La Iglesia Católica recuerda hoy a San Juan Bautista, el Santo de quien se tiene claro que nació seis meses antes que Jesús de Nazareth, aunque el año exacto de su nacimiento no se sabe con tanta certeza.
Años atrás las fiestas de San Juan se caracterizaban por la quema del Judas, algo que se hacía en muchas partes de la ciudad, principalmente en parroquias y otros grupos cristianos. Actualmente esta costumbre se ha perdido.
Que se hayan perdido todos los códigos que existían en otras épocas, a todo nivel no es de extrañar. Hace ya mucho tiempo que se sabe que ya no existe código alguno y lamentablemente hay que cuidarse de todo y de todos, aún cuando parezca una exageración.
Sin embargo la experiencia hace cada vez más palpable esta realidad. Fíjese si no, lo que pasó recientemente en barrio Don Atilio, donde una vecina al levantarse notó que le habían robado la mitad del tejido periférico de su predio.
Son pobres robando a otros pobres. Algo que era prácticamente impensable años atrás, donde la gente de barrio honesta y trabajadora no admitía de ninguna manera que alguien robara y menos en el propio barrio.
Como sucede habitualmente cuando juega la celeste el país se detendrá hoy a las 13 horas (en Salto no habrá ni servicio de ómnibus). Uruguay se juega la última chance de seguir en el Mundial de Brasil o volverse a casa.
La Iglesia Católica recuerda hoy a San Juan Bautista, el Santo de quien se tiene claro que nació seis meses antes que Jesús de Nazareth, aunque el año exacto de su nacimiento no se sabe con tanta certeza.
Años atrás las fiestas de San Juan se caracterizaban por la quema del Judas, algo que se hacía en muchas partes de la ciudad, principalmente en parroquias y otros grupos cristianos. Actualmente esta costumbre se ha perdido.
Que se hayan perdido todos los códigos que existían en otras épocas, a todo nivel no es de extrañar. Hace ya mucho tiempo que se sabe que ya no existe código alguno y lamentablemente hay que cuidarse de todo y de todos, aún cuando parezca una exageración.
Sin embargo la experiencia hace cada vez más palpable esta realidad. Fíjese si no, lo que pasó recientemente en barrio Don Atilio, donde una vecina al levantarse notó que le habían robado la mitad del tejido periférico de su predio.
Son pobres robando a otros pobres. Algo que era prácticamente impensable años atrás, donde la gente de barrio honesta y trabajadora no admitía de ninguna manera que alguien robara y menos en el propio barrio.
Como sucede habitualmente cuando juega la celeste el país se detendrá hoy a las 13 horas (en Salto no habrá ni servicio de ómnibus). Uruguay se juega la última chance de seguir en el Mundial de Brasil o volverse a casa.