Ayer fue “el día después” de la tormenta, una de las peores de los últimos meses que azotó la ciudad.
La tónica del día fueron los llamados por cables caídos, ramas y árboles derribados por la tormenta.

Pero también hubo daños graves en la zona de producción hortifrutícola donde además de la voladura de algunos techos se verificaron también destrozos graves en invernáculos.

Muchos llamados a la Redacción de EL PUEBLO daban cuenta de la caída de árboles en casi toda la ciudad.
En algunos casos había usuarios sin luz o sin el servicio de Internet.

La ciudad ya estaba en emergencia, por lo tanto la declaración del intendente realizada en las últimas horas con motivo de la tormenta llega tarde, nos señaló uno de los lectores que no se quiso identificar.

Más allá de su irónica interpretación del hecho, debe reconocerse que con las consecuencias de la tormenta seguramente que el problema se verá agravado.

Pero sería ingenuo mirar sólo la superficialidad, sin mirar el trasfondo del mismo, porque siempre hay alguien tratando de arrimar leña para su asado, políticamente hablando ¿se entiende verdad?