El joven funcionario de EL PUEBLO circulaba en moto por la Avda. Reyles, cuando de pronto notó que se le había caído su valioso celular. Miró hacia atrás y vio el aparato en la calle. De inmediato pretendió volver, pero debió esperar que el tránsito se lo permitiera.

Curiosamente vio que al lado suyo otro motociclista intentaba la misma maniobra, desde el sentido opuesto. Llegó hasta su celular y lo alcanzó a tomar, al tiempo que desde la otra moto, un hombre ataviado con el pantalón naranja de una conocida empresa local, se lo reclamaba.

“Es mío, recién se me cayó…”, afirmaba…El joven le miró sorprendido y lo despachó con cajas destempladas…Siempre hay alguno que trata de aprovecharse de una situación. En este caso no le salió bien la jugada y la protección del aparato impidió que se rompiera…

En la esquina de Treinta y Tres casi Acuña de Figueroa, había una pérdida de agua que OSE procedió a reparar, pero antes de la reparación el bitumen del lugar quedó a la miseria de empozado. El tema es que ayer el agua ya no corría en la calle, pero los baches apenas tapados constituyen un riesgo por los motonetistas que no conocen el inconveniente.

Un poco de reminiscencia es lo que sentimos al ver a escolares jugando a la “tapadita” con las figuritas de la Copa América. Varios años hacía que no veíamos ni figuritas, ni menos niños jugando con ellas.