Una sesión maratónica y desordenada…

Consejo Único Juvenil – Violencia en el fútbol

Anoche en la Liga Salteña de Fútbol y atendiendo al llamado de los neutrales del Consejo Único Juvenil concurrieron –en forma obligatoria- representantes de todas las instituciones que forman el Consejo Único para tratar el tema de la Violencia en el Fútbol Juvenil, en una sesión maratónica y por momentos desordenada, quizá por falta de un moderador que ordenara las intervenciones que muchas veces fueron reiterativas y que se fueron por las ramas, tratando casos particulares de las instituciones y no justamente de la violencia que aqueja a nuestro fútbol juvenil. “En mi institución al Presidente los chiquilines no le vieron la cara en todo el año y tenemos que poner $20 cada uno para hacer una comida”, la culpa de la violencia en la cancha la tiene la Justicia” y muchos otros hechos comentados que no aportaron al tema e intervenciones reiteradas por largo tiempo hicieron de una reunión importante una sesión muy extensa en el tiempo, pero que algunas intervenciones valieron la pena.
Dio comienzo el Presidente Eduardo Colinet dando a conocer cifras alarmantes: “El 75% de las expulsiones son por agresiones. Se dio una expulsión por golpe de puño a los 6´del comienzo de un partido , lo que está pasando ahora hace años que no la veía, de alguna forma hay que parar todos esto, sino se nos va a ir de la mano”.
Pero se dieron intervenciones importantes y algunas brillantes como la del Maestro Sergio González, Gabriel Paique, “Teco” Ramos, “Tortuga” Cardozo, Prof. Emmanuel Priario que si enfocaron el tema en profundidad, de las cuales extraemos en síntesis algunas de las  causas de violencia , que  llevaron a una conclusión creo que unánime que la participación de los orientadores técnicos es importante y puede incidir positivamente en cuanto a atenuar este flagelo que aqueja a nuestro fútbol juvenil.
De todos los que hablaron se desprende que ningún club trabaja a favor de la violencia, pero que quizá se necesita mas tiempo en tratar el tema con los jóvenes, perdiendo un tiempo en las prácticas o como lo propuso el Maestro González en los mismos partidos, cuando “vemos que se van a desvirtuar o peligra en generarse actos violentos juntarse los dos DT y pedir al árbitro para hablar con los jugadores. ¡brillante! Nunca debemos olvidarnos que estamos en div. Formativas.
El Prof. Priario catalogó como una “vergüenza” lo que está sucediendo en nuestra sociedad en la cual se están perdiendo los valores, lo que fue avalado por otros pares, y que todo ello repercute como en toda la sociedad en el fútbol juvenil.
Para otros  no se  toman medidas y puntualizaron que en sus casos particulares cuando un jugador es penado por los tribunales porque fue expulsado la institución les impone una pena extra, por ejemplo el tribunal lo pena con dos partidos, el club les impone dos partidos más. De esta forma intentan hacer entender a sus jugadores que no admitan que “el fútbol es así” y no lleguen a ver actos violentos como normal.
Algunos apuntaron a la mala influencia de algunos padres. Se quejaron por ejemplo que no acompañan a los niños y que muchas veces el DT nunca los ve.  Curiosamente los padres que, por un lado son imprescindibles para facilitar la práctica deportiva de sus hijos, son una de las principales causas de los episodios violentos. Cualquier padre te dirá que quiere lo mejor para su hijo en todos los aspectos de la vida y en el deporte también, pero con más frecuencia que la deseada la ansiedad asociada a ese deseo les lleva a manifestar conductas que pueden tener una influencia negativa en el proceso formativo inherente a la práctica deportiva de sus hijos y amparados en el anonimato de la tribuna o detrás  del alambrado  pierden la cordura, la educación y el sentido de la responsabilidad y en esos casos también el DT tiene que trabajar.
No faltaron los que cargaron la tinta contra los jueces como generadores de violencia, pero se olvidan de decirles a sus dirigidos que el juez es la autoridad del partido –se equivoque o no, que es un ser humano que merece respeto. Incluso uno de los técnicos se admiró que un jóven le dijo al árbitro “sos un nabo”, creo que falta trabajo en ese aspecto aunque no se reconoció.
Pero también se olvidaron los técnicos que muchas veces impones a los chiquilines que se debe ganar, ganar y ganar.  Por lo general se persigue el resultado y la victoria por encima de cualquier otro tipo de objetivo formativo. En muchos casos se le da a algunos partidos una excesiva trascendencia en ganar “como sea” por ejemplo hoy se juega el clásico Ferro – Nacional, o la clasificación a la liguilla como si  fuera un partido más importante de la vida  en el que se debe “pasar  por arriba ” a un determinado equipo rival, etc… Esta competitividad mal entendida es, una causa más, de la agresividad y de la violencia que se genera y que normalmente no nace de los jugadores. Esa obsesión por ganar hace que algunos padres y entrenadores olviden la vertiente lúdica y formativa del deporte y se comporten de forma poco didáctica convirtiendo lo que tenía que ser un agradable experiencia para el niño en un lamentable espectáculo.
EL BROCHE FINAL
Y me quedo con el broche final, el Maestro González hablando de los jóvenes decía: El juego promueve la estrategia, hay que conocer las reglas, ellos tienen que entender que deben respetar al rival y las reglas de juego por si mismas, no se para la violencia con exclusiones, yo jamás expulsé a nadie de mis clases, no se deben excluir niños que ya vienen excluidos, se debe educar, el fuego no lo podés combatir con el fuego, a veces los chiquilines no tienen la culpa de gente que va a la cancha temprano a insultar”.
Al finalizar el Presidente expresó que se volverá a citar a una nueva reunión para tratar la evolución del teme, que esta vez no será concurrencia obligatoria pero sí se verá la respuesta de todos.

Anoche en la Liga Salteña de Fútbol y atendiendo al llamado de los neutrales del Consejo Único Juvenil concurrieron –en forma obligatoria- representantes de todas las instituciones que forman el Consejo Único para tratar el tema de la Violencia en el Fútbol Juvenil, en una sesión maratónica y por momentos desordenada, quizá por falta de un moderador que ordenara las intervenciones que muchas veces fueron reiterativas y que se fueron por las ramas, tratando casos particulares de las instituciones y no justamente de la violencia que aqueja a nuestro fútbol juvenil. “En mi institución al Presidente los chiquilines no le vieron la cara en todo el año y tenemos que poner $20 cada uno para hacer una comida”, la culpa de la violencia en la cancha la tiene la Justicia” y muchos otros hechos comentados que no aportaron al tema e intervenciones reiteradas por largo tiempo hicieron de una reunión importante una sesión muy extensa en el tiempo, pero que algunas intervenciones valieron la pena.

Dio comienzo el Presidente Eduardo Colinet dando a conocer cifras alarmantes: “El 75% de las expulsiones son por agresiones. Se dio una expulsión por golpe de puño a los 6´del comienzo de un partido , lo que está pasando ahora hace años que no la veía, de alguna forma hay que parar todos esto, sino se nos va a ir de la mano”.

Pero se dieron intervenciones importantes y algunas brillantes como la del Maestro Sergio González, Gabriel Paique, “Teco” Ramos, “Tortuga” Cardozo, Prof. Emmanuel Priario que si enfocaron el tema en profundidad, de las cuales extraemos en síntesis algunas de las  causas de violencia , que  llevaron a una conclusión creo que unánime que la participación de los orientadores técnicos es importante y puede incidir positivamente en cuanto a atenuar este flagelo que aqueja a nuestro fútbol juvenil.

De todos los que hablaron se desprende que ningún club trabaja a favor de la violencia, pero que quizá se necesita mas tiempo en tratar el tema con los jóvenes, perdiendo un tiempo en las prácticas o como lo propuso el Maestro González en los mismos partidos, cuando “vemos que se van a desvirtuar o peligra en generarse actos violentos juntarse los dos DT y pedir al árbitro para hablar con los jugadores. ¡brillante! Nunca debemos olvidarnos que estamos en div. Formativas.

El Prof. Priario catalogó como una “vergüenza” lo que está sucediendo en nuestra sociedad en la cual se están perdiendo los valores, lo que fue avalado por otros pares, y que todo ello repercute como en toda la sociedad en el fútbol juvenil.

Para otros  no se  toman medidas y puntualizaron que en sus casos particulares cuando un jugador es penado por los tribunales porque fue expulsado la institución les impone una pena extra, por ejemplo el tribunal lo pena con dos partidos, el club les impone dos partidos más. De esta forma intentan hacer entender a sus jugadores que no admitan que “el fútbol es así” y no lleguen a ver actos violentos como normal.

Algunos apuntaron a la mala influencia de algunos padres. Se quejaron por ejemplo que no acompañan a los niños y que muchas veces el DT nunca los ve.  Curiosamente los padres que, por un lado son imprescindibles para facilitar la práctica deportiva de sus hijos, son una de las principales causas de los episodios violentos. Cualquier padre te dirá que quiere lo mejor para su hijo en todos los aspectos de la vida y en el deporte también, pero con más frecuencia que la deseada la ansiedad asociada a ese deseo les lleva a manifestar conductas que pueden tener una influencia negativa en el proceso formativo inherente a la práctica deportiva de sus hijos y amparados en el anonimato de la tribuna o detrás  del alambrado  pierden la cordura, la educación y el sentido de la responsabilidad y en esos casos también el DT tiene que trabajar.

No faltaron los que cargaron la tinta contra los jueces como generadores de violencia, pero se olvidan de decirles a sus dirigidos que el juez es la autoridad del partido –se equivoque o no, que es un ser humano que merece respeto. Incluso uno de los técnicos se admiró que un jóven le dijo al árbitro “sos un nabo”, creo que falta trabajo en ese aspecto aunque no se reconoció.

Pero también se olvidaron los técnicos que muchas veces impones a los chiquilines que se debe ganar, ganar y ganar.  Por lo general se persigue el resultado y la victoria por encima de cualquier otro tipo de objetivo formativo. En muchos casos se le da a algunos partidos una excesiva trascendencia en ganar “como sea” por ejemplo hoy se juega el clásico Ferro – Nacional, o la clasificación a la liguilla como si  fuera un partido más importante de la vida  en el que se debe “pasar  por arriba ” a un determinado equipo rival, etc… Esta competitividad mal entendida es, una causa más, de la agresividad y de la violencia que se genera y que normalmente no nace de los jugadores. Esa obsesión por ganar hace que algunos padres y entrenadores olviden la vertiente lúdica y formativa del deporte y se comporten de forma poco didáctica convirtiendo lo que tenía que ser un agradable experiencia para el niño en un lamentable espectáculo.

EL BROCHE FINAL

Y me quedo con el broche final, el Maestro González hablando de los jóvenes decía: El juego promueve la estrategia, hay que conocer las reglas, ellos tienen que entender que deben respetar al rival y las reglas de juego por si mismas, no se para la violencia con exclusiones, yo jamás expulsé a nadie de mis clases, no se deben excluir niños que ya vienen excluidos, se debe educar, el fuego no lo podés combatir con el fuego, a veces los chiquilines no tienen la culpa de gente que va a la cancha temprano a insultar”.

Al finalizar el Presidente expresó que se volverá a citar a una nueva reunión para tratar la evolución del teme, que esta vez no será concurrencia obligatoria pero sí se verá la respuesta de todos.