Tirando la pelota a la cancha de los “nadies”

El domingo 24 de junio, cuando se enfrentaron por la décima fecha de la primera rueda, Deportivo Artigas y Salto Nuevo. A la semana siguiente en tiempo y forma, Salto Nuevo plasmó la protesta, reclamó los puntos por la presunta inhabilitación de dos futbolistas de Deportivo Artigas. De ese partido, transcurrieron más de 50 días. Devenires reglamentarios, instancias, vistas, descargos, etc. Pero más de 50 días. No por nada, el lunes a la noche en el Consejo Superior de la Liga Salteña de Fútbol, la delegación de Salto Nuevo, simplemente: explotó. Fue directo al grano: “Los integrantes del Tribunal no son competentes. Están tirando la pelota para adelante. Nos están tomando el pelo”.
A la luz de ello, el factible retiro de confianza y solicitud de renuncia. El hecho es que la nebulosa permanece y todos tienen (tenemos), la sensación inequívoca que el Tribunal Arbitral tira la pelota a la cancha de los “nadies”.
Para el Tribunal no faltan los “nadies” de la intrascendencia. O los “nadie” de la nada. Es una manera de eludir a esta cancha de la decisión. Es la decisión que importa y que trasciende. Es la decisión que el fútbol aguarda.
A esa decisión, el Tribunal le mete la gambeta. Elude el bulto. Salto Nuevo pega en el blanco: el Tribunal tira la pelota hacia delante. Pretende enfriar el partido, pero terminando calentando a varios.
Solo se trata de establecer si los dos jugadores de Deportivo Artigas FUERON BIEN HABILITADOS O NO A PARTIR DE SUS ANTECEDENTES EN OTRA LIGA O NO. El punto es ese. La misión del Tribunal Arbitral fue indagar, acumular y resolver.
No lo hizo. El fútbol necesita QUE LO HAGAN.
Y si no saben que hacer: que lo digan.
Si no lo quieren hacer: que lo digan.
Si Salto Nuevo tiene la definitiva razón, que lo admitan. El propio Deportivo Artigas viene siendo perjudicado con la ausencia de pronunciamiento.
Estamos frente a una tabla de posiciones virtual y no real. La salud del fútbol no puede tolerar más turbulencias como estas. Se trata de resolver.
No más gambetas. No más. No más zancadillas al sentido común.
No más sometimiento a al mismísimo y esquelético sentido común!.
Como en este caso.
-ELEAZAR JOSÉ SILVA-

El domingo 24 de junio, cuando se enfrentaron por la décima fecha de la primera rueda, Deportivo Artigas y Salto Nuevo. A la semana siguiente en tiempo y forma, Salto Nuevo plasmó la protesta, reclamó los puntos por la presunta inhabilitación de dos futbolistas de Deportivo Artigas. De ese partido, transcurrieron más de 50 días. Devenires reglamentarios, instancias, vistas, descargos, etc. Pero más de 50 días. No por nada, el lunes a la noche en el Consejo Superior de la Liga Salteña de Fútbol, la delegación de Salto Nuevo, simplemente: explotó. Fue directo al grano: “Los integrantes del Tribunal no son competentes. Están tirando la pelota para adelante. Nos están tomando el pelo”.

A la luz de ello, el factible retiro de confianza y solicitud de renuncia. El hecho es que la nebulosa permanece y todos tienen (tenemos), la sensación inequívoca que el Tribunal Arbitral tira la pelota a la cancha de los “nadies”.

Para el Tribunal no faltan los “nadies” de la intrascendencia. O los “nadie” de la nada. Es una manera de eludir a esta cancha de la decisión. Es la decisión que importa y que trasciende. Es la decisión que el fútbol aguarda.

A esa decisión, el Tribunal le mete la gambeta. Elude el bulto. Salto Nuevo pega en el blanco: el Tribunal tira la pelota hacia delante. Pretende enfriar el partido, pero terminando calentando a varios.

Solo se trata de establecer si los dos jugadores de Deportivo Artigas FUERON BIEN HABILITADOS O NO A PARTIR DE SUS ANTECEDENTES EN OTRA LIGA O NO. El punto es ese. La misión del Tribunal Arbitral fue indagar, acumular y resolver.

No lo hizo. El fútbol necesita QUE LO HAGAN.

Y si no saben que hacer: que lo digan.

Si no lo quieren hacer: que lo digan.

Si Salto Nuevo tiene la definitiva razón, que lo admitan. El propio Deportivo Artigas viene siendo perjudicado con la ausencia de pronunciamiento.

Estamos frente a una tabla de posiciones virtual y no real. La salud del fútbol no puede tolerar más turbulencias como estas. Se trata de resolver.

No más gambetas. No más. No más zancadillas al sentido común.

No más sometimiento a al mismísimo y esquelético sentido común!.

Como en este caso.

-ELEAZAR JOSÉ SILVA-