VIOLENCIA DESATADA: EL REFUGIO DE LOS VÁNDALOS

Penoso. Las imágenes de la TV, incontrastables. A la medida de una realidad tenebrosa. El bus de los jugadores de Boca, apedreados por un sector ultra limitado de delincuentes ataviados con los colores de River Plate, pero que fue letal en la consecuencia. Futbolistas heridos, en medio de una situación caótica, hasta que finalmente se resolvió la suspensión del partido final, que iría a ungir al nuevo Campeón de América a nivel de Clubes. Será hoy a la hora 17 en el Monumental de Núñez. Acuerdo de ambas dirigencias con autoridades de la Conmebol, para no afrontar el juego. La violencia desatada otra vez, será por siempre refugio de los vándalos. La incultura de los enfermos prevaleció y 66 mil aficionados se fueron de la cancha de River, desolados por lo que pudo ser y no fue. No solo la imagen de la Argentina socovada en materia de organización, sino que no deja de salpicar al continente todo. Olvidable sábado. Tronar de la intolerancia.