“Valoro su franqueza; no conoce ni a los jueces ni a los delegados”

MIQUELARENA POR UNO
-Fue una manera de conocerlo. ¿De acuerdo?
“Fue a la Liga y habló con nosotros. Era una forma de saber quién era él y quiénes nosotros”.
-¿Qué? ¿No se conocían?
“La verdad es una: yo valoro la franqueza del nuevo presidente del Colegio de Jueces de la Liga Salteña de Fútbol, deolindoporque nos transmitió la realidad. Él no conocía a ninguno de los árbitros ni tampoco a nosotros los delegados. Fue una manera de vernos la cara por primera vez”.
-O sea: llegó a la presidencia de la Liga sin saber con que material iría a disponer.
“Bueno….es lo que nos dijo. De cada juez, desconocía la característica. Mucho menos la historia de cada uno”.
-Por lo menos, se trata de una situación sorprendente.
“Para nosotros también lo fue. Lo único que sabíamos es que se trata de un funcionario de un ente del Estado. De ahí a juzgarlo como hombre de fútbol, hay una distancia grande”.
DEOLINDO POR DOS
-Tantos años de vos en el arbitraje. Dentro de la cancha primero y después a la hora de los juicios desde los medios de comunicación. ¿Qué vas captando ahora, a nivel de producción de árbitros centrales?
“Por lo que he visto bien. Más que aceptable. Soy de los que sostengo que José de los Santos marca una diferencia en relación al resto, aún cuando pueda equivocarse. Pero es el mejor”.
-Frente a la protesta del jugador, la chance mínima de combatirla.
“En Salto Nuevo, estamos trabajando ese tema. No nos apartamos de la necesidad de hablarlo con el futbolista. Que entienda que si el árbitro sancionó, no hay marcha atrás por más que se reclame. En el acierto o en la “pifia”, es quien decide. No es el jugador ni el técnico. Hay un principio de autoridad que existe. Si no lo respetamos, estamos en el horno”.
“CHATO” POR TRES
-Es tu primer año como delegado de Salto Nuevo…
“Y sí… me hablaron, me convencieron y aquí estoy. Pero descubriendo también lo que es la Liga, cómo funciona, cómo debe manejarse uno”.
-¡Algo o mucho, sabes de qué se trata!
“Pero otros saben mucho más que yo. Estoy en un período de aprendizaje. De aprender”.
-En Salto Nuevo, ¿metés más de una cuchara también?
¿Hacia dónde va la pregunta?
-Si opinás de fútbol. Si tirás sobre la mesa alguna sugerencia. Alguna idea….
“Si me piden sí. Caso contrario me callo. Sé ubicarme. Soy el delegado de Salto Nuevo. Solamente eso. No me la doy de modesto, pero sé la función que tengo”.
-¿Extrañas aquella condición de árbitro?
“No”.
-¿Te asienta esto de ser dirigente?
“No me siento un dirigente. Me siento un delegado. Hasta ahí llego”.
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Deolindo Miquelarena.
No hay caso.
Es el “Chato”