Una comedia argentina con Adrián Suar y una de terror amenizan la semana en materia de estrenos

La regla indica que a los hombres nos gusta el fútbol, la excepción es que no interese. Pero un extraño fenómeno se notó tras la performance de la selección uruguaya en el Mundial de Sudáfrica 2010, donde el fútbol también comenzó a gustarles a las mujeres. El mundo también cambió en esto. futbol o yo
Ahora bien, no conozco a ningún fanático como el personaje de Adrián Suar en esta película, quien es secundado por la eficiente Julieta Díaz, y la dirección de Marcos Carnevale. Dicen que los hay, al extremo de dejar todo, incluso a la familia de lado, con tal de no perderse un partido, no importe qué cuadro juegue, siempre y cuando sea fútbol, más allá de la pasión que tiene por su propio cuadro.
Dicen que estos sujetos existen, y así como hay gente enferma por los juegos de azar (ludopatía), este raro espécimen también está enfermo, por lo que necesita ayuda de otros para salir de esa adicción. Esta película, cuenta esa historia en paso de comedia, lo que la vuelve disfrutable.
SINOPSIS. “El fútbol o yo” sigue la vida de Pedro Pintos (Suar), un coordinador de call center de una importante compañía de servicios médicos que es fanático del fútbol, sin distinción de club, camiseta, bandera ni nacionalidad, capaz de ver partidos durante las veinticuatro horas del día.
Está casado con Verónica (Julieta Díaz) desde hace veinte años, con quien tiene dos hijas adolescentes. Desde su infancia, la pasión futbolística convivió más o menos en armonía con los demás aspectos de su vida. Pero casi sin darse cuenta, su obsesión fue minando todos los espacios y, principalmente, sus afectos.
En cierto momento, Pedro se encuentra separado de Verónica y despedido de su trabajo. En la dura soledad de su caída, se reconoce adicto al fútbol y decide pedir ayuda. Entonces Pedro intentará recuperar nuevamente su vida y encontrar el equilibrio entre su pasión por el fútbol y el amor por su familia. ¿Será demasiado tarde?
ANABELLE 2
Todo comenzó con “El Conjuro” (2013). Cuando el género de terror ya se veía agotado con el exceso de fórmulas truculentas con mucha víscera y sangre arrojada contra la pantalla, esta película de James Wan terminó por refrescar el género, retornando a viejas fórmulas, pero no por ello, menos efectivas.
En esta primera película se deja ver por unos segundos una muñeca encerrada en un aparador de vidrio con una inquietante historia que dejó abierta la puerta a un spin off de las historias contadas por el matrimonio de famosos parapsicólogos Warren.annabelle
La historia de la muñeca no se hizo esperar y llegó al año siguiente, lo que despertó mucha expectativa, pero no terminó de encantar a los espectadores. El guión fue bastante más flojo de lo previsto y terminó siendo una historia como otra de las que ya se ha dejado ver en la gran pantalla. Sin duda que el equipo de este joven realizador (Wan) quedó en deuda con los fans.
Por eso presentan ahora esta nueva entrega de la muñeca diabólica, tratando de dar un paso atrás de lo ya visto y recomenzar contando el origen de la posesión de la muñeca, algo que creímos ver en la anterior película. Ahora la historia cambia por completo y por lo poco que se ha dejado ver en los adelantos, parece ser que ahora sí se encaminó correctamente el guión, buscando algún susto auténtico.
SINOPSIS. Para sacudirse de las críticas previas, esta secuela se reinventó delante y detrás de cámaras. Mantuvo a su guionista, y James Wan sigue como productor, pero el sueco David F. Sandberg se sumó en la dirección, reemplazando al criticado John R. Leonetti. Sandberg, quien ya se había anotado un éxito en el cine de terror el año pasado con “Cuando las luces se apagan”, fue el encargado de traer la sutileza de regreso a la historia, enfocándose más en la tensión que en la pirotecnia y los efectos especiales.
Se trata de una precuela de la primera parte -que a su vez se desarrolla antes que “El Conjuro”- retrocediendo hasta los orígenes de la infame muñeca. En la historia, se muestra que esta fue creada por un juguetero en los años 40, que junto a su mujer perdieron a su hija en un accidente.
Engañados por un demonio, ambos dejan que la muñeca sea poseída, y la encierran en un armario con la esperanza de mantener a la presencia contenida. Así se mantiene por 12 años, hasta que el matrimonio le permite a una monja y seis niñas huérfanas hospedarse en su hogar. Como suele suceder en el género, los niños abren puertas que no deberían…







El tiempo

Ediciones anteriores

septiembre 2018
L M X J V S D
« ago    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930

  • Otras Noticias...