Un policía de Montevideo que baleó a productor fue procesado

El rapiñero huía con un cuchillo y le disparó 6 veces

Agente policial hirió gravemente a productor rural que circulaba cerca de un local que había sido atracado

4El Juez estableció que “hizo todo lo que no hay que hacer” y lo procesó sin prisión

El pasado miércoles 23 de noviembre en la capital del país se produjo un atraco en un local de cobranzas y pago. Podría ser un atraco más, pero lo particular del mismo fue que la intervención policial produjo lesiones a un productor rural que circulaba en su camioneta junto a su familia. El atracador fue capturado, pero de los seis disparos que efectuó el policía que conducía un móvil, varios impactaron en un comercio del lugar y otro puso en peligro de vida al joven lesionado, al que le perforó el pecho y le afectó un pulmón.

El magistrado judicial actuante decretó el procesamiento con prisión del rapiñero y sin prisión del policía. Pero detalla pormenorizadamente la mala actuación del agente público, cuando utilizó el arma reglamentaria en la vía pública, ante un delincuente que se alejaba del local y en un horario de importante movimiento comercial. Textualmente expresa el dictamen que fue “un decálogo de lo que no hay que hacer”.

“DAME LA PLATA, TODO LO QUE TENGAS”

Justo cuando el cajero de un local de una red nacional de cobranzas y pagos (ABITAB) procedía a abrir las rejas del local ubicado en avenida 8 de Octubre 3990, entre calle Silvestre Pérez y Félix Laborde, pleno barrio Unión de Montevideo, un joven de 25 años de edad se acerca y lo amenaza colocándole un cuchillo en el cuello diciéndole “dame la plata, todo lo que tengas”. El cajero, según relató ante la Justicia, trató de darle conversación, porque el sujeto quería que le abriera la puerta hermética de metal, para entrar donde están las cajas.

TOMÓ LAS MONEDAS Y SALIÓ CORRIENDO

Al observar que “estaba más nervioso”, atinó a decirle a una compañera que le pasara por la buzonera las monedas de 10 pesos, que eran 5000 pesos en una bolsa, para que se tranquilizara un poco. Después el atracador le pidió más plata a lo que el cajero le explicó que “la caja abría en 10 minutos”. Fue así que lo llevó agarrado hasta la mitad del pasillo con la bolsa de monedas, para después largarlo y salir corriendo».

EL RAPIÑERO CONFESÓ SER CONSUMIDOR DE PASTA BASE

El joven, de profesión changador, indicó ante las preguntas formuladas por el juez, que rapiñó el “ABITAB de 8 de Octubre y no sé la otra la calle”. Admitió el hecho expresando “ya sé que soy yo, estoy filmado, no voy a andar mintiendo, yo consumo pasta base, me falta la medicación siquiátrica y por eso lo hice, había fumado 10 medios, conseguí el dinero cuidando coches de noche en 18 y Andes, y hoy de mañana me fui para ahí, con un cuchillo entré al ABITAB, agarré al hombre que abrió de atrás, y le pedí la plata, me dio la bolsa con plata y me fui. Cuando salgo, me agarran a tiros, y a la vuelta del ABITAB es donde me detiene».

LA INTERVENCIÓN POLICIAL

En el momento en que estaba sucediendo la rapiña la Policía es alertada, y un equipo de Homicidios integrado por un Oficial, un cabo y dos agentes concurren al lugar en una camioneta Nissan que estaba patrullando en Villa Española, un barrio cercano. Una esquina antes de arribar al local del ABITAB, observan a tres personas en actitud sospechosa, por lo que se bajan de la camioneta para indagarlos, mientras el chofer continúa la marcha en la dirección anotada.

EL POLICÍA DISPARA DESDE LA PATRULLA

Al llegar al lugar, el chofer observa a un desconocido salir corriendo del ABITAB «…el cual pretende cruzar la avenida, llevando en su mano un objeto de metal brilloso, y le grité primero, le dije “quédate quieto”, y cuando me mira yo siento un estruendo desde mi derecha y le efectúo un disparo y el autor cae al piso, previamente estoy seguro, antes de disparar, no había nadie en esa vereda, el tipo se levanta luego de caer, sigue corriendo y yo le efectúo otros disparos, creo que fueron en total 3 más, todo desde arriba de la camioneta, el sigue corriendo por la avenida hacia Silvestre Pérez y entra por esta y yo lo sigo en el vehículo, siempre arriba del móvil, le doy alcance en Silvestre Pérez a unos metros de 8 de Octubre…». Preguntado por la motivación para efectuar disparos, si vio algún arma de fuego, responde que solo vio “algo de unos 20 centímetros brilloso en la mano, y luego siento el estruendo desde mi derecha y yo instintivamente le disparo cuando huía del lugar del hecho».

DISPAROS POR TODOS LADOS

Un testigo del hecho que trabaja en una fábrica de Pastas ubicada frente al ABITAB expresa ante el juez que cuando el rapiñero sale corriendo « aparece una camioneta blanca donde una persona venía disparando. Sentí de 4 a 6 tiros. El autor iba corriendo con un cuchillo en la mano, no tenía arma de fuego y creo que era el chofer que con mano cambiada le disparaba al ladrón». Agrega que todos los disparos salieron de la camioneta de la Policía y que «…enseguida de la fábrica se estacionó una camioneta, en donde una mujer lloraba y gritaba “mi marido”  y cuando me arrimo al conductor ya había abierto la puerta y sangraba por el pecho…En esa camioneta venía la mujer con el hombre herido,  una  bebé que venía en una silla en el asiento trasero y un menor que venía a su lado, en el asiento posterior. Se veía un agujero, un impacto de bala en el parabrisas cerca del volante». Otro testigo del hecho expresa que «los 3 locales contiguos a nosotros hacia la esquina de Silvestre Pérez terminaron agujereados por las balas de la Policía».

“ABRÍ LA CAMPERA Y SE VEÍA LLENO DE SANGRE”

El lesionado por los disparos de arma de fuego es un hombre de 35 años y productor agropecuario. Ante el juez indicó que “iba con su familia al CASMU”. Circulaba por 8 de Octubre en la camioneta Toyota Hilux de la familia. Llevaba como acompañante a su hijo adolescente de 15 años, y en los asientos de atrás a un bebé de 5 meses y medio en una sillita y a su señora.  Circulaba por la senda de la izquierda, había poco tránsito, y por la derecha había un ómnibus bus de CUTCSA, al que dejó adelantarse para ver  el semáforo. Cuando observa la luz verde sigue la marcha y en ese momento siente una explosión y presión en el pecho. “Me miro, no veo nada, el buzo estaba como metido para adentro, raro, levanto la vista y siento como 2 disparos y veo en la senda contraria, del lado rápido, a una persona en el piso y me volví a mirar, abrí la campera y ya se veía sangre, me orillé y bajé…» expresó el productor ante el juez.

INFORME MÉDICO: PELIGRO DE VIDA

Según el informe del médico forense el productor presenta: «…herida por proyectil de arma de fuego con orificio de entrada en cara anterior de hemitórax derecho sin orificio de salida”, drenaje plural derecho, proyectil en segmento apical del lóbulo inferior pulmón derecho», que apareja peligro de vida y lo inhabilitan para atender tareas ordinarias por un lapso «mayor de 20 días».

El informe criminalístico de la Dirección Nacional de Policía Técnica establece que la camioneta del lesionado presenta un orificio de entrada de proyectil de arma de fuego en el parabrisas delantero. Además, agrega que hay esparcidos en la calzada 5 vainas y 1 proyectil de arma de fuego. También informa que se observa en la cortina metálica del comercio «La Chivetería”, cercano al lugar del hecho, dos orificios de entrada de proyectil de arma de fuego, un impacto en la pared y en el interior de dicho comercio, en una heladera comercial, otro impacto de proyectil de arma de fuego.

EL POLICÍA NO DEBIÓ USAR EL ARMA DE FUEGO

El juez considera que hay suficientes elementos de convicción como para considerar que el joven changador cometió un delito de Rapiña Especialmente Agravada, en grado de Tentativa. Su procesamiento es con prisión atento a que el delito acriminado conlleva pena mínima de penitenciaría.

Por su parte el agente policial que efectuó los disparos incurrió en un delito de Lesiones Graves, a título de dolo eventual. Es decir que causó lesiones que no pretendía causar, pero que con su accionar eran posibles de prever. En este hecho, el funcionario policial lejos de ajustar su accionar a lo estatuido en las normas de Procedimiento Policial que sustancialmente imponen que el uso de armas de fuego es una medida extrema y que no debería emplearse actuó en la emergencia en base a una reacción desmedida, irracional y no proporcional considerando el riesgo a enfrentar y el legítimo objetivo que se perseguía.

TODO UN DECÁLOGO DE LO QUE NO HAY

QUE HACER

En efecto, el autor de la frustrada rapiña se encontraba en situación de franca huida, de alejamiento del lugar, no portaba arma de fuego alguna y por lo tanto, en modo alguno ponía en peligro la integridad física o la vida del personal policial actuante o de terceros.

Por lo demás, la escena se desarrollaba en la vía pública, al inicio del horario comercial con lo que ello implica por el movimiento de transeúntes. Y, no obstante todo ello, el agente acciona el arma no una vez, sino repetidamente, alcanzando al lesionado y a comercios cercanos -como testimonian los testigos y acreditan los informes técnicos – con la mano inhábil y simultáneamente conduciendo el vehículo. Todo un decálogo de lo que no hay que hacer.

POR 90 DÍAS FIN DE SEMANA DE PRISIÓN DOMICILIARIA

El policía será procesado sin prisión, en mérito a que no habrá de recaer pena de penitenciaría, a su calidad de primario absoluto y a que por las circunstancias que rodean el hecho, es de presumir que no intentará sustraerse a la sujeción penal, ni obstaculizar el desenvolvimiento del proceso.

Al agente policial se le impuso como medida sustitutiva la obligación de permanecer en su domicilio, sin salir de sus límites, todos los sábados y domingos, durante 90 días.