Un estanciero del departamento de Paysandú fue enviado a la cárcel por un escándalo de explotación sexual infantil

Un conocido estanciero y dos de sus hijos fueron procesados por la Justicia por un caso de explotación sexual infantil. Dos allanamientos practicados en simultáneo por la Policía, permitieron dar con el paradero de menores fugados de INAU e incautar drogas y armas de fuego.
La operación “Old Green” (viejo verde) comenzó el jueves a las 7 de la mañana, luego de contar con las órdenes libradas por la jueza letrada Elsa Montín. 20 efectivos de Investigaciones y otras reparticiones de la Jefatura de Policía de Paysandú fueron desplegados en tres automóviles y un micro. Irrumpieron en forma simultánea, en una finca de la ciudad y en un establecimiento agropecuario de 2 mil hectáreas ubicado sobre ruta 3, al norte de arroyo San Francisco, propiedad de un ciudadano argentino. La paciente investigación se inició varios meses atrás, a partir de reiteradas denuncias de fugas de menores internadas en INAU, bajo la sospecha de que estaban siendo explotadas sexualmente. “Mediante vigilancias reservadas, personal de Inteligencia logró establecer que el productor rural, concurría casi que en forma diaria desde su campo a la ciudad a buscar a adolescentes de entre 14 y 17 años” confió a El País una fuente de la investigación. Cuatro de las menores halladas tras el procedimiento estaban bajo responsabilidad de INAU.
“Las llevaba a su establecimiento, donde permanecían durante toda la noche. Se le suministraba alcohol, marihuana y cocaína y a pedido del dueño de casa mantenían relaciones sexuales. Posteriormente les pagaban entre 500 y 2.000 pesos, dependiendo del tipo de relaciones que tenían, además de darle más drogas” indicó el investigador consultado por El País.
En el allanamiento al establecimiento agropecuario se encontró a una adolescente de 17 años fugada de INAU. Cuando llegó la Policía, la joven estaba durmiendo en un sofá.
(EL PAIS)