conlleva a veces  perjuicio económico. “Las 800 reuniones realizadas entre productores y técnicos en el marco de los planes de uso, se tradujeron en concientización de efectos a largo plazo”, puntualizó. Esta política preventiva de cuidado del suelo se condice con el hecho de que formar un centímetro de suelo en nuestra región demanda unos 100 ó 200 años. Por otra parte explicó cómo se hace para dar cumplimiento a la normativa de protección, con monitoreo satelital, y el trabajo de los profesionales que revelan información con laptop a través de una aplicación con información centralizada. Los demás expositores fueron el Director de Asuntos Internacionales de la Oficina de Agricultura de Suiza, Adrián Aebi, el Ministro y Alto Comisionado  de la Iniciativa 3N de Níger, Amadou Allahouri, el Embajador Especial alemán para la Agricultura Familiar, Gerd Sonnleitner y el Ministro de Alimentación, Agricultura y Ganadería de Turquía Mehdi Eker.
Por su parte el Dr. Moujahed Achouri, Director en FAO de la División de Suelo y Agua expresó que el Cambio Climático, la urbanización y el
crecimiento de la población mundial provocan nueva presión sobre los recursos naturales.
Un tercio de la tierra ya está afectada, y 1.8 billones de personas viven en áreas con escasez de agua potable. Para alcanzar el desarrollo sustentable hay que combatir la pobreza, el   hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición. La manera en que se administran los recursos naturales y en qué se producen y consumen los alimentos será determinante para el éxito de los esfuerzos. Estas acciones lamentablemente pierden eficacia cuando se desarrollan en forma fragmentada y descoordinada. Por esta razón FAO apoya entre otras iniciativas el Año internacional de los Suelos, que declaró la Asamblea General de las Naciones Unidas para el año 2015. “La agricultura familiar representa el 80% de la producción agrícola mundial, por lo que su participación en la sustentabilidad de esta actividad y de la seguridad alimentaria es determinante, y requieren apoyo, entrenamiento y asistencia”, subrayó. Por su parte Graziano da Silva argumentó sobre el fin de la dicotomía alimentos-biocombustible, ya que su producción ha salvado de la bancarrota a muchos pequeños productores. “Será la comunidad internacional la que deberá determinar a fines del presente año cuáles serán los objetivos del desarrollo sostenible”, dijo. Aebi, se refirió a los consumidores hiperexigentes y en la necesidad de intensificar la tecnología para producir más, pero afectando menos los recursos escasos. El representante de Niger habló de un país que en sus 3/4 partes es un  desierto, que no cuenta con tecnología, y tiene una población que crece exponencialmente. Pero que está tratando de asistir a los productores para que sean los guardianes del suelo y el agua. Sonnleitner, en cuanto a la agricultura familiar dijo que en Alemania son un grupo muy heterogéneo, que comparten con los demás del mundo el desempleo en el campo, y el acceso al crédito difícil. Propuso que los pequeños productores se unan en ONG.
Comunicaciones
Institucionales
MGAP

En el marco del 7º Foro Mundial de Alimentación y Agricultura de 2015, el  Ministro de Ganadería Agricultura y Pesca, Ing. Agr. Tabaré Aguerre, presentó la política de conservación de suelos de Uruguay, como panelista en las Reuniones de Trabajo que convocan la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Banco Mundial con el objetivo de abordar los temas de interés para cada año. La Reunión de Trabajo se realizó este viernes 16 y estuvo presidida por el Director General de FAO, José Graziano da Silva. Para este año la temática fue, “Enfrentando los desafíos de la seguridad alimentaria ante la demanda creciente de espacio, suelo y energía”. En ese marco el Ministro Aguerre, disertó sobre la política de conservación y manejo de suelos en Uruguay, los Planes de Uso y Manejo de Suelos. “No hay desarrollo sostenible sin cuidado del suelo. Uruguay tiene un clima y una pluviosidad extremadamente variable, lo que puede provocar inundaciones seguidas de sequías. El nivel de infiltración es bajo.

La historia agrícola del país generó un serio problema de erosión que hoy se combate con una política pública de protección del suelo”, dijo. El mero progreso tecnológico no resuelve este fenómeno. El 40% de los  suelos del mundo sufren de degradación. El 25% del problema es de carácter hídrico: la gota de lluvia impacta sobre suelo no cubierto por capa vegetal, esto provoca el arrastre hacia zonas bajas con la consiguiente erosión del suelo y contaminación difusa de aguas. “No es el uso pastoril sino el laboreo agrícola el que empobrece de carbono el suelo y afecta su fertilidad. Este fenómeno afecta asimismo el medioambiente y la atmósfera”, subrayó. En Uruguay la aplicación de rotación cultivo-pastura le ha permitido mejorar el suelo. El país mantiene un trabajo de cartografía de suelos con  descripción fisicoquímica que es público, y su acceso en internet es libre para todos los productores lo que permite combatir las asimetrías entre pequeños y grandes productores.

Actualmente se cuenta con 11.534 programas aprobados que permiten limitar los cultivos en consideración a la erosión particular de cada predio. Participan Ingenieros Agrónomos especializados en conservación de suelos,

pero la responsabilidad última la tiene el propietario de la tierra. Se ha contado con el apoyo mayoritario del sector, a pesar de que ello conlleva a veces  perjuicio económico. “Las 800 reuniones realizadas entre productores y técnicos en el marco de los planes de uso, se tradujeron en concientización de efectos a largo plazo”, puntualizó. Esta política preventiva de cuidado del suelo se condice con el hecho de que formar un centímetro de suelo en nuestra región demanda unos 100 ó 200 años. Por otra parte explicó cómo se hace para dar cumplimiento a la normativa de protección, con monitoreo satelital, y el trabajo de los profesionales que revelan información con laptop a través de una aplicación con información centralizada. Los demás expositores fueron el Director de Asuntos Internacionales de la Oficina de Agricultura de Suiza, Adrián Aebi, el Ministro y Alto Comisionado  de la Iniciativa 3N de Níger, Amadou Allahouri, el Embajador Especial alemán para la Agricultura Familiar, Gerd Sonnleitner y el Ministro de Alimentación, Agricultura y Ganadería de Turquía Mehdi Eker.

Por su parte el Dr. Moujahed Achouri, Director en FAO de la División de Suelo y Agua expresó que el Cambio Climático, la urbanización y el

crecimiento de la población mundial provocan nueva presión sobre los recursos naturales.

Un tercio de la tierra ya está afectada, y 1.8 billones de personas viven en áreas con escasez de agua potable. Para alcanzar el desarrollo sustentable hay que combatir la pobreza, el   hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición. La manera en que se administran los recursos naturales y en qué se producen y consumen los alimentos será determinante para el éxito de los esfuerzos. Estas acciones lamentablemente pierden eficacia cuando se desarrollan en forma fragmentada y descoordinada. Por esta razón FAO apoya entre otras iniciativas el Año internacional de los Suelos, que declaró la Asamblea General de las Naciones Unidas para el año 2015. “La agricultura familiar representa el 80% de la producción agrícola mundial, por lo que su participación en la sustentabilidad de esta actividad y de la seguridad alimentaria es determinante, y requieren apoyo, entrenamiento y asistencia”, subrayó. Por su parte Graziano da Silva argumentó sobre el fin de la dicotomía alimentos-biocombustible, ya que su producción ha salvado de la bancarrota a muchos pequeños productores. “Será la comunidad internacional la que deberá determinar a fines del presente año cuáles serán los objetivos del desarrollo sostenible”, dijo. Aebi, se refirió a los consumidores hiperexigentes y en la necesidad de intensificar la tecnología para producir más, pero afectando menos los recursos escasos. El representante de Niger habló de un país que en sus 3/4 partes es un  desierto, que no cuenta con tecnología, y tiene una población que crece exponencialmente. Pero que está tratando de asistir a los productores para que sean los guardianes del suelo y el agua. Sonnleitner, en cuanto a la agricultura familiar dijo que en Alemania son un grupo muy heterogéneo, que comparten con los demás del mundo el desempleo en el campo, y el acceso al crédito difícil. Propuso que los pequeños productores se unan en ONG.

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