Un delincuente realizó un arrebato en la Plaza Artigas y su secuaz lo esperaba en una moto a pocos metros del Juzgado

La capacidad de asombro no tiene límites en la crónica policial. Como muestra, alcanza con referir al caso de uno de los últimos arrebatos denunciados. El hecho ocurrió a las 13.30 del jueves pasado en plena Plaza Artigas. En dicho sitio, una mujer que se encontraba sentada en un banco abrió su monedero para sacar algunas monedas con las cuales abonar el costo del boleto del ómnibus que pensaba tomar. En ese instante, apareció un joven alto y delgado y le arrebató el monedero ante la mirada atónita de varios transeúntes, para darse a la fuga por calle 18 de Julio hacia calle Artigas. Cuando llegó a dicha arteria, sorprendentemente enfiló rumbo a la sede de los Juzgados Penales, porque a pocos metros de allí lo estaba esperando un secuaz en motocicleta, para ayudarlo a escapar.
El joven de pelo largo vestía un vaquero roto y holgado; una campera vieja de color azul, que estaba rota en la espalda y tenía un dragón blanco dibujado.
El monedero rojo y rosado con flores estampadas que fue hurtado contenía 3.000 pesos en billetes y $20 en monedas.
La damnificada realizó la denuncia correspondiente en la Seccional 1a, donde se practican las averiguaciones del caso.

La capacidad de asombro no tiene límites en la crónica policial. Como muestra, alcanza con referir al caso de uno de los últimos arrebatos denunciados. El hecho ocurrió a las 13.30 del jueves pasado en plena Plaza Artigas. En dicho sitio, una mujer que se encontraba sentada en un banco abrió su monedero para sacar algunas monedas con las cuales abonar el costo del boleto del ómnibus que pensaba tomar. En ese instante, apareció un joven alto y delgado y le arrebató el monedero ante la mirada atónita de varios transeúntes, para darse a la fuga por calle 18 de Julio hacia calle Artigas. Cuando llegó a dicha arteria, sorprendentemente enfiló rumbo a la sede de los Juzgados Penales, porque a pocos metros de allí lo estaba esperando un secuaz en motocicleta, para ayudarlo a escapar.

El joven de pelo largo vestía un vaquero roto y holgado; una campera vieja de color azul, que estaba rota en la espalda y tenía un dragón blanco dibujado.

El monedero rojo y rosado con flores estampadas que fue hurtado contenía 3.000 pesos en billetes y $20 en monedas.

La damnificada realizó la denuncia correspondiente en la Seccional 1a, donde se practican las averiguaciones del caso.







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