Un hombre de 32 años fue capturado con un lavarropas a cuestas en plena vía pública y fue procesado sin prisión

Un vecino del barrio Ceibal, que vive en las inmediaciones de la cancha de fútbol del club homónimo, se sorprendió en la noche del lunes al observar a un sujeto que transitaba en la vía pública con un lavarropas a cuestas.
Esto llevó a que diera aviso a la Mesa Central de Operaciones de Jefatura de Policía, quien derivó a un móvil de la seccional 3ª al lugar. Apenas arribó, la patrulla divisó a dos masculinos, uno mayor de edad y otro menor, quienes transitaban por calle Entre Ríos (Diagonal Ceibal) con dirección a Orestes Lanza. El mayor llevaba consigo un lavarropas, tal cual lo había adelantado el vecino que denunció el hecho de manera telefónica.
Consultado acerca de la procedencia del electrodoméstico, el malhechor manifestó que lo había levantado de una casa para repararlo, dado que se dedica a ese tipo de trabajos. Pero más tarde se contradijo e inventó una nueva historia, lo que provocó que fuera trasladado a la sede policial junto al menor que lo acompañaba.
Tras realizarse las averiguaciones del caso, se logró ubicar al propietario del lavarropas, quien reconoció el electrodoméstico en cuestión, que había sido hurtado de su casa horas antes.
Puesto en conocimiento del caso, el magistrado actuante dispuso el procesamiento sin prisión de J. F. G. de 32 años por un delito de hurto especialmente agravado, al tiempo que entregó al menor a su madre, intimando a la misma a tener mayor cuidado con la conducta de su hijo.
Como medida sustitutiva a la cárcel, el mayor de edad deberá presentarse dos veces por semana en la seccional más próxima a su domicilio, por espacio de 60 días.
ROBARON A
SEÑORA MAYOR
Otra vivienda del barrio Ceibal fue visitada por los delincuentes. El robo sucedió en la madrugada de ayer, cuando dos ladrones aprovecharon que la finca es habitada por una señora mayor, para ingresar a la misma y llevarse varios electrodomésticos, sin que la dueña de casa -por obvias razones-, pudiera impedirlo.
Los malhechores se fugaron de la finca a pie con los objetos hurtados en sus manos, al igual que sucedió en el caso reseñado anteriormente. La única diferencia es que estos malvivientes no pudieron ser atrapados aún por la policía.
HURTO EN LA
INTENDENCIA
Un hombre concurrió el lunes a las 11.30 de la mañana a la Intendencia para realizar un trámite. Sacó número y se sentó a esperar que llegara su turno.
Sin pensarlo, dejó su billetera en el asiento contiguo al que ocupaba. A los pocos minutos fue llamado, por lo que se dirigió al escritorio de atención que le tocó en suerte, olvidándose de la billetera. Al darse cuenta de esto, volvió tras sus pasos, pero la billetera había desaparecido. En el interior de la misma, el damnificado tenía varios documentos personales y la licencia de conducir, además de la suma de 1.150 pesos en efectivo y varias boletas.
El hombre denunció el hecho en la seccional 1ª y los funcionarios de dicha dependencia policial indagaron a los funcionarios municipales sobre el caso, y estos indicaron haber visto que otro masculino se había sentado en el mismo lugar que el denunciante, por lo que se intenta identificar a este individuo para indagarlo al respecto.
DEJÓ LA MOTO
CON LA LLAVE
PUESTA Y SE
LA ROBARON
Una mujer cometió un error que le costó caro. La susodicha llegó a su domicilio sito en calle Andrés Latorre al 1800 y dejó su motocicleta Zabella ZB sobre la vereda y con la llave de encendido puesta. Esto sucedió a las 23.30 del lunes. Quince minutos más tarde, la susodicha salió a buscar su birrodado de color rojo, con el que apenas había recorrido 800 kilómetros desde que lo compró, para ingresarlo en su propiedad, pero el mismo ya no se encontraba en el lugar, por lo que denunció el hecho en la seccional 2ª, donde se practican las averiguaciones del caso.
HURTO EN
INTERIOR DE
VEHÍCULO
En la noche del lunes, una dama dejó su camioneta Peugeot Partner -con traba de seguridad en todas las puertas- estacionada en la vereda, frente a su domicilio ubicado en Candelaria Areta de Amorín al 2500. A las seis de la mañana de la víspera, al ir a ocuparla, la mujer notó que la puerta trasera del vehículo estaba forzada. Tras hacer una revisión del interior de la camioneta, descubrió el faltante de una caja de herramientas conteniendo 15 llaves de boca, pinzas y destornilladores, por lo que alertó del caso a los funcionarios de la seccional 2ª.
HURTO EN
LA MADRUGADA
Una mujer denunció que el sábado pasado, tras despertarse cerca de las ocho de la mañana, constató que personas extrañas le habían hurtado tres sillas playeras, dos toallas y una bicicleta de niño, artículos que se encontraban en el patio de su casa de barrio Saladero.
La denunciante, además, descubrió que le habían dañado la guantera de su automóvil, agregando que no es la primera vez que esto ocurre. El hecho fue denunciado en la seccional 3ª, donde se realizan las investigaciones de rigor.

Un vecino del barrio Ceibal, que vive en las inmediaciones de la cancha de fútbol del club homónimo, se sorprendió en la noche del lunes al observar a un sujeto que transitaba en la vía pública con un lavarropas a cuestas.

Esto llevó a que diera aviso a la Mesa Central de Operaciones de Jefatura de Policía, quien derivó a un móvil de la seccional 3ª al lugar. Apenas arribó, la patrulla divisó a dos masculinos, uno mayor de edad y otro menor, quienes transitaban por calle Entre Ríos (Diagonal Ceibal) con dirección a Orestes Lanza. El mayor llevaba consigo un lavarropas, tal cual lo había adelantado el vecino que denunció el hecho de manera telefónica.

Consultado acerca de la procedencia del electrodoméstico, el malhechor manifestó que lo había levantado de una casa para repararlo, dado que se dedica a ese tipo de trabajos. Pero más tarde se contradijo e inventó una nueva historia, lo que provocó que fuera trasladado a la sede policial junto al menor que lo acompañaba.

Tras realizarse las averiguaciones del caso, se logró ubicar al propietario del lavarropas, quien reconoció el electrodoméstico en cuestión, que había sido hurtado de su casa horas antes.

Puesto en conocimiento del caso, el magistrado actuante dispuso el procesamiento sin prisión de J. F. G. de 32 años por un delito de hurto especialmente agravado, al tiempo que entregó al menor a su madre, intimando a la misma a tener mayor cuidado con la conducta de su hijo.

Como medida sustitutiva a la cárcel, el mayor de edad deberá presentarse dos veces por semana en la seccional más próxima a su domicilio, por espacio de 60 días.

ROBARON A SEÑORA MAYOR

Otra vivienda del barrio Ceibal fue visitada por los delincuentes. El robo sucedió en la madrugada de ayer, cuando dos ladrones aprovecharon que la finca es habitada por una señora mayor, para ingresar a la misma y llevarse varios electrodomésticos, sin que la dueña de casa -por obvias razones-, pudiera impedirlo.

Los malhechores se fugaron de la finca a pie con los objetos hurtados en sus manos, al igual que sucedió en el caso reseñado anteriormente. La única diferencia es que estos malvivientes no pudieron ser atrapados aún por la policía.

HURTO EN LA INTENDENCIA

Un hombre concurrió el lunes a las 11.30 de la mañana a la Intendencia para realizar un trámite. Sacó número y se sentó a esperar que llegara su turno.

Sin pensarlo, dejó su billetera en el asiento contiguo al que ocupaba. A los pocos minutos fue llamado, por lo que se dirigió al escritorio de atención que le tocó en suerte, olvidándose de la billetera. Al darse cuenta de esto, volvió tras sus pasos, pero la billetera había desaparecido. En el interior de la misma, el damnificado tenía varios documentos personales y la licencia de conducir, además de la suma de 1.150 pesos en efectivo y varias boletas.

El hombre denunció el hecho en la seccional 1ª y los funcionarios de dicha dependencia policial indagaron a los funcionarios municipales sobre el caso, y estos indicaron haber visto que otro masculino se había sentado en el mismo lugar que el denunciante, por lo que se intenta identificar a este individuo para indagarlo al respecto.

DEJÓ LA MOTO CON LA LLAVE PUESTA Y SE LA ROBARON

Una mujer cometió un error que le costó caro. La susodicha llegó a su domicilio sito en calle Andrés Latorre al 1800 y dejó su motocicleta Zabella ZB sobre la vereda y con la llave de encendido puesta. Esto sucedió a las 23.30 del lunes. Quince minutos más tarde, la susodicha salió a buscar su birrodado de color rojo, con el que apenas había recorrido 800 kilómetros desde que lo compró, para ingresarlo en su propiedad, pero el mismo ya no se encontraba en el lugar, por lo que denunció el hecho en la seccional 2ª, donde se practican las averiguaciones del caso.

HURTO EN INTERIOR DE VEHÍCULO

En la noche del lunes, una dama dejó su camioneta Peugeot Partner -con traba de seguridad en todas las puertas- estacionada en la vereda, frente a su domicilio ubicado en Candelaria Areta de Amorín al 2500. A las seis de la mañana de la víspera, al ir a ocuparla, la mujer notó que la puerta trasera del vehículo estaba forzada. Tras hacer una revisión del interior de la camioneta, descubrió el faltante de una caja de herramientas conteniendo 15 llaves de boca, pinzas y destornilladores, por lo que alertó del caso a los funcionarios de la seccional 2ª.

HURTO EN LA MADRUGADA

Una mujer denunció que el sábado pasado, tras despertarse cerca de las ocho de la mañana, constató que personas extrañas le habían hurtado tres sillas playeras, dos toallas y una bicicleta de niño, artículos que se encontraban en el patio de su casa de barrio Saladero.

La denunciante, además, descubrió que le habían dañado la guantera de su automóvil, agregando que no es la primera vez que esto ocurre. El hecho fue denunciado en la seccional 3ª, donde se realizan las investigaciones de rigor.