Temas: Leishmaniasis y la instalación eléctrica del histórico Liceo Ipoll

Media Hora Previa en la Junta Departamental

Una nueva sesión de la Junta Departamental, puso sobre la mesa diferentes inquietudes de los legisladores departamentales, sobre temas que hacen al quehacer de nuestro Salto.
Edil Carlos Silva.
Partido Nacional
Como ustedes saben, los temas referidos a la salud nos han preocupado desde hace ya un buen tiempo. Desde el principio pusimos arriba de la mesa nuestra preocupación por la aparición de focos de Leishmaniasis, cosa que aún nos ocupa y seguimos evaluando de cerca.
Luego fueron los reclamos por la gran dificultad que existe en el interior del departamento para acceder a una asistencia sanitaria de calidad, con casos como los de Cuchilla de Guaviyú donde ni siquiera hay enfermero/a desde hace más de dos años.
Otro gran tema es el reclamo de cientos de usuarios del Hospital Regional Salto con respecto a la falta de medicamentos en la farmacia o el gran retraso que existe para la atención en algunas especialidades, por ejemplo, en Oftalmología hay una lista de espera de casi dos mil personas. O los ya conocidos inconvenientes con la falta de anestesistas que produce un gran retraso en las cirugías coordinadas.
Ahora nos ocupará otra situación que involucra a Pueblo Belén, una de las localidades más antiguas de nuestro departamento. Hemos mantenido reuniones y recorridas por dicho lugar y hay una preocupación que está presente en cada una de las charlas que hemos tenido.
Hoy para toda aquella zona se cuenta con solo una ambulancia para atender a todas aquellas emergencias que puedan surgir así como también para los traslados a la capital departamental. Imagínense que hubiera un siniestro de tránsito con solo dos lesionados de entidad, qué gran responsabilidad para quien tiene que decidir a quién se traslada primero. Creemos que este ejemplo puede ser de los más sencillos y hay otras tantas situaciones más que podríamos plantear.
Los pobladores de Belén reclaman por algo que entienden es un derecho fundamental de todo ciudadano y nosotros los acompañamos con dicho planteo. En el año 2010 la Intendencia de Salto donó una nueva ambulancia para dicho pueblo. En el 2013 la unidad donada años antes fue trasladada a Villa Constitución y desde la salud pública se llevó una nueva unidad, Belén continuó con solo una ambulancia.
Los vecinos han intentado por todos los medios reclamar lo que entienden es una gran necesidad para ellos, poder contar con dos ambulancias, pero aún no han tenido respuesta. Hace pocos días la unidad con la que contaban tuvo un problema mecánico y pasaron varios días sin ella, teniendo que realizar los traslados de urgencia en vehículos particulares o móviles policiales y estamos hablando de un pueblo con alrededor de dos mil quinientos habitantes.
Hoy desde aquí hacemos una llamada a las autoridades de la salud para que puedan dar solución a este planteo de una vez por todas y se solucionen los inconvenientes que hoy tienen los pobladores de Belén. Creemos que no es nada disparatado lo que piden y que tanto los prestadores de salud pública o privada deben encontrar una salida a esta situación.
Señor Presidente, solicito que la versión taquigráfica de mis palabras sea enviada a la Dirección Departamental de ASSE de nuestro departamento, y a los medios de prensa.
Edil Alberto Villas Boas. Partido Colorado
Después de mucho tiempo voy a hacer uso de los cinco minutos de la media hora previa, porque es un tema que me preocupa.
Hoy mi intervención es para hacer un llamado de atención sobre algo que está ocurriendo en una institución educativa de nuestra ciudad y que se podría decir que queremos alertar a las autoridades por lo siguiente:
El año pasado, gracias al esfuerzo de la comunidad y de legisladores departamentales se pudo iniciar una obra, planificada desde hacía cuatro años. Se trató ni más ni menos de una urgente refacción de las instalaciones eléctricas del histórico liceo “Ipoll”, las que se encontraban en un deplorable estado debido a que contaban con más de cuarenta años de antigüedad, por lo cual no reunían las condiciones más elementales de la seguridad moderna y hacían presagiar un lamentable accidente que felizmente nunca ocurrió. En honor a la verdad debo decir que estas reformas estuvieron muy bien y que el Estado actuó con celeridad en beneficio de nuestros estudiantes.
Hoy, las mismas están finalizando. Pero así como reconocemos aciertos también es correcto hacer ver los errores, puesto que si bien los primeros favorecen a los estudiantes y a la comunidad toda, los segundos también los perjudican a ambos. Queremos decir que no ha habido un control de calidad de la obra adecuado. Y esto lo afirmamos porque existen aulas en donde al colocar en un enchufe un cable y luego retirarlo, el mismo se desprende con parte del enchufe; existen tomacorrientes que se han instalado en forma endeble en las paredes. También se han recortado vidrios, en forma harto grosera, para atravesar instalaciones de cableado eléctrico e informático; por si esto fuera poco se ha manipulado inadecuadamente la instalación informática haciendo lo que podríamos definir un tremendo “desbarajuste”. Los tableros de control en los cuales se encuentran diversas llaves que orientan el flujo de energía carecen de cerradura, por lo que cualquier persona puede en un instante abrirlos y manipular las instalaciones. Hay muchos pequeños errores más que se podrían continuar enumerando hasta el cansancio en esta obra que ha tenido un elevado costo y que, como todas las cosas del Estado, ha sido financiada con los dineros de la ciudadanía.
Cabe preguntarse ¿por qué no se ha controlado adecuadamente lo que se está haciendo? ¿Por qué se permite y tolera una calidad de obra deficiente? ¿Dónde están y qué hacen, en cuanto al control, el o los profesionales técnicos responsables? Si pretendemos ser un “país de primera” debemos hacer cosas “de primera”, o al menos intentar hacerlas de la mejor manera posible pues las mismas se hacen con los recursos de la comunidad y en beneficio de las jóvenes generaciones, no se puede dilapidar unos e hipotecar la seguridad de los otros.
Solicito, señora Presidenta, que la versión taquigráfica de estas palabras sea enviada a las autoridades del Codicen así como también a las del Consejo de Educación Secundaria y a todos los medios de comunicación del departamento.
Muchas gracias.