El conductor de un automóvil se comunicó con este diario para radicar una queja. La misma consiste en que luego de haber aprovechado el domingo para lavar su auto, el cual si bien no lo usa entre semana, se ensució por el polvo que levantan quienes se desplazan por la calle en la que él vive, lo dejó impecable y salió a hacer un mandado por la zona sur de la ciudad.

Pero dijo que “cometió un error” porque se desplazaba por la avenida Pascual Harriague, previendo que la calle Treinta y Tres estaba siendo refaccionada y se encontró con que dicha avenida estaba totalmente levantada, por lo cual se llenó de tierra su vehículo y las casas que viven en esos lugares padecen la misma situación.

La calle Bilbao, entre Agraciada y 19 de Abril, está en malas condiciones y las veredas se encuentran muy sucias. El hecho es que quienes se instalan en las inmediaciones para ocupar espacios por la feria dominical, contribuyen a generar esa suciedad que a todos los lugareños molesta, nos cuenta una vecina de la cuadra.

Por otro lado, quienes se desplazaban ayer por el lado oeste del Cementerio Central, por la calle Sarandí, sintieron cómo se expiden olores fétidos desde ese lugar, que generaban una seria situación de contaminación en la zona.