Un hombre insultó a su exmujer en plena Jefatura de Policía y tuvo doble castigo: recibió tres cachetazos y fue procesado

n hombre de 39 años fue procesado por la justicia luego de insultar a su exmujer de 41 años en plena Jefatura de Policía, en presencia de varios funcionarios policiales que observaron el hecho. Esa fue la gota que derramó el vaso, dado que la víctima había presentado varias denuncias previas en contra de su esposo, quien la sometía a continua agresión verbal, psicológica y física, según aseguró en la sede policial. Esto llevó al final de la relación y al retiro del treintañero del hogar que compartía con su mujer y los tres hijos de ambos.
Pero la calma duró poco, porque cuando el individuo se enteró que su exconcubina tenía nueva pareja, concurrió a la casa de ésta, la insultó, la arrastró de los pelos y le dijo que “si no sos mía, no vas a ser de nadie”, antes de amenazarla con matarla, siempre de acuerdo a las palabras de la mujer.
El hombre, sin embargo, admitió los insultos y haber “sacudido con fuerza” a la víctima, no así las amenazas. Pero eso no lo salvó de la prohibición de acercamiento y relacionamiento decretada por un juez de Familia, medida que el hombre no respetó porque apenas salieron del juzgado no se despegó de su exmujer y la agredió “en todas las esquinas”, a decir de ella.
El acoso continuó agravándose, al punto de que la cuadragenaria manifestó que el victimario “le hacía la vida imposible”.
El último incidente ocurrió en la Jefatura de Policía, donde ambos concurrieron para realizar un trámite de migración, dado que la mujer precisaba el permiso del hombre para cruzar a Concordia junto a uno de sus hijos menores. Una funcionaria policial contó en el juzgado penal de turno lo que vivió la mujer en Jefatura. La agente aseguró que mientras la expareja hacía la cola para ser atendida, el hombre insultó a la mujer de todas las maneras posibles.
A modo de ejemplo, y advirtiendo que el resto de los epítetos emitidos son irreproducibles, lo más suave que se escuchó de la boca del hombre fue un “salís todos los días con machos”, a lo que la dama atinó a correrse a un costado, esperando ser llamada. Cuando les tocó el turno, se sentaron juntos y él empezó a golpearle la cabeza con un dedo, por lo cual el funcionario que los atendió llamó a un policía para intentar calmar al irascible sujeto. Pero antes que eso ocurriera, el hombre le dijo algo al oído a la mujer y ésta explotó, propinándole tres cachetazos.
El tema terminó al otro día en el juzgado penal de turno, donde el magistrado actuante dispuso el procesamiento sin prisión del agresor por un delito de desacato agravado, imponiéndole como medida sustitutiva la obligación de concurrir a una consulta psicológica y psiquiátrica, para un eventual tratamiento.
PENSÓ QUE LE
QUERÍAN AYUDAR:
SE MAREÓ Y
LA ROBARON
Una mujer de 37 años se sintió mareada, luego de retirar unos análisis médicos en una clínica pública sita en calle Viera entre Brasil y 19 de abril, por lo que se apoyó en un árbol por miedo a perder el equilibrio. En ese momento pasaban dos jóvenes por el lugar, quienes se arrimaron a la dama. Ésta pensó que iban a ofrecerle ayuda, pero en cambio aprovecharon la ocasión para hurtarle la cartera y darse a la fuga. En el interior de la cartera se encontraba la historia clínica de su hijo y la suya, una billetera (sin dinero) y la cédula de identidad de la víctima.
ROBO DE
DESODORANTES
Dos jóvenes de 17 y 23 años fueron agarrados “con las manos en la masa”, mientras intentaban robar seis desodorantes en aerosol que retiraron de una góndola de un supermercado   El hecho ocurrió el jueves pasado y fue descubierto por un guardia de seguridad del establecimiento, quien observó que los ladrones metían los objetos que pretendían hurtar en una mochila. Acto seguido fueron a la fiambrería para hacer un pedido, y cuando pretendieron pasar por la caja sin abonar los desodorantesU fueron detenidos por el guardia, quien dio aviso a la Policía.
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Un hombre de 39 años fue procesado por la justicia luego de insultar a su exmujer de 41 años en plena Jefatura de Policía, en presencia de varios funcionarios policiales que observaron el hecho. Esa fue la gota que derramó el vaso, dado que la víctima había presentado varias denuncias previas en contra de su esposo, quien la sometía a continua agresión verbal, psicológica y física, según aseguró en la sede policial. Esto llevó al final de la relación y al retiro del treintañero del hogar que compartía con su mujer y los tres hijos de ambos.
Pero la calma duró poco, porque cuando el individuo se enteró que su exconcubina tenía nueva pareja, concurrió a la casa de ésta, la insultó, la arrastró de los pelos y le dijo que “si no sos mía, no vas a ser de nadie”, antes de amenazarla con matarla, siempre de acuerdo a las palabras de la mujer.
El hombre, sin embargo, admitió los insultos y haber “sacudido con fuerza” a la víctima, no así las amenazas. Pero eso no lo salvó de la prohibición de acercamiento y relacionamiento decretada por un juez de Familia, medida que el hombre no respetó porque apenas salieron del juzgado no se despegó de su exmujer y la agredió “en todas las esquinas”, a decir de ella.
El acoso continuó agravándose, al punto de que la cuadragenaria manifestó que el victimario “le hacía la vida imposible”.
El último incidente ocurrió en la Jefatura de Policía, donde ambos concurrieron para realizar un trámite de migración, dado que la mujer precisaba el permiso del hombre para cruzar a Concordia junto a uno de sus hijos menores. Una funcionaria policial contó en el juzgado penal de turno lo que vivió la mujer en Jefatura. La agente aseguró que mientras la expareja hacía la cola para ser atendida, el hombre insultó a la mujer de todas las maneras posibles.
A modo de ejemplo, y advirtiendo que el resto de los epítetos emitidos son irreproducibles, lo más suave que se escuchó de la boca del hombre fue un “salís todos los días con machos”, a lo que la dama atinó a correrse a un costado, esperando ser llamada. Cuando les tocó el turno, se sentaron juntos y él empezó a golpearle la cabeza con un dedo, por lo cual el funcionario que los atendió llamó a un policía para intentar calmar al irascible sujeto. Pero antes que eso ocurriera, el hombre le dijo algo al oído a la mujer y ésta explotó, propinándole tres cachetazos.
El tema terminó al otro día en el juzgado penal de turno, donde el magistrado actuante dispuso el procesamiento sin prisión del agresor por un delito de desacato agravado, imponiéndole como medida sustitutiva la obligación de concurrir a una consulta psicológica y psiquiátrica, para un eventual tratamiento.
PENSÓ QUE LE
QUERÍAN AYUDAR:
SE MAREÓ Y
LA ROBARON
Una mujer de 37 años se sintió mareada, luego de retirar unos análisis médicos en una clínica pública sita en calle Viera entre Brasil y 19 de abril, por lo que se apoyó en un árbol por miedo a perder el equilibrio. En ese momento pasaban dos jóvenes por el lugar, quienes se arrimaron a la dama. Ésta pensó que iban a ofrecerle ayuda, pero en cambio aprovecharon la ocasión para hurtarle la cartera y darse a la fuga. En el interior de la cartera se encontraba la historia clínica de su hijo y la suya, una billetera (sin dinero) y la cédula de identidad de la víctima.
ROBO DE
DESODORANTES
Dos jóvenes de 17 y 23 años fueron agarrados “con las manos en la masa”, mientras intentaban robar seis desodorantes en aerosol que retiraron de una góndola de un supermercado   El hecho ocurrió el jueves pasado y fue descubierto por un guardia de seguridad del establecimiento, quien observó que los ladrones metían los objetos que pretendían hurtar en una mochila. Acto seguido fueron a la fiambrería para hacer un pedido, y cuando pretendieron pasar por la caja sin abonar los desodorantes fueron detenidos por el guardia, quien dio aviso a la Policía.