“Es una medida sindical”

En el Centro Pediátrico de la mutualista local se hace necesario entregar números para la atención del sector de Enfermería, previo a las consultas con los médicos, dijeron varios padres que estaban en la cola el pasado miércoles.
Ocurre que eran más de 50 niños para atender sobre las 14 horas y una sola la enfermera disponible para la atención. Al no haber dispensador de números el ingreso era un caos. Además, por un tiempo, tampoco hubo balanza para pesar a niños de más de 15 kilos. Luego se trajo una del sanatorio ubicado en la planta alta del lugar.
“Descúbrase la cabeza” fue la advertencia de un guardia de seguridad efectuada a un cliente que procedía a pagar su tarjeta de crédito en una financiera del centro de la ciudad.
El afectado (que cubría su cabellera con una gorra) se negó a hacerlo, diciendo que se lo ofendía, y ofreció su documento de identidad. Ante ello el guardia le reiteró que cumplía con una disposición que prohíbe, en el interior del local, el uso de gorra, casco, sombrero y lentes. El usuario se salió con la suya, y terminó pagando con la gorra puesta luego de discutir acaloradamente.
La oficina local de Correos no recibe correspondencia con destino al exterior. “Es una medida sindical” se nos dijo ayer por la mañana.

En el Centro Pediátrico de la mutualista local se hace necesario entregar números para la atención del sector de Enfermería, previo a las consultas con los médicos, dijeron varios padres que estaban en la cola el pasado miércoles.

Ocurre que eran más de 50 niños para atender sobre las 14 horas y una sola la enfermera disponible para la atención. Al no haber dispensador de números el ingreso era un caos. Además, por un tiempo, tampoco hubo balanza para pesar a niños de más de 15 kilos. Luego se trajo una del sanatorio ubicado en la planta alta del lugar.

“Descúbrase la cabeza” fue la advertencia de un guardia de seguridad efectuada a un cliente que procedía a pagar su tarjeta de crédito en una financiera del centro de la ciudad.

El afectado (que cubría su cabellera con una gorra) se negó a hacerlo, diciendo que se lo ofendía, y ofreció su documento de identidad. Ante ello el guardia le reiteró que cumplía con una disposición que prohíbe, en el interior del local, el uso de gorra, casco, sombrero y lentes. El usuario se salió con la suya, y terminó pagando con la gorra puesta luego de discutir acaloradamente.

La oficina local de Correos no recibe correspondencia con destino al exterior. “Es una medida sindical” se nos dijo ayer por la mañana.