Si bien no se conocieron mayores daños ocasionados por la tormenta del pasado viernes en nuestra ciudad. Se nos confirmó que hubo algunos problemas menores que tienen que ver, sobre todo, con las líneas de energía eléctrica.

Estas consecuencias pueden palparse por parte de quienes circulan en la noche salteña, que nos dicen que hay varios lugares de la ciudad que tienen “puntos oscuros”, debido a que los focos lumínicos quedaron fuera de funcionamiento.

Los hechos de violencia doméstica abundan en la crónica policial y cada vez son más frecuentes los casos en que algunas madres piden que les sean retirados sus hijos adolescentes o jóvenes porque “ya no los soportan”.

Se dan diferentes situaciones, de padres que se han dedicado a sus hijos, pero éstos han caído en malas compañías, de padres que ocupados en sus trabajos y en adquirir vienes económicos han descuidado a sus hijos.

Pero sobre todo, abundan los casos de aquellos jóvenes que están totalmente volcados a consumir drogas y ya no tienen código ni escrúpulo alguno. En estos casos las agresiones a sus propios familiares son frecuentes.

Las dificultades en materia de atención a la salud en el país no son raros, tampoco en Salto donde acaban de surgir críticas y cuestionamientos que apuntan directamente al hospital. Sería importante saber de los propios jerarcas cuál es la situación, porque algunos hechos dan por tierra con la tan mentada “integración” entre salud pública y salud privada.