Una madre se subió temprano al ómnibus para ir a un control médico con su hijo de pocos meses. Pero luego de hacer el recorrido en la Línea Nº7, al llegar a destino, se bajó estornudando, con la ropa sucia y con el bebé con el pelo sucio. La mugre provenía del polvo de los asientos de la unidad en la que viajaban.

Tras esto, la mujer molesta remitió una foto a un funcionario de este diario para que la mostrase a modo de denuncia. Dice en el mensaje adjunto “entender que la Intendencia pase por momentos complicados”, pero pide que “por lo menos tengan gente para limpiar los ómnibus donde todo el mundo anda”.

El reclamo llegó en su momento a manos del jefe comunal, luego que le dijeran que apenas había dos personas para realizar la limpieza de todos los coches entre la 1 y las 5 de la madrugada que es cuando los coches están parados. Sin embargo, fuentes que fueron consultadas en su momento adujeron que la idea es reforzar ese servicio.

Los basurales existentes en distintos barrios de la ciudad se hacen cada vez mayores, debido a que la población arroja y amontona desperdicios. Ya que por el momento el servicio municipal no puede abarcar todos los barrios