Un joven agredió a un policía, provocándole la fractura del tabique nasal, pero a las pocas horas fue dejado en libertad

Un sargento de policía fue agredido en la madrugada de la víspera, cuando cumplía el servicio 222 en un boliche bailable de la Costanera Norte.
Siete jóvenes -seis mayores de edad y un menor- provocaron disturbios en el interior del baile, por lo que fueron desalojados del mismo. A la salida, se las agarraron con el personal policial allí presente, que intentó apaciguar sus ánimos. La peor parte la llevó el sargento en cuestión, quien recibió un golpe de puño en el rostro y perdió el conocimiento. Tras ser trasladado al Centro Médico, se constató que el agredido había sufrido la fractura del tabique nasal, por lo que quedó internado en dicho nosocomio.
Los siete jóvenes fueron detenidos, aunque por orden del juez penal de turno recuperaron su libertad a las pocas horas, incluido el agresor del policía.
ARRESTADO POR
DESACATO
En la madrugada de ayer también fue arrestado un joven de 22 años. Este individuo circulaba en automóvil por Pascual Harriague y Costanera Sur, cuando fue detenido por dos inspectores de tránsito en un control de rigor. El veinteañero no sólo se negó a someterse al examen de espirometría requerido, sino que además insultó a los efectivos, lo que llevó a que un funcionario policial presente en el lugar procediera a detenerlo por desacato.
DOS ARREBATOS
Una mujer de 30 años, que se desplazaba a pie por calle Treinta y Tres en la noche del sábado, fue víctima de arrebato en la intersección con Andrés Latorre. La damnificada no logró ver que una motocicleta se le acercaba, lo que fue clave para que uno de los dos delincuentes que ocupaba el birrodado le arrebatara la cartera. La dama terminó en el piso, aunque sin lesiones de entidad. La cartera hurtada contenía tres celulares, una cámara de fotos y varios documentos.
Un caso parecido ocurrió en calle Nicanor Amaro al 800, a las 13.15 del propio sábado. Una mujer que iba caminando junto a su marido también fue “atacada” por un delincuente, quien le arrebató la cartera y se dio a la fuga. El esposo persiguió al maleante durante algunas cuadras, hasta que lo perdió de vista. La cartera robada contenía un celular y 3.000 pesos.
HURTOS DE MOTOS
Los robos de motocicletas son moneda corriente en nuestra ciudad. El sábado, por ejemplo, hubo tres denuncias al respecto. Una de ellas aludió al caso de un birrodado Suzuki que fue estacionado a las cinco de la tarde en la intersección de las calles Osimani y Brasil y una hora más tarde, cuando el dueño concurrió a levantar su vehículo, el mismo había desaparecido.
Algo similar aconteció con la motocicleta que una dama había estacionado en calle Uruguay casi Viera a las 11 de la noche, para trasladarse a una heladería de la zona. Cincuenta minutos más tarde, la damnificada descubrió que no volvería a su domicilio en el birrodado, porque el mismo había sido hurtado.
El tercer caso ocurrió en calle Larrañaga esquina Rivera. Allí, un hombre dejó su motocicleta estacionada desde las ocho de la mañana hasta la ocho de la noche, y la misma también fue víctima de los ladrones.

Un sargento de policía fue agredido en la madrugada de la víspera, cuando cumplía el servicio 222 en un boliche bailable de la Costanera Norte.

Siete jóvenes -seis mayores de edad y un menor- provocaron disturbios en el interior del baile, por lo que fueron desalojados del mismo. A la salida, se las agarraron con el personal policial allí presente, que intentó apaciguar sus ánimos. La peor parte la llevó el sargento en cuestión, quien recibió un golpe de puño en el rostro y perdió el conocimiento. Tras ser trasladado al Centro Médico, se constató que el agredido había sufrido la fractura del tabique nasal, por lo que quedó internado en dicho nosocomio.

Los siete jóvenes fueron detenidos, aunque por orden del juez penal de turno recuperaron su libertad a las pocas horas, incluido el agresor del policía.

ARRESTADO POR DESACATO

En la madrugada de ayer también fue arrestado un joven de 22 años. Este individuo circulaba en automóvil por Pascual Harriague y Costanera Sur, cuando fue detenido por dos inspectores de tránsito en un control de rigor. El veinteañero no sólo se negó a someterse al examen de espirometría requerido, sino que además insultó a los efectivos, lo que llevó a que un funcionario policial presente en el lugar procediera a detenerlo por desacato.

DOS ARREBATOS

Una mujer de 30 años, que se desplazaba a pie por calle Treinta y Tres en la noche del sábado, fue víctima de arrebato en la intersección con Andrés Latorre. La damnificada no logró ver que una motocicleta se le acercaba, lo que fue clave para que uno de los dos delincuentes que ocupaba el birrodado le arrebatara la cartera. La dama terminó en el piso, aunque sin lesiones de entidad. La cartera hurtada contenía tres celulares, una cámara de fotos y varios documentos.

Un caso parecido ocurrió en calle Nicanor Amaro al 800, a las 13.15 del propio sábado. Una mujer que iba caminando junto a su marido también fue “atacada” por un delincuente, quien le arrebató la cartera y se dio a la fuga. El esposo persiguió al maleante durante algunas cuadras, hasta que lo perdió de vista. La cartera robada contenía un celular y 3.000 pesos.

HURTOS DE MOTOS

Los robos de motocicletas son moneda corriente en nuestra ciudad. El sábado, por ejemplo, hubo tres denuncias al respecto. Una de ellas aludió al caso de un birrodado Suzuki que fue estacionado a las cinco de la tarde en la intersección de las calles Osimani y Brasil y una hora más tarde, cuando el dueño concurrió a levantar su vehículo, el mismo había desaparecido.

Algo similar aconteció con la motocicleta que una dama había estacionado en calle Uruguay casi Viera a las 11 de la noche, para trasladarse a una heladería de la zona. Cincuenta minutos más tarde, la damnificada descubrió que no volvería a su domicilio en el birrodado, porque el mismo había sido hurtado.

El tercer caso ocurrió en calle Larrañaga esquina Rivera. Allí, un hombre dejó su motocicleta estacionada desde las ocho de la mañana hasta la ocho de la noche, y la misma también fue víctima de los ladrones.