Volvió a subir la carne bovina en el mercado interno

Todos los cortes de carne bovina con hueso y las cajas con pulpas sin hueso, volvieron a subir. Algunos frigoríficos que ya habían subido la carne destinada al mercado interno a principios de semana -el aumento fue de 3% la carne con hueso y 5% los cortes desosados-, ahora volvieron a subir $ 2 por kilo todos los cortes, incluidas las cajas.
Hay que recordar que previo al incremento anterior, hubo empresas que habían incrementado el precio del asado bovino, en $ 2 por kilo, debido a la baja faena y a la caída de la producción de este corte. El vicepresidente de la Unión de Vendedores de Carne (UVC), Hebert Falero dijo a El País que nuevamente deberá trasladarse el aumento al público. «Por ahora las subas no impactaron en el consumo, no se notó tanto en los bolsillos, pero si la carne sigue subiendo se va a sentir», advirtió el comerciante.
«Empiezan a complicar los precios al consumidor. El consumo estaba estable y por ahora las ventas no bajaron», explicó preocupado.
Falero recordó que Uruguay «está con el ganado más caro de la región», pero también en estas semanas se está registrando una baja faena y eso se refleja en el precio de la carne destinada al abasto.
La Unión de Vendedores de Carne no descarta la idea de importar cortes, si los precios lo permiten, desde otros países de la región. Años atrás, cuando los valores se dispararon en el mercado interno, la gremial importó cortes sin hueso desde Brasil, tras un sondeo previo con frigoríficos brasileños.
«Analizamos la posibilidad de importar cuando los precios internos comienzan a dispararse», aseguró Falero, reafirmando que la idea siempre está presente. Sin embargo, admitió que todavía no hubo contactos con frigoríficos brasileños para sondear esa posibilidad. Brasil también está con una fuerte demanda de carne en su mercado interno y con valores altos, fruto del fuerte crecimiento que está teniendo su exportación, principalmente hacia China.
A las subas de la carne bovina en los últimos días, hubo que sumarle el incremento de 16% que registró el precio del pollo, cuyo consumo venía creciendo fuertemente en los últimos años.