Un bebé fue acusado de intento de asesinato en Pakistán

Lo acusaron de lanzar piedras contra operarios de la compañía del gas y la Policía lo llevó preso junto a sus cuatro hermanos.
Un insólito caso está poniendo en ridículo a la Policía de Pakistán, pues un bebé de nueve meses ha sido acusado de intento de asesinato junto a cuatro adultos. La acusación que recae sobre el niño Musa Khan es la de lanzar piedras contra un equipo de la compañía del gas, que llegó a su casa a inspeccionar el suministro.
Musa vive en el humilde barrio de la ciudad pakistaní de Lahore, desde donde los operarios fueron recibidos a pedradas cuando se dispusieron desconectar el suministro de gas por falta de pago.
La policía detuvo al bebé junto a otros miembros de su familia, debido a los ataques a los funcionarios del gas, que investigaban la manipulación de los contadores en los barrios periféricos al este de Pakistán.
El policía Kashif Muhamad calificó en su informe como intento de asesinato esas agresiones, lo que provocó la comparecencia ante el juez de una treintena de personas, incluido el bebé, que lloraba en el hombro de su abuelo, Muhamad Yasin.
«Todo el mundo en el tribunal se preguntaba: ¿Cómo puede estar implicado en este tipo de caso judicial un niño tan pequeño? ¿Qué tipo de Policía tenemos?'», declaró el abuelo, que daba el biberón a su nieto, al tiempo que contestaba a las preguntas de los periodistas después de la audiencia.
El juez ordenó la suspensión del policía que realizó la detención y la liberación del bebé.El caso «expone a plena luz del día la incompetencia de nuestra policía y la forma en la que funciona», declaró el abogado de la familia.
Luego de la liberación de Musa, igual debió comparecer ante el juez, que definitivamente lo dejó libre bajo fianza.
(EL OBSERVADOR)

Lo acusaron de lanzar piedras contra operarios de la compañía del gas y la Policía lo llevó preso junto a sus cuatro hermanos.

Un insólito caso está poniendo en ridículo a la Policía de Pakistán, pues un bebé de nueve meses ha sido acusado de intento de asesinato junto a cuatro adultos. La acusación que recae sobre el niño Musa Khan es la de lanzar piedras contra un equipo de la compañía del gas, que llegó a su casa a inspeccionar el suministro.

Musa vive en el humilde barrio de la ciudad pakistaní de Lahore, desde donde los operarios fueron recibidos a pedradas cuando se dispusieron desconectar el suministro de gas por falta de pago.

La policía detuvo al bebé junto a otros miembros de su familia, debido a los ataques a los funcionarios del gas, que investigaban la manipulación de los contadores en los barrios periféricos al este de Pakistán.

El policía Kashif Muhamad calificó en su informe como intento de asesinato esas agresiones, lo que provocó la comparecencia ante el juez de una treintena de personas, incluido el bebé, que lloraba en el hombro de su abuelo, Muhamad Yasin.

«Todo el mundo en el tribunal se preguntaba: ¿Cómo puede estar implicado en este tipo de caso judicial un niño tan pequeño? ¿Qué tipo de Policía tenemos?'», declaró el abuelo, que daba el biberón a su nieto, al tiempo que contestaba a las preguntas de los periodistas después de la audiencia.

El juez ordenó la suspensión del policía que realizó la detención y la liberación del bebé.El caso «expone a plena luz del día la incompetencia de nuestra policía y la forma en la que funciona», declaró el abogado de la familia.

Luego de la liberación de Musa, igual debió comparecer ante el juez, que definitivamente lo dejó libre bajo fianza.

(EL OBSERVADOR)