UNA CATÁSTROFE UNIVERSAL

UNA CATÁSTROFE UNIVERSAL

El guitarrista contó anoche vía telefónica cómo vivían los parisinos el drama que afectó la historia universal
“Es una tragedia”, resumió a EL PUEBLO el salteño Omar Espinosa lo que vivía París, por Notre Dame

Sintió el ruido de las sirenas en las calles parisinas y se alertó porque eran muchas. Hacía pocos días retornó a la ciudad luz después de haber visitado su Salto natal, donde ofreció un impecable concierto de guitarras en el Ateneo de nuestra ciudad.
Luego repitió el mismo en la ciudad de Santa Fé en Argentina, pasó unos días por Buenos Aires y anoche, cuando eran más de las 23:30 en la ciudad luz, estaba prendido al televisor observando todo lo que estaba pasando cuando recibió la llamada de EL PUEBLO.
Se trata de Omar Espinosa, uno de los artistas pródigos que dio esta tierra y que desde hace cuatro décadas está radicado en París, Francia.
“Es una tragedia nacional”, dijo al ser consultado por EL PUEBLO ante la noticia que invadió al mundo entero por conocer la tragedia para la cultura universal, con el incendio de Notre Dame.
“Esta iglesia encierra mucha historia. De todas maneras los franceses están todos conmocionadas con esta triste noticia, están todos ahora prendidos a lo que está pasando”, se le apagó el televisor y al volver a encenderlo me comenta “ahí está (el presidente de Francia Emmanuel) Macron, tenía una gran emisión para anunciar nuevas medidas, muy fuertes por la situación que se está viviendo aquí y ahora se suspendió todo, porque con esta historia de la catedral se anuló el programa que estaba previsto con sus anuncios”.
Espinosa recordó que el lamentable hecho ocurriera justo el día en que se celebra el Día Mundial del Arte, y en Semana Santa, aunque respecto a esto último evocó que “aquí en Francia no se festeja prácticamente la Semana Santa, salvo en los medios católicos, en las iglesias y esas cosas, sino en lo que respecta a Francia, su sociedad no es muy afecta a estas celebraciones, es una república muy laica, y la Semana Santa no tiene ningún día feriado, creo que está el lunes de Pascua y que ahí hacen un feriado, así que no se festeja como en América Latina que es muy católica”, explicó el guitarrista salteño.
Consultado sobre el momento que estaba viviendo, dijo “ahora son las doce menos veinte de la noche (18:40 en Uruguay) lo que hay de bueno es que han salvado muchas cosas muy interesantes. Están diciendo en la televisión que la catedral encierra muchas cosas de la iglesia católica, por ejemplo, la corona de Cristo, que se presume es la auténtica que llevó en su crucifixión, es una de las cosas salvadas de toda las obras que encierra la catedral, hay muchos tesoros que encierra la misma y las pudieron salvar del incendio”.
Sostuvo además que otra de las cosas pudieron salvar fue “la túnica de San Luis, que estaba ahí también, y sobre todo en lo que respecta al edificio, las dos torres las salvaron, aunque se está quemando todavía y los Bomberos, que acá son muy profesionales y que el gobierno envió a más de 400, están largando agua desde las seis de la tarde (hacía casi seis horas) y van a seguir toda la noche porque dicen que la catedral se va a enfriar recién dentro de tres o cuatro días, en lugares donde no hay llamas están permanentemente rociando con agua, así pueden enfriar la estructura”.
Y Omar Espinosa contó a EL PUEBLO desde París, vía telefónica que “lo bueno es que están salvando la catedral, sobre todo la carpintería de donde estaban haciendo las obras porque estaban reestructurando todo y lo que se ve en las imágenes es lo que no pertenece a la catedral y se ven los andamios de los trabajadores aparentemente el origen del incendio comenzó ahí, pero actualmente no se puede decir nada, no se puede decir dónde fue el origen del incendio porque no está del todo claro, presumen que fue en la obra de mantenimiento pero por ahora no hay nada, solo humo y ruido de sirenas por las calles”.
Así contó el célebre guitarrista salteño Omar Espinosa a este diario cómo estaba viviendo él, desde París, uno de los hechos históricos más tristes que se hayan visto en los últimos tiempos.
Hugo Lemos