Uno de los menores delincuentes de la Zona Este volvió a Colonia Berro y otros dos mayores fueron procesados

Uno de los menores que estaba sindicado como autor de varios hechos de violencia en diversas fincas de la Zona Este, fue nuevamente internado en la Colonia Berro de la que había regresado hacía solo dos semanas. El otro adolescente que en esa oportunidad volvió con él, fue dejado en libertad y entregado a su madre. Entre tanto, otros dos sujetos mayores de edad, fueron procesados por estar vinculados con estos hechos, ya que escondían las cosas que estos robaban.

En los últimos días los casos fueron tremendos. El adolescente internado, le pegó a un hombre que llevaba instrumentos para personas ciegas a quien le sustrajo sus pertenencias y dinero en efectivo, cometió varios robos en el interior de casas hurtando de todo, participó de un copamiento aprovechando que la dueña de casa estaba sola y con su bebé de un mes en brazos, amenazando a ambos a punta de cuchillo para que le entregara lo que tenía, golpeándola incluso cuando ésta se defendió. Pero la cosa sigue.

Dos días después, protagonizó una violenta rapiña como la ocurrida días pasados en Paysandú, cuando una mujer venía llegando a su casa en moto y éste la sorprende, tirándola al piso para robarle la cartera, desde el suelo y lastimada, la víctima se resistió y se traba en lucha con el adolescente quien la golpeó con fuerza, con la finalidad de sacarle el dinero que llevaba consigo y este fue el detonante para que los vecinos se movilizaran y la Policía diera con su captura.

Se trata de un joven de 17 años de edad apodado “El Pelé”, que reside en una finca del barrio La Tablada. Cuenta con decenas de detenciones policiales y varias anotaciones como menor infractor. Estuvo preso en la Colonia Berro con su compinche, otro joven de 16 años apodado “El Verón”, salieron juntos hace unas tres semanas de una internación en ese lugar ordenada por la Justicia por otros delitos anteriores.

En ese lapso que estuvieron en libertad, cometieron todo tipo de hechos delictivos, entre los que se cuentan los terribles episodios detallados más arriba.

Esto, determinó que las víctimas se comunicaran entre sí, ya que además son todas residentes de los barrios La Tablada y Malvasio, y se organizaran para solicitarle a la Policía que tomara cartas en el asunto. Pero horas antes, la Policía, que ya estaba detrás de éstos delincuentes, los había capturado y los tenía en la Seccional Segunda, lugar en el que se llevaría a cabo el encuentro.

Luego de varias idas y venidas en este caso que tiene como protagonista a la minoridad infractora y a un grupo de víctimas denunciantes, la Justicia hizo lo suyo y adoptó resoluciones importantes.

LOS HECHOS

Sobre la medianoche del pasado 24 de agosto, la Policía recibió un llamado donde una persona denunció que le habían robado la moto marca Yumbo modelo Max, la que estaba estacionada con la traba de seguridad puesta, sobre la calle Forteza al 100. Al día siguiente, el 25, un hombre, denunció que en el momento en el que transitaba por la calle Brasil casi Raffo, un desconocido lo había empujado, hurtándole un bolso que contenía varios instrumentos para la instrucción de personas ciegas, dinero en efectivo, tarjetas de crédito y documentos.

Pasaron 24 horas y los sujetos volvieron a las andanzas. Puesto que el día 26, la propietaria de una vivienda que está ubicada a una cuadra del barrio La Tablada, denunció que estando ella en el interior de la finca durmiendo, los delincuentes le rompieron el vidrio de una ventana y entraron a la casa robándole una bicicleta marca Baccio modelo Alpina, de rodado 16, de color amarillo y negro.

Horas más tarde, sobre las dos y media de la mañana del día 27 de agosto de los corrientes, la propietaria de la finca que está ubicada sobre la calles Brasil y Forteza, denunció que había ingresado una persona, robándole un equipo de DVD, quien al darse a la fuga, la empujó al suelo, causándole diversas lesiones.

La última fue el sábado sobre las doce menos diez de la noche, cuando una mujer que regresaba a su casa en moto por la calle Brasil, al pasar el cruce con Santa Rosa, fue interceptada por este delincuente, quien la derribó de su moto para arrebatarle la cartera, haciéndola caer. Al trabarse en lucha con el mismo, éste la arrastró por varios metros en el pavimento, dándose a la fuga. La mujer resultó lesionada.

Luego de toda esta serie de denuncias, el personal policial de la Seccional Segunda que estaba abocado al esclarecimiento de los hechos narrados anteriormente, allanó el lunes por la mañana tres viviendas ubicadas en el barrio La Tablada, donde procedió a la detención de dos personas mayores de edad y de los dos menores de edad mencionados anteriormente. Luego de que fueron interrogados estos detenidos, el hecho se puso en conocimiento de la Jueza Penal de turno, la Dra. Marcela Vargas, quien dispuso la entrega de uno de los menores a su madre, y la conducción de los demás detenidos a su despacho.

Luego de cumplidas las actuaciones judiciales, la magistrado ordenó el procesamiento sin prisión de quien fue identificado con las iniciales G. D. C. D. C. por “un delito de Receptación en calidad de autor”, el Procesamiento sin prisión del otro mayor que colaboraba con los menores en sus fechorías identificado con las iniciales A. M. G. a quien también le tipificó “Un delito de Receptación en calidad de co autor”. El delito de receptación lo cometen aquellas personas que guardan elementos robados para sí o con intención de comercializarlos, a sabiendas de la procedencia de los mismos.

Pero con respecto al menor conflictivo, la Justicia dispuso además la internación del menor en el S.E.M.E.J.I. (Colonia Berro) de Montevideo, por un plazo de 60 días a quien le imputó una pieza infraccional asimilable a: “Un delito de Lesiones Personales en concurrencia fuera de la reiteración con un delito de Rapiña en reiteración real con tres delitos de Hurto”. El delito de lesiones personales se le causa a una persona al dañarla físicamente, el de rapiña es el que se imputa al cometer el robo con violencia y el hurto, es el robo simple, o sea la apropiación de un bien determinado que no le pertenece a la persona que lo toma con intenciones de quedárselo para sí o venderlo. La concurrencia es la suma de los delitos y fuera de la reiteración, porque los mismos no se sucedieron en un mismo acto continuado.

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