Una historia de vida para el enriquecimiento espiritual

De bellas facciones, expresiones serenas, bajo perfil y una calidez poco común Estela Silvana Gauthier Otonelli (51) – conocida en los medios locales como Estela Gauthier – accedió a compartir su rica historia de vida con Al Dorso, vivencias que nos llevan a escucharla con atención para no perder ningún detalle a la hora de plasmar con la tinta y el papel y hacernos eco de sus confesiones.

Nació en el pequeño pueblo de Dolores – perteneciente al departamento de Soriano y se crió con sus padres y varios hermanos en una familia de ascendencia francesa e italiana.
Con respecto a su bajo perfil sostiene que pese a que trabaja en los medios no le gusta ser el centro de atención ni persigue jamás el protagonismo.
“Puede sonar hasta contradictorio que uno trabaje en los medios pero que rehúse a ser el centro de atención” – nos dice.
Libriana…nacida un 24 de septiembre, siente que desde su trabajo en carácter de comunicadora establece un nexo entre la noticia y el receptor.
“En realidad el objetivo es que los que están del otro lado conozcan a estas personas que no han tenido la difusión que se merecen.
VOLVIENDO POR UN
INSTANTE A LAS RAÍCES…
Como adelantáramos, Estela Silvana desde su niñez se crió en Dolores (Soriano).
“Soy la mayor de cuatro hermanos, Roxana, Silvia y Marcelo, que falleció en su adolescencia, víctima de un accidente de moto.
Estaba yo por cumplir 17 y él tenía dos años menos… fue un golpe tremendo…
Cada vez que escucho hablar de un joven que perece en un accidente, parece que todo vuelve… puedo sentir el dolor de esa familia… sé lo que está viviendo y lo que puede llegar a experimentar.
Estos terribles sucesos pueden llegar a separar o unir a las familias… depende de cómo lleguen a procesar el duelo.
CULTIVANDO LA FORTALEZA
EN LA ADVERSIDAD
“DEBÍ HACER UN EJERCICIO
DE LA FORTALEZA”
-¿La noticia de un accidente fatal entonces para usted es un volver a recordar esas instancias impactantes en su vida?
- “Cada vez enseguida las imágenes vuelven a la mente o sin querer nos ponemos en el lugar de esa persona que lo está viviendo y ello es a raíz de haberlo experimentado en carne propia.
Un tío que siempre nos amparaba mucho me decía que tenía que mantenerme fuerte para infundirles ánimo a mis padres, al ser la hija mayor.
Y esa necesidad imperiosa de ser fuerte, me siguió toda la vida.
Ser fuerte ante la adversidad y los hechos más dolorosos.
Hice un ejercicio de la fortaleza… cada problema que aparece en la vida sea pequeño o grave, tengo una especie de automático que enseguida se activa a fin de procurar todas las soluciones posibles.
No sé quedarme en el dolor… creo que es el resultado de ese ejercicio de la fortaleza que empecé a hacer en ese momento”.
Es espantoso ver sufrir a nuestros padres ante esas situaciones”.
De allí en más se sucedieron quince años donde el peso del infortunio se hizo sentir una y otra vez para el entorno de Estela Silvana… pérdidas de gente joven en su familia.
“Recuerdo una prima muy joven que nunca pudimos saber de qué murió pero todo indica que fue de anorexia, al conocer en la actualidad más del tema.
Su extrema delgadez era alarmante y solo una enfermera fue que en algún momento dijo la enfermedad de esta chiquilina es de no comer.
Hoy existe más información acerca de estas serias enfermedades y si se las trata a tiempo, se superan.
Como si todos estos golpes fueran pocos, tuvo que enfrentar a quedarse viuda con apenas 25 años quedando con tres hijos a cargo.
- ¿Cree usted que la vida la estaba preparando para algo?
- “Supongo que sí…fueron años muy duros y donde hubo que profundizar en la fortaleza y en el poder salir adelante.
Nos casamos con tan solo 19 y 20 años y él se fue muy pronto.
Fue en un accidente en ruta.
Vivíamos en Mercedes en ese momento.
Había ido al velatorio de un dirigente del club donde jugaba y un amigo debía ir a buscar a su novia a un pueblo, luego del desfile de la  Fiesta de la Primavera.
Allí fue que tuvo el accidente fatal”.
Todas esas experiencias nos llevan a ver que muchas veces nos agobiamos por cosas que tienen solución y solemos enredarnos sin necesidad con un problema que es más simple de lo que pensamos.
También viví dificultades al vender una empresa y que el dinero no llegó en tiempo y forma.
Tuve que salir a buscar trabajo con mis tres hijos mayores que en ese tiempo eran pequeños.
Tuvimos que hacer frente a una espantosa crisis económica… de salir todos los días para ver si podía vender un libro y cobrar.
Siempre fui muy orgullosa en cuanto a recibir ayuda de mi familia.
Pero con el tiempo nos damos cuenta que cuando  necesitamos ayuda tenemos que aceptarla”.
Gauthier reconoce que en todo ese tiempo encontró su pilar de sostén en la fe cristiana.
También recurrió a libros de autoayuda y de reflexiones positivas para salir adelante.
“DE LA VIDA HAY QUE
RESCATAR LO POSITIVO PARA
QUE HAYA UN VERDADERO APRENDIZAJE”
-¿Nunca decayó?
-“No. Tal vez he llegado a tener momentos de crisis de llorar todo el día o andar cuatro o cinco días llorando sin saber por qué.
Pero todo también como un desahogo… en algunos momentos sentir mucho cansancio…  es razonable… son mochilas difíciles de llevar. Pero siempre hay que rescatar de todo lo positivo para que resulte un verdadero aprendizaje.
A usted se la ve como portadora de una expresión de serenidad poco común…
-“Busco el equilibrio siempre… hay cosas que me ponen de mal humor, como por ejemplo cuando a los hijos se les pide en la casa cosas tan sencillas como no dejar las cosas desordenadas y  que haya que llamarles la atención todo el tiempo.
Esas cosas a veces me alteran un poco el carácter (sonríe cálidamente).

Nació en el pequeño pueblo de Dolores – perteneciente al departamento de Soriano y se crió con sus padres y variosestela gautier001 hermanos en una familia de ascendencia francesa e italiana.

Con respecto a su bajo perfil sostiene que pese a que trabaja en los medios no le gusta ser el centro de atención ni persigue jamás el protagonismo.

“Puede sonar hasta contradictorio que uno trabaje en los medios pero que rehúse a ser el centro de atención” – nos dice.

Libriana…nacida un 24 de septiembre, siente que desde su trabajo en carácter de comunicadora establece un nexo entre la noticia y el receptor.

“En realidad el objetivo es que los que están del otro lado conozcan a estas personas que no han tenido la difusión que se merecen.

VOLVIENDO POR UN INSTANTE A LAS RAÍCES…

Como adelantáramos, Estela Silvana desde su niñez se crió en Dolores (Soriano).

“Soy la mayor de cuatro hermanos, Roxana, Silvia y Marcelo, que falleció en su adolescencia, víctima de un accidente de moto.

Estaba yo por cumplir 17 y él tenía dos años menos… fue un golpe tremendo…

Cada vez que escucho hablar de un joven que perece en un accidente, parece que todo vuelve… puedo sentir el dolor de esa familia… sé lo que está viviendo y lo que puede llegar a experimentar.

Estos terribles sucesos pueden llegar a separar o unir a las familias… depende de cómo lleguen a procesar el duelo.

CULTIVANDO LA FORTALEZA EN LA ADVERSIDAD “DEBÍ HACER UN EJERCICIO DE LA FORTALEZA”

-¿La noticia de un accidente fatal entonces para usted es un volver a recordar esas instancias impactantes en su vida?

– “Cada vez enseguida las imágenes vuelven a la mente o sin querer nos ponemos en el lugar de esa persona que lo está viviendo y ello es a raíz de haberlo experimentado en carne propia.

Un tío que siempre nos amparaba mucho me decía que tenía que mantenerme fuerte para infundirles ánimo a mis padres, al ser la hija mayor.

Y esa necesidad imperiosa de ser fuerte, me siguió toda la vida.

Ser fuerte ante la adversidad y los hechos más dolorosos.

Hice un ejercicio de la fortaleza… cada problema que aparece en la vida sea pequeño o grave, tengo una especie de automático que enseguida se activa a fin de procurar todas las soluciones posibles.

No sé quedarme en el dolor… creo que es el resultado de ese ejercicio de la fortaleza que empecé a hacer en ese momento”.

Es espantoso ver sufrir a nuestros padres ante esas situaciones”.

De allí en más se sucedieron quince años donde el peso del infortunio se hizo sentir una y otra vez para el entorno de Estela Silvana… pérdidas de gente joven en su familia.

“Recuerdo una prima muy joven que nunca pudimos saber de qué murió pero todo indica que fue de anorexia, al conocer en la actualidad más del tema.

Su extrema delgadez era alarmante y solo una enfermera fue que en algún momento dijo la enfermedad de esta chiquilina es de no comer.

Hoy existe más información acerca de estas serias enfermedades y si se las trata a tiempo, se superan.

Como si todos estos golpes fueran pocos, tuvo que enfrentar a quedarse viuda con apenas 25 años quedando con tres hijos a cargo.

– ¿Cree usted que la vida la estaba preparando para algo?

– “Supongo que sí…fueron años muy duros y donde hubo que profundizar en la fortaleza y en el poder salir adelante.

Nos casamos con tan solo 19 y 20 años y él se fue muy pronto.

Fue en un accidente en ruta.

Vivíamos en Mercedes en ese momento.

Había ido al velatorio de un dirigente del club donde jugaba y un amigo debía ir a buscar a su novia a un pueblo, luego del desfile de la  Fiesta de la Primavera.

Allí fue que tuvo el accidente fatal”.

Todas esas experiencias nos llevan a ver que muchas veces nos agobiamos por cosas que tienen solución y solemos enredarnos sin necesidad con un problema que es más simple de lo que pensamos.

También viví dificultades al vender una empresa y que el dinero no llegó en tiempo y forma.

Tuve que salir a buscar trabajo con mis tres hijos mayores que en ese tiempo eran pequeños.

Tuvimos que hacer frente a una espantosa crisis económica… de salir todos los días para ver si podía vender un libro y cobrar.

Siempre fui muy orgullosa en cuanto a recibir ayuda de mi familia.

Pero con el tiempo nos damos cuenta que cuando  necesitamos ayuda tenemos que aceptarla”.

Gauthier reconoce que en todo ese tiempo encontró su pilar de sostén en la fe cristiana.

También recurrió a libros de autoayuda y de reflexiones positivas para salir adelante.

“DE LA VIDA HAY QUE RESCATAR LO POSITIVO PARA QUE HAYA UN VERDADERO APRENDIZAJE”

-¿Nunca decayó?

-“No. Tal vez he llegado a tener momentos de crisis de llorar todo el día o andar cuatro o cinco días llorando sin saber por qué.

Pero todo también como un desahogo… en algunos momentos sentir mucho cansancio…  es razonable… son mochilas difíciles de llevar. Pero siempre hay que rescatar de todo lo positivo para que resulte un verdadero aprendizaje.

A usted se la ve como portadora de una expresión de serenidad poco común…

-“Busco el equilibrio siempre… hay cosas que me ponen de mal humor, como por ejemplo cuando a los hijos se les pide en la casa cosas tan sencillas como no dejar las cosas desordenadas y  que haya que llamarles la atención todo el tiempo.

Esas cosas a veces me alteran un poco el carácter (sonríe cálidamente).

La comunicación y sus facetas

Los motivos que la llevaron a trasladarse ya hace algunos años a Salto fueron laborales. “me vine con los dos varones más grandes y mi hija quedó ese año culminando sus estudios en Dolores.

“Todos los días me levantaba a las 5 de la mañana para ir a trabajar a Radio Libertadores y los chicos tenían que aprontarse para ir al colegio y siempre dejaban algo en suspenso.

Un día me di cuenta que si me molestaba por algo tan insignificante, el día que les pasara algo serio no se iban a animar a contarme.

Y así fue que cuando necesitaron de mis consejos,  corrieron a buscarme.

Estela formó un nuevo hogar con un colega salteño, Carlos María Cattani (conocido por “Camaca”)  con el que tiene tres niños Isabella (9), Carlitos (11) y Alfredo (13) y formalizarán su matrimonio el próximo 21 de febrero.

Sus hijos mayores son María Noel (32), Hugo Andrés (30) y Juan Manuel (26).

Siente que Dios le ha brindado nuevas oportunidades de otra manera, pues no fue lo mismo tener que educar tres hijos sola que otros tres, teniendo a su lado un excelente compañero como es Carlos María, como así nuestra entrevistada lo señala categóricamente.

“Siempre digo que cuando nos sentimos solos no es el mejor momento para tomar decisiones, sino que tenemos que procurar primeramente estar bien con nosotros mismos… recién allí podemos hacer una buena elección” – reflexionó la conductora televisiva.

Con su compañero de ruta – con el cual comparte la misma profesión – suelen llegar del trabajo y sentarse a conversar y comentarse todos los sucesos del día.

LA REALIDAD DE LA COMUNICACIÓN EN LA ACTUALIDAD

Hoy en el apogeo de la globalización en las comunicaciones, Estela intenta hacer un análisis objetivo, sobre todo apuntando a los jóvenes… “A nosotros nos cuesta procesar y aceptar algunas realidades…. Los chicos con internet se aislan físicamente pero siempre están conectados en realidad.

Carlos María utiliza mucho para su trabajo el Facebook. Yo no.

A la computadora solo la utilizo para trabajar y después prefiero descalzarme y andar en el fondo con las plantas regando, pues necesito  el contacto diario con la Naturaleza.

Con frecuencia visita a sus familiares en Dolores, a sus hijos mayores, padres y también a sus nietos.

Haciendo referencia a su personalidad y raíces, con humor señala que “a veces le tira más el salame y queso de los Ottonelli y a veces la elegancia de los franceses.

Fue afortunada al conocer  los cuatro abuelos de los cuales aprendió muchas cosas… el trabajo de la tierra, las plantaciones de lechuga, tomate y otros frutos en el hermoso paraje de Nueva Helvecia.

SU FASCINACIÓN POR EL

DEPARTAMENTO DE SALTO

El adaptarse a Salto fue algo que se dio en forma muy natural, pues Estela se vio seducida por la ciudad y ello inmediatamente se lo hizo saber a los salteños a través de sus programas.

“Salto es una ciudad bellísima, con una vegetación exuberante y eso siempre lo puse de manifiesto a todos los ciudadanos.

Todas esas cosas me enamoraron de Salto… su paisaje, las oportunidades y también el amor… aquí me siento como en mi casa.

Antes de vincularse al entorno radial de Salto, hizo televisión en Mercedes, con un programa llamado “Video Taller”, que lo hacía como hobby.

Aquí ha conducido ya varias propuestas de TV, tales como el informativo en Canal 4 y “De Mujer a Mujer”, primeramente en su versión radial y luego en la pantalla chica.

Confiesa su amor por la radio, aunque también tiene su corazón puesto en la TV.

Actualmente la conductora e informativista continúa conduciendo su propio programa, interviniendo en el informativo y ejerce una corresponsalía para el Sodre, también un programa radial intitulado “El Faro”, grabándolo y enviándolo a su ciudad natal desde hace ya más de un lustro.

Para nuestra protagonista del presente “Al Dorso” es imprescindible en la vida cultivar lo espiritual y hacer énfasis en las fortalezas del ser humano.

A los oyentes no hay que subestimarlos… debemos hacernos cargo de lo que decimos pues nunca sabemos quién nos escucha del otro lado y hasta dónde podemos llegar” – señala.

Estela se emociona con las fiestas escolares y se conmueve al escuchar cantar muy bien a un artista, también al leer La Biblia.

No se recuerda sin haberse preguntado una y otra vez, cuál es nuestra misión aquí en la vida y todas las interrogantes existenciales que surgen de alguien que vive cada situación con profundidad y verdadera conciencia.

María Fernanda Ferreira.







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