Hoy se completará una semana de lluvia casi ininterrumpida -salvo por algunas horas del sábado – en nuestra ciudad. En tanto ayer se produjeron varias dificultades debido a las “enchorradas” y las cañerías de desagües obstruidas.

Uno de los lugares donde se solicitó urgente concurrencia de la policía para auxiliar a los habitantes de una finca que se estaba inundando fue en calle Elías Pascale, barrio Mi Tío.

También hubo pedido desde barrio Don Atilio, donde la crecida de cañadas y arroyos configuró varios problemas para los habitantes de la zona. Felizmente hasta el momento no se habrían registrado otras víctimas de la situación.

En varios puntos de la ciudad la acumulación de agua de las “enchorradas” acarrea dificultades, pero no solo en los barrios periféricos sucede, sino que en pleno centro, aunque probablemente por errores en los desagües construidos, también se ven “lagunas en pleno microcentro.

La mayoría de la población local sufre las consecuencias de estos días de lluvias ininterrumpidas, pero siempre hay algún sector que se beneficia. Es el caso de los taximetristas.

Ayer era prácticamente imposible conseguir taxi en las horas en que estaba lloviendo, nos comentó un lector y había que tener mucha fortuna para lograr que alguien respondiera al llamado..