Tenía un procesamiento y un sumario encima pero eso no le fue impedimento alguno para poder ser maestro suplente

Asesino de Paysandú trabajó en una escuela hasta el pasado lunes.

Carlos Peralta, el asesino del comerciante judío de Paysandú David Fremd, dio clases el lunes en una escuela de la capital sanducera, un día antes de cometer el homicidio, y para ello no fue obstáculo que en 2008 hubiese sido procesado por receptación, de que hubiese sido sumariado por el Consejo de Primaria y de que se hubiese encadenado en 2014 en la calle para protestar por la sanción, conducta esta última que podría haber llamado la atención de las autoridades.

Una pregunta aún sin respuesta es por qué pese a haber sido procesado por «receptación» (la compra a sabiendas de algo robado) pudo ingresar a la carrera docente. Para entrar a Primaria debe presentarse carnet de salud, certificado de jura de la bandera, credencial cívica y certificado de buena conducta que indique que se carece de antecedentes penales.
Lo que ocurre es que igualmente Peralta pudo haber obtenido el certificado. Esto se debe a las características del delito de «receptación». Raúl Oxandabarat, vocero de la Suprema Corte de Justicia, explicó a El País que al tratarse de un delito leve al que se le aplica pena de prisión (es decir de menos de dos años de cárcel) se le puede aplicar lo que se denomina «suspensión condicional de la pena».
Esto implica que si tras determinado lapso la persona no vuelve a delinquir, sus antecedentes se borran. Quizás esto ocurrió en el caso de Peralta.
Y por ese motivo, el homicida no fue considerado reincidente por el juez Fabricio Cidade que esta semana lo procesó con prisión por «un delito de homicidio especialmente agravado en concurrencia formal con un delito de comisión de actos de odio, desprecio o violencia hacia determinadas personas, en régimen de reiteración real con un delito de lesiones personales agravado».
El consejero de Primaria Héctor Florit, conjeturó que pudo haber habido una omisión en el control de la documentación necesaria aunque no tiene certeza al respecto. De todas formas, Primaria recordó esta semana a todas las inspecciones que se debe cumplir con todos los requisitos de ingreso, dijo Florit a El País.
Ahora Peralta fue dado de baja definitivamente del padrón de docentes de Primaria.

Sumario y cadenas
Peralta ingresó a la carrera docente y fue designado maestro-director de la escuela 102, ubicada a algo más de 50 kilómetros de Paysandú, en las cercanías de Quebracho. Allí los padres de los cinco niños que concurrían se quejaron por «malos vínculos con la comunidad» que incluían malos tratos verbales a padres y alumnos, dijo a El País Irupé Buzzetti, directora general de Primaria.
El Consejo de Primaria lo sumarió, retuvo parte de su sueldo y dispuso un seguimiento «exhaustivo» de su actuación posterior. Antes de ser designado en la escuela 102, Peralta había concurrido a la reunión semanal de la filial sanducera de la Asociación de Maestros del Uruguay (Ademu), contó a El País la dirigente Laura Dessimoz. Peralta pidió asesoramiento respecto a cómo debía ser su vinculación con la comisión de fomento de la escuela a la que había sido asignado.

Nunca estuvo afiliado al sindicato
Hay un testimonio que en junio de 2014 recogió el diario sanducero El Telégrafo que aporta algunas piezas al puzzle de la personalidad de Peralta. Judith Martínez, que actuaba como auxiliar de la escuela 102, cuestionó a Peralta que en esos momentos protestaba encadenado frente a la Inspección Departamental de Primaria.
«Como el maestro viajaba en una moto vieja y ni siquiera tenía para echar nafta para trasladar sus pertenencias, y como me comentó que iba a pedir un crédito para sus viajes, le presté 100 dólares para que me los pagara en cuotas. Pero nunca me los pagó. Fui muchas veces a cobrarle —con testigos— y me decía que no tenía plata. Me quería llevar a Quebracho para pagarme, pero preferí perder el dinero antes que hacer eso», dijo Martínez. También contó que otro día «me dijo por qué no dejaba a mi hija en la casa de una vecina y que yo me quedara en la escuela, pero nunca logró esos propósitos».
«Creo que no es correcto hablar de que él es el perseguido; hay que saber la verdad. Él no atendía a la inspectora de zona, si hasta una vez (se fue) huyendo en su moto (…) se cayó y sufrió lesiones. Creo que también los padres deberían contar la verdad. No es justo que no se sepa la verdad», resumió Martínez.

La mujer está atemorizada por lo que ahora prefiere no hacer más declaraciones
Peralta recurrió a los servicios del abogado Marcelo Tortorella. El abogado elaboró un recurso administrativo tras el cual Peralta fue restituido y volvió a trabajar como suplente. Pero la relación con su abogado se rompió.
Tortorella contó a El País que Peralta «tenía un grado de ansiedad muy importante», no entendía que los plazos en estos casos son rigurosos y quería una solución inmediata a su problema. «Me dijo que iba a hacer una huelga de hambre y que me iba a escrachar, recuerdo que usó esa palabra. Lo eché de mi estudio. Era insoportable. Lo dejé de patrocinar. No pagó los honorarios. Quiso llevarse la carpeta, no lo dejé y le dije que mi trabajo valía», recordó Tortorella.
El propio Peralta le dijo a El Telégrafo en 2014 que los padres de los niños de la escuela 102 «no quisieron firmar, no dieron la cara; dijeron cosas terribles como que tocaba a los niños y falsificaba facturas, pero nadie se hizo cargo de nada». En 2012 y 2013 había también trabajado en la escuela 34 de Paysandú. Dijo en 2014 que vivía de la caridad de algunos amigos.

Está en una sala de máxima seguridad
Ahora Carlos Omar Peralta López se encuentra en la sala 11 de máxima seguridad del Hospital Vilardebó. Allí es tratado por médicos siquiatras, quienes le hacen un seguimiento en tres turnos del día. Según se informó a El País en el hospital siquiátrico, Peralta no puede recibir visitas ni llamados telefónicos.
Tampoco tiene contacto con otros internos por «precaución».
Se espera que en las próximas 48 horas el hombre de 35 años pueda ir avanzando en el tratamiento médico. Luego se evaluará cuáles son sus condiciones para determinar si permanece en el centro de salud o si es trasladado a algún establecimiento penitenciario.
La pericia siquiátrica que se le realizó a Peralta en Salto estableció que tiene rasgos esquizoparanoicos y sicopáticos además de síntomas depresivos.
Tanto los sicópatas como los paranoicos pueden presentar conductas extremadamente violentas. Los sicópatas se caracterizan por no sentir culpa ni empatía y pueden ser extremadamente violentos. La pericia determinó que Peralta constituía un «riesgo social, para sí mismo y para terceros». Presentaba, según el perito que lo entrevistó en una conversación que consideró «difícil», impulsividad, heteroagresividad, ideas de muerte y de autoeliminación. El juez dispuso que sea evaluado y diagnosticado.

REACCIONES
Solidaridad con familia Fremd tras homicidio
Luego del homicidio de David Fremd, varias fueron las declaraciones de repudio, desde el Poder Ejecutivo con un pronunciamiento del presidente Tabaré Vázquez, hasta los partidos políticos.
Ayer la Embajada de Francia en Uruguay condenó «el horroroso asesinato del señor David Fremd, referente de la comunidad judía de Paysandú.
Su deceso ha sido una lamentable muestra de intolerancia y de odio hacia toda la comunidad judía del Uruguay», expresa un comunicado que firmado por el embajador Sylvain Itté.
El texto prosigue indicando que «Francia, que acoge en su territorio a la mayor comunidad judía de Europa, rechaza firmemente toda conducta de antisemitismo y se encuentra comprometida en la lucha contra el racismo al que combate con todas sus fuerzas».
Además, el embajador recuerda que Francia el año pasado fue testigo de una de las mayores matanzas terroristas en su país.
«Entre las víctimas de esos actos también hubo miembros de la comunidad judía. La reacción de las autoridades francesas es clara y determinante: Francia está en guerra contra el terrorismo y está determinada a combatirlo en todas sus formas», indica el comunicado que expresa «su más sentido pésame» a la familia Fremd.
Por su parte la Iglesia Católica del Uruguay también repudió el homicidio e hizo llegar a la familia sanducera su «apoyo fraterno».
«Creíamos que entre nosotros no podía darse una situación como esta, que merece la unánime y contundente reprobación de la sociedad.
Como comunidad de creyentes en el Dios creador reafirmamos nuestra voluntad de ser celosos promotores de la libertad y la vida de nuestros compatriotas y de todo ser humano», expresa un texto firmado por el cardenal y arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla.
«Pedimos a Dios el consuelo para esta familia herida y esta colectividad que sufre, y su fuerza transformadora para ser, con todos los hombres de buena voluntad, constructores de paz», finaliza el comunicado.
En la misma línea de solidaridad fue la marcha que se organizó a través de Facebook para el sábado.

(EL PAIS)