“Todo el sistema político hoy está lejísimo de las necesidades de la gente”

Entrevista a Pablo Franzini Batlle

Pablo Franzini Batlle es el vicepresidente del Centro de Estudios Nacionales José Batlle y Ordóñez, que trajo a nuestra ciudad la muestra fotográfica de portadas del extinto diario “El Día” en la misma jornada que se cumplían 130 años de su fundación. Es, además de convencional del Partido Colorado, el principal referente del sector “Asamblea Batllista”. Con él dialogamos sobre el destino de su partido político, entre otros temas.
- ¿Qué es el Centro de Estudios Nacionales José Batlle y Ordóñez?
– Es un centro académico que pretende difundir la obra de José Batlle y Ordóñez en todas sus dimensiones y alcances.
- ¿Los uruguayos nos hemos olvidado de quién fue Batlle y Ordóñez?
– Es probable, porque como a Batlle y Ordóñez le sucedieron Luis Batlle y Jorge Batlle, entonces, si le dice ahora a una persona quién es Batlle y tiene 18 años le va a decir que es Jorge Batlle. Quizás si le pregunta a una persona de 60 años, le podrá decir que Batlle es Luis Batlle. Entonces, por más que Batlle y Ordóñez se estudia en los colegios, en las escuelas, es bueno difundirlo, sobre todo el Batlle hombre, no tanto el de mármol, sobre todo eso.Franzini Batlle
- Las ideas de Batlle y Ordóñez gestan el Batllismo, que dio molde al Uruguay moderno. ¿Falta batllismo hoy en Uruguay?
– Está faltando la interpretación correcta porque hoy todo el mundo es batllista. El Frente Amplio es batllista, hasta en el Partido Nacional parece que Larrañaga habla bien de Batlle y Ordóñez. Entonces, lo que está faltando es una buena interpretación de Batlle, hay que leer a Batlle. Cuando uno lee a Batlle y Ordóñez no se puede equivocar. Pasa que el batllismo es lo que nos ha amparado siempre, entonces hoy para un uruguayo cuando habla de Batlle y Ordóñez siente que habla de justicia, de libertad. Pero hay también grandes confusiones en cuanto a lo que ha sido el batllismo.
- Cuando se pregunta a la actual dirigencia del Partido Colorado sobre el batllismo le responde que se lo debe adaptar a los tiempos que vivimos. ¿Se está produciendo una lectura correcta del batllismo en esta contextualización temporal?
– No, creo que se deforma porque el batllismo, entre otros, es la probidad en el Estado, es la honestidad a carta cabal, es que los números cierren siempre como siempre le cerraron a Batlle y Ordóñez, que dio un impulso a las empresas públicas porque siempre decía que el Estado era un pésimo administrador. Después, se trató de una sensibilidad muy especial en la protección al débil. Al Partido Colorado de hoy no le veo ningún rasgo de todo lo que acabo de nombrar. Ninguno.
- Esa ausencia de batllismo que usted señala dentro de su partido, ¿es lo que ha llevado al Partido Colorado a la situación electoral en la que se encuentra?
– Creo que sí, porque creo que Uruguay todo es batllista, estoy convencido de ello. Pero el Partido Colorado hace muchos años que ya no demuestra la mínima sensibilidad por nada, ni por aquel que está en un momento complejo o que está en un momento de debilidad, que es cuando pueda ser que tenga ingresos bajos u otros momentos, y no he visto que el partido haya salido en defensa de esa persona, al revés, ha defendido los intereses de aquellos que tienen grandes extensiones de tierra, o sea, ha tenido una desviación ideológica en los últimos años importante y profunda.
- ¿Se imagina hoy al Partido Colorado defender los derechos de los trabajadores junto al PIT CNT como supo hacer Batlle y Ordóñez desde el gobierno alentando la organización de los trabajadores a través de sindicatos?
– Bueno, lo que pasa es que el PIT CNT también defiende derechos que son también un poco trastocados. Batlle y Ordóñez fue un hombre que actuó desde sus convicciones, con una firmeza absoluta, y eso es lo que hay que rescatar, Batlle y Ordóñez rompió con todas las tradiciones del Partido Colorado. Hoy hay que hacer lo mismo, pero hay que basarse en valores morales. Hoy mucho más que nunca el batllismo está bien vigente, porque cuando vemos a una sociedad que tiene la inequidad que tiene la uruguaya, nos damos cuenta que está faltando Batlle y Ordóñez.
- Hay quienes se proclaman como batllistas dentro del Partido Colorado y sin embargo la gente no los acompaña con el voto, ¿por qué pasa eso si usted dice que el país necesita de más batllismo?
– En primer lugar porque esas cosas no se dicen, se hace. Yo no puedo decir, “vamos a fundar una pata fuerte del batllismo” y después salir votando en contra del Impuesto al Patrimonio a las grandes extensiones de tierra, en contra a las ocho horas del peón de campo, en contra de todas las cosas vanguardistas. Entonces, por más que uno se autoproclame, la gente no es tonta, por suerte no lo es y sabe interpretar que ahí no está el batllismo.
- ¿Qué está faltando para que aparezca el batllismo en el Partido Colorado?
– Hay un conjunto grande de gente que se está dando cuenta que por ese lado está la recuperación del Partido Colorado. Ya que me hace esta pregunta aprovecho para darnos bombo a nosotros mismos. “Asamblea Batllista” lleva 13 mil kilómetros recorrido con gente en todos los departamentos, apostamos a tener el Uruguay entero con representantes de un batllismo como nosotros lo concebimos, y así vamos a tratar de cambiar el liderazgo que hoy ostenta el doctor (Pedro) Bordaberry.
- En la inauguración de la muestra de los 130 años de “El Día” dejó una puerta abierta a la posibilidad que ese medio de comunicación vuelva a abrir sus puertas, ¿escuché mal? ¿Existe esa posibilidad?
– Personalmente pienso que no se pueden reeditar las cosas. Sí debería volver una tribuna que desde esa misma intención, sembrando batllismo y los valores de “El Día”, no tenga duda que va a cosechar prédica y equidad, y eso posiblemente sea desde una tribuna…
- ¿En qué formato?
– En los formatos que hoy se utilizan, digitales, pero uno nunca dice que no a nada, más si viene marcado con el tema de la prensa escrita que usted la conoce muy bien. Pero sí, creo que deberíamos hacer ese esfuerzo de prédica que hoy uno lo hace a partir de lo que uno escribe en Facebook.
- Este jueves se cumplieron 130 años de la fundación de un diario que ya no está, ¿qué se busca recordar cuando hablamos de “El Día”?
– Lo que se intenta recordar es que “El Día” fue una tribuna de libertad, de equidad, de sensibilidad. “El Día” inundó de valores a toda la sociedad uruguaya, a todos, blancos, colorados, independientemente de los colores políticos, religiosos, aunque sí dio la lucha en ese tema también contra la Iglesia Católica, y el proceso de secularización fue muy largo. Pero en realidad no fue contra la Iglesia sino a favor de aquellos que tenían otro tipo de convicciones. Entonces, lo que hizo fue justamente dar libertades.
- Igual que ocurrió a fines del siglo XIX con el Partido Constitucional queriendo absorber a los partidos tradicionales, hoy aparece una figura como la de Novick y la Concertación realizando una propuesta similar…
– Ese es el agujero que dejan los partidos políticos cuando no funcionan. O sea, Novick no es una creación de sí mismo, Novick es una carencia del sistema político actual. Siempre hubo un Novick. Novick fue Juan María Bordaberry también, porque era una carencia, lo que pasa que a él lo promovió (Jorge) Pacheco Areco, pero era una carencia y un encono contra los políticos, porque también los políticos aquellos, que pasa también mucho con los de hoy, están muy alejados de la gente. Todo el sistema político hoy, el Frente Amplio, el Partido Independiente, el Partido Colorado y el Partido Nacional, están lejísimos de las necesidades de la gente.
- Usted comentó una anécdota junto a su padre el día del Plebiscito del 80, cuando le explicó qué significaba la dictadura…
– Sí, yo tenía 13 años y lo acompañé a mi padre, porque me invitó. En mi casa se vivió muy intensamente todo el problema del Sí y el No porque mis hermanos integraron el panel de discursos en el Cine Arizona, eran unos gurises, tenían 20 años, en una familia donde todos tenían ciertos cuidados. En casa fuimos atacados tanto por los tupamaros como por los militares. (Enrique) Tarigo se escondía en mi casa en aquella época. Y bueno, con mi padre fuimos caminando por 18 de Julio y me decía, “esto es no tener libertad. ¿Ves? Cada policía de esos (señala) es porque estamos en una dictadura, ellos son los representantes de esa dictadura y esto es no tener libertad, pero esto se va a terminar”. Era en el día del plebiscito que íbamos caminando por la calle, y me acuerdo también que mi viejo me decía, “ese votó No”, porque de repente le guiñaba un ojo, porque no había manifestaciones que se pudieran hacer como festejos. Era un desafío del Uruguay, eso lo viví y lo tengo muy presente, y cuando los mayores no están, más presente aún uno lo tiene.
- ¿Hay futuro para el batllismo en Uruguay?
– Sin duda hay futuro, y también hay futuro para el Partido Colorado. Pero el Partido Colorado tendrá futuro en la medida que el doctor Bordaberry no gane más una elección interna. El día que el doctor Bordaberry sea minoría dentro del Partido Colorado, ese día el Partido Colorado va a tener futuro.
- ¿Y quién levantará la bandera en nombre del batllismo dentro del Partido Colorado?
– No sé quién va a levantar la idea del batllismo, lo que sé, es que la idea ya está levantada, el camino ya se está haciendo, y lo que tiene que ir adelante, independientemente de liderazgos o personalismos, es una idea, es una convicción, es una mística, y varios sabemos eso en toda la República.
- Para finalizar y distender la charla, sé que usted es hincha y directivo de Defensor, de hecho, el Parque Franzini lleva el nombre de un familiar directo suyo. ¿Qué es más fácil, que Defensor vuelva a salir campeón o que gane las próximas elecciones el Partido Colorado?
– El Partido Colorado no va a ganar la próxima elección, pero las del 24 o las del 29 las puede ganar sin duda, mientras que Defensor va a estar siempre en carrera (risas).







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