Tricolor, pero accidentado

Nacional 1 – Gladiador 0

En un partido jugado demasiado fuerte, por momentos en forma desleal, con jugadores que protestaron todo dentro de la cancha, que muchas veces simularon faltas o gravedad de las mismas con intención de sacar clara ventaja deportiva y que para colmo finalizó en una gresca generalizada, el equipo «Tricolor» salió victorioso, sumó tres puntos importantes para seguir en posición de vanguardia.

EL PARTIDO

Los equipos no se habían acomodado todavía cuando vino el gol tricolor, tan sólo transcurrían  un minuto y medio del comienzo del partido cuando en la ejecución de un tiro libre, el balón cruza el área de derecha a izquierda y Dany Samit que se eleva y de golpe de cabeza abre el marcador, Nacional desde el vestuario mismo trajo el gol de apertura.

De ahí en más el partido se jugó con demasiada vehemencia, muy friccionado  y hablado por parte de los actores, que no les conformaba nada, dispuestos a protestar los fallos  protestables y aún las  jugadas claras, tratando en todo momento confundir al árbitro del partido con actuaciones teatrales, gritos y revolcones, y con ese clima enrarecido finalizó el primer tiempo.

Ya en el segundo tiempo ingresó Alejandro Zabala quien intentó ponerse el cuadro a hombros con mucha actitud, pero a los pocos minutos ya se encontraba cruzando palabras con la parcialidad tricolor que desde afuera lo «hacía entrar». El partido se hacía de ida y vuelta pero con pocas situaciones claras de gol. Al promediar este segundo tiempo luego de un rebote Nicolás Fagúndez convertía  el segundo pero en posición ilícita marcada por el segundo asistente John Guglielmone lo que fue protestado en forma airada por jugadores y parcialidad tricolor.

Ese clima no favorecía en nada el desarrollo del partido, nada conformaba ni a la gente tricolor ni a la gente del «Barrio Artigas» y este clima finalizó como era previsible, sobre el final mismo en una gresca generalizada, invasión de cancha por ambos bancos y en un triste espectáculo. El arbitro expulsó por agresión mutua a Alejandro Zabala (Gladiador) y Richard Albín (Nacional) y dio por finalizado el partido, a posteriori denunció  en el formulario al guardameta de Gladiador José Uscudum y a Dany Samit de Nacional, en realidad les hizo precio.

En suma ganó Nacional en base a un buen desempeño de Robaina en el fondo, un gran partido del «Nico» Fagúndez y la entrega de Martínez. Gladiador no se entregó nunca, se destacaron Domingo Volpi y Danilo Urrutti.

LUIS DÍAZ