Uruguay tiene la tercera mayor carga fiscal entre los países de América Latina

on un 26,3% sobre PIB, Uruguay tiene la tercera presión fiscal más alta del continente después de Argentina y Brasil, reveló el informe «Estadísticas tributarias en América Latina 1990-2012» elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT) que abarca 18 países de la región.
La cifra uruguaya demostró mayor carga fiscal que el promedio de la región de 20,7%, pero estuvo por debajo de la de los países más desarrollados, 34,1%.
De la lista de 18 países, Uruguay fue uno de los cuatro países que redujeron su carga fiscal en 2012, y fue también el que la redujo más, de 27,3 a 26,3%. Los otros tres fueron Chile, de 21,2 a 20,8 %; Guatemala (de 12,6 a 12,3 %) y México (19,7 a 19,6 %).
El líder de la lista, Argentina tiene una carga del 37,3 % del PIB. Brasil, el escolta, tiene un 36,3. A Uruguay le siguen Bolivia (26,0 %), Costa Rica (21,0 %), Chile (20,8 %), Ecuador (20,2 %), Colombia (19,6 %), México (19,6 %), Nicaragua (19,5 %), Panamá (18,5 %), Perú (18,1 %), Paraguay (17,6 %), El Salvador (15,7 %), Venezuela (13,7 %), República Dominicana (13,4 %) y Guatemala (12,3 %).
En términos continentales, los ingresos tributarios aumentaron de un 13,9 % del PIB regional en 1990 a un 20,7 % en 2012, pero aún son bajos con relación a sus ingresos nacionales respecto a la mayoría de los países de la OCDE, según un documento presentado hoy en Santiago de Chile.
Aunque, según el informe, la tasa promedio de ingresos tributarios creció de forma sostenida en la región en los últimos años, desde un 18,9 % del PIB en 2009 al 20,7 % en 2012, esta se sitúa 14 puntos porcentuales por debajo del promedio de los países de la OCDE, que es del 34,6 %. En 1990 la diferencia era de 19 puntos.
Consigna, asimismo, que en 2012, tras el crecimiento económico de los últimos 20 años, los impuestos generales sobre el consumo, principalmente el IVA y los tributos sobre las ventas, representaron el 33,8 % de los ingresos tributarios de los países de la región, frente al 20,3 % en el caso de los países de la OCDE.
En el mismo lapso, el peso de los impuestos específicos sobre el consumo (selectivos o impuestos sobre el comercio internacional) se ha reducido hasta el 17,7% del total de ingresos tributarios de los países latinoamericanos, mientras en la OCDE representan el 10,7%.
En el caso de los impuestos a la renta y las utilidades, representaron en promedio el 25,4 % de la recaudación en Latinoamérica y las contribuciones a la seguridad social supusieron el 16,9 % del total; mientras en la OCDE los promedios son del 33,5 y del 26,2 %, respectivamente.
De acuerdo con el texto, la recaudación tributaria de los gobiernos locales en América Latina es baja en la mayoría de los países y no se ha incrementado, debido al reducido abanico de impuestos sobre el que tienen competencia, en contraste con lo que ocurre en los países de la OCDE.
El informe incluye un capítulo acerca de las tendencias de los ingresos procedentes de recursos naturales no renovables en los países de la región.
El texto resalta que la mayor demanda mundial por productos básicos, especialmente en los mercados emergentes, ha conducido a un abrupto aumento de los precios y a mayores ingresos fiscales asociados a recursos naturales no renovables.
En varios países de la región los ingresos fiscales procedentes de recursos naturales siguen siendo muy importantes y representan más de 30 % del total de los ingresos en Bolivia, Ecuador, México y Venezuela.
Esto implica la obtención de mayores beneficios a partir de los ingresos que generan, así como un nivel de riesgo más alto debido a la dinámica de los mercados globales, destaca el informe.
El informe fue presentado durante el XXVI Seminario Regional de Política Fiscal, que comenzó este lunes en la sede de la Cepal en Santiago de Chile.
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Con un 26,3% sobre PIB, Uruguay tiene la tercera presión fiscal más alta del continente después de Argentina y Brasil, reveló el informe «Estadísticas tributarias en América Latina 1990-2012» elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT) que abarca 18 países de la región.
La cifra uruguaya demostró mayor carga fiscal que el promedio de la región de 20,7%, pero estuvo por debajo de la de los países más desarrollados, 34,1%.
De la lista de 18 países, Uruguay fue uno de los cuatro países que redujeron su carga fiscal en 2012, y fue también el que la redujo más, de 27,3 a 26,3%. Los otros tres fueron Chile, de 21,2 a 20,8 %; Guatemala (de 12,6 a 12,3 %) y México (19,7 a 19,6 %).
El líder de la lista, Argentina tiene una carga del 37,3 % del PIB. Brasil, el escolta, tiene un 36,3. A Uruguay le siguen Bolivia (26,0 %), Costa Rica (21,0 %), Chile (20,8 %), Ecuador (20,2 %), Colombia (19,6 %), México (19,6 %), Nicaragua (19,5 %), Panamá (18,5 %), Perú (18,1 %), Paraguay (17,6 %), El Salvador (15,7 %), Venezuela (13,7 %), República Dominicana (13,4 %) y Guatemala (12,3 %).
En términos continentales, los ingresos tributarios aumentaron de un 13,9 % del PIB regional en 1990 a un 20,7 % en 2012, pero aún son bajos con relación a sus ingresos nacionales respecto a la mayoría de los países de la OCDE, según un documento presentado hoy en Santiago de Chile.
Aunque, según el informe, la tasa promedio de ingresos tributarios creció de forma sostenida en la región en los últimos años, desde un 18,9 % del PIB en 2009 al 20,7 % en 2012, esta se sitúa 14 puntos porcentuales por debajo del promedio de los países de la OCDE, que es del 34,6 %. En 1990 la diferencia era de 19 puntos.
Consigna, asimismo, que en 2012, tras el crecimiento económico de los últimos 20 años, los impuestos generales sobre el consumo, principalmente el IVA y los tributos sobre las ventas, representaron el 33,8 % de los ingresos tributarios de los países de la región, frente al 20,3 % en el caso de los países de la OCDE.
En el mismo lapso, el peso de los impuestos específicos sobre el consumo (selectivos o impuestos sobre el comercio internacional) se ha reducido hasta el 17,7% del total de ingresos tributarios de los países latinoamericanos, mientras en la OCDE representan el 10,7%.
En el caso de los impuestos a la renta y las utilidades, representaron en promedio el 25,4 % de la recaudación en Latinoamérica y las contribuciones a la seguridad social supusieron el 16,9 % del total; mientras en la OCDE los promedios son del 33,5 y del 26,2 %, respectivamente.
De acuerdo con el texto, la recaudación tributaria de los gobiernos locales en América Latina es baja en la mayoría de los países y no se ha incrementado, debido al reducido abanico de impuestos sobre el que tienen competencia, en contraste con lo que ocurre en los países de la OCDE.
El informe incluye un capítulo acerca de las tendencias de los ingresos procedentes de recursos naturales no renovables en los países de la región.
El texto resalta que la mayor demanda mundial por productos básicos, especialmente en los mercados emergentes, ha conducido a un abrupto aumento de los precios y a mayores ingresos fiscales asociados a recursos naturales no renovables.
En varios países de la región los ingresos fiscales procedentes de recursos naturales siguen siendo muy importantes y representan más de 30 % del total de los ingresos en Bolivia, Ecuador, México y Venezuela.
Esto implica la obtención de mayores beneficios a partir de los ingresos que generan, así como un nivel de riesgo más alto debido a la dinámica de los mercados globales, destaca el informe.
El informe fue presentado durante el XXVI Seminario Regional de Política Fiscal, que comenzó este lunes en la sede de la Cepal en Santiago de Chile.