Un salteño más en el fútbol internacional

Matías de los Santos

El pasado 23 del corriente mes se confirmó que Matías de los Santos, el salteño que defendía a Danubio en la capital del país, será la nueva incorporación de Millonarios Fútbol Club, uno de los equipos más laureados y emblemáticos de Colombia. Matías de los Santos en su llegada al aeropuerto de Colombia (1)

Matías nació en Salto, un 22 de noviembre de 1992. Su debut en primera división fue un 25 de noviembre de 2013 con Danubio FC. Ese mismo año logró ser campeón del apertura con su equipo. En el 2014 el defensa uruguayo debutó en Copa Sudamericana y un año más tarde tuvo la oportunidad de jugar Copa Libertadores con el equipo de la franja. Con Danubio, de los Santos, ha disputado 83 partidos, en los cuales tuvo excelentes actuaciones.
El defensa salteño, en sus comienzos jugó en el baby fútbol de Peñarol, Almagro y después en Ferro Carril. A los 17 años partió a Montevideo para jugar primero en River Plate y después en Danubio.
Ahora el joven de 24 años comenzará su carrera en Millonarios de Colombia, donde tiene contrato por un año con derecho a compra.
Al llegar al aeropuerto de Colombia hace dos días atrás, Matías dialogó con los medios allí presentes quienes le preguntaron sobre lo que significaba jugar en el equipo azul colombiano y él expresó que: “Sé que es un gran equipo en Colombia, lo seguí bastante en la Liguilla, por eso cuando me nombraron a Millonarios y no lo dude. Millonl Dos encuentros en el Dickinsonarios tiene el fútbol que me gusta, son muy buenos y es un lindo reto para mi carrera”.
EL PUEBLO ayer por la noche, pudo dialogar con su abuelo, Ramón Centurión, quien fue uno de los pilares fundamentales en la carrera de Matías y nos comentó que los exámenes médicos del salteño tuvieron buenos resultados y ya comenzó a entrenar con el plantel.
Desde nuestra redacción deseamos a Matías de los Santos muchos éxitos en el comienzo de su carrera en el exterior, sabemos del esfuerzo que ha hecho en estos años tanto él como su familia y sin dudas se lo merece.

Por: Eugenia Aguirre Nessi