Que lo prohibido es a menudo más atractivo resulta a menudo una verdad innegable. Prueba de ello es lo que pudimos observar el domingo anterior en horas en que regía la prohibición de expendio de bebidas alcohólicas.
Si bien la norma establece la prohibición de venta de bebidas, resulta obvio que lo que se procura es evitar que haya personas alcoholizadas, ya sea promoviendo desórdenes u olvidándose en esta situación de cumplir con su deber cívico.
El comentario viene al caso, debido a que en pocos minutos pudimos ver dos casos de personas que parecían interesados en demostrar su interés en transgredir esta norma. En un caso dos jóvenes en bermudas, con el torso desnudo y acompañados de un perro caminaban calle Artigas hacia el Este consumiendo cerveza de una botella.
En el otro caso, a una cuadra de allí, un joven caminaba por Rivera también hacia el Este, con una botella de cerveza en la mano y con signos de estar ya bastante alcoholizado. Pasó el semáforo de 18 de Julio y Rivera, sin prestar atención a la señal  luminosa.
Si bien el acto cívico del pasado domingo se desarrolló con absoluta normalidad, no quiere decir que no hayan habido algunos incidentes menores. En la “rinconada” de Escuela 111, fue uno de los lugares que hubo algunos, debido a la congestión de tránsito. Felizmente no pasaron a mayores.
Que lo prohibido es a menudo más atractivo resulta a menudo una verdad innegable. Prueba de ello es lo que pudimos observar el domingo anterior en horas en que regía la prohibición de expendio de bebidas alcohólicas.
Si bien la norma establece la prohibición de venta de bebidas, resulta obvio que lo que se procura es evitar que haya personas alcoholizadas, ya sea promoviendo desórdenes u olvidándose en esta situación de cumplir con su deber cívico.
El comentario viene al caso, debido a que en pocos minutos pudimos ver dos casos de personas que parecían interesados en demostrar su interés en transgredir esta norma. En un caso dos jóvenes en bermudas, con el torso desnudo y acompañados de un perro caminaban calle Artigas hacia el Este consumiendo cerveza de una botella.
En el otro caso, a una cuadra de allí, un joven caminaba por Rivera también hacia el Este, con una botella de cerveza en la mano y con signos de estar ya bastante alcoholizado. Pasó el semáforo de 18 de Julio y Rivera, sin prestar atención a la señal  luminosa.
Si bien el acto cívico del pasado domingo se desarrolló con absoluta normalidad, no quiere decir que no hayan habido algunos incidentes menores. En la “rinconada” de Escuela 111, fue uno de los lugares que hubo algunos, debido a la congestión de tránsito. Felizmente no pasaron a mayores.