Un 9 de enero nacieron 2 poetas Uruguayos

Salvador Puig y Enrique Estrázulas son poetas uruguayos nacidos un día como el de hoy, 9 de enero.
Salvador en 1939 y Enrique tres años más tarde. Aquel falleció hace casi cinco años y este aún vive.
Estrázulas escribió, además de varios libros de poemas, novelas, cuentos, ensayos.
Lo de Puig fue la poesía, netamente.

Salvador Puig y Enrique Estrázulas son poetas uruguayos nacidos un día como el de hoy, 9 de enero. Salvador en 1939 y Enrique tres años más tarde. Aquel falleció hace casi cinco años y este aún vive. Estrázulas escribió, además de varios libros de poemas, novelas, cuentos, ensayos. Lo de Puig fue la poesía, netamente.

La historia de Pepe Corvina, el pescador del “pantalón de trapo y la camisa raída”

“Nunca podía pensar, cuando escribí Pepe Corvina, que con ese libro iba a recorrer el mundo. Cómo podía imaginar toda la historia que vino a partir de un pescador que vi una sola vez en mi vida, en la puerta de mi casa, en Tabaré 2116, con una lata herrumbrada en la mano, diciéndoles a mi padre y a mi tío: Este es el mapa del Paraíso Terrenal”, cuenta Estrázulas acerca de cómo surgió la idea de escribir sobre Pepe Corvina, pescador. Primero compuso una canción de la que existe más de una versión; dos son las más conocidas: las que han cantado Alfredo Zitarrosa y Héctor Numa Moraes. Luego la ambición del creador fue mayor y así nació una novela llamada como el personaje, una muy buena novela, “Pepe Corvina”, de 1974, que muestra sus grandes condiciones de narrador, donde maneja con habilidad los distintos puntos de vista narrativos para tejer la historia desde variados y originales ángulos. Es su libro más famoso y el que mayor reconocimiento ha dado a Estrázulas.

“Pepe Corvina” según versión de Alfredo Zitarrosa:

Largo sol de la escollera enfermo se oscurecía, cuando murió Pepe Matta, alias el Pepe Corvina. Navegaba pescador, el timón a la deriva, la nave nunca volvió, la nave no volvería. Pepe camino del mar, mar adentro se venía, con el pantalón de trapo y la camisa raída.

En las aguas de coral sueña la fragata hundida, la locura lo siguió, la locura lo seguía.

Una sombra lo buscó bajo la luna amarilla, y se perdió más allá, de la noche sumergida.

Adiós Pepe pescador, ballenero fugitivo, tatuado en la soledad, anclado en el Paraíso.

El aparejo cantor, las chalanas pensativas, el mar solo, solo, el mar sin Pepe Corvina.