Ayer se inició el plazo de pago de patente…

Ayer se inició el plazo de pago de patente de rodados en todo el país. En Salto hubo una corrida de  propietarios de vehículos, al punto que en cualquiera de los lugares de pago se  observaban largas colas de gente procurando pagar.
Una persona que recorrió tres lugares de pago en horas de la tarde y con un calor abrasador se lamentaba que en todos lados se encontró con la misma situación y prefirió concurrir hoy a hora más temprana.
El verano con sus altas temperaturas ha aparejado dificultades importantes en las calles bituminizadas de la ciudad, dado que el calor ablanda el bituminoso y el pasaje de vehículos pesados lo deteriora notoriamente.
Es el caso de calle 25 de Agosto, entre Vilardebó y Avda. Juan Harriague, tramo en el que puede verse entre tres y cuatro puntos con grandes baches, los que ha sido rellenados con pedregullo y tierra.
A poca distancia de allí en Cervantes y 18 de Julio, una pérdida de agua potable subsiste  pese a todos los arreglos efectuados en los últimos tiempos. El agua que se vierte corre por el flamante hormigón de 18 de Julio.
La nota sobre las pirañas o palometas, publicada en la edición de ayer lunes, fue enviada por el lector Roberto Recuero y no “Recuerdo”, como fuera publicado. La  informática tiene sus bemoles. Queda hecha la salvedad correspondiente.

Ayer se inició el plazo de pago de patente de rodados en todo el país. En Salto hubo una corrida de  propietarios de vehículos, al punto que en cualquiera de los lugares de pago se  observaban largas colas de gente procurando pagar.

Una persona que recorrió tres lugares de pago en horas de la tarde y con un calor abrasador se lamentaba que en todos lados se encontró con la misma situación y prefirió concurrir hoy a hora más temprana.

El verano con sus altas temperaturas ha aparejado dificultades importantes en las calles bituminizadas de la ciudad, dado que el calor ablanda el bituminoso y el pasaje de vehículos pesados lo deteriora notoriamente.

Es el caso de calle 25 de Agosto, entre Vilardebó y Avda. Juan Harriague, tramo en el que puede verse entre tres y cuatro puntos con grandes baches, los que ha sido rellenados con pedregullo y tierra.

A poca distancia de allí en Cervantes y 18 de Julio, una pérdida de agua potable subsiste  pese a todos los arreglos efectuados en los últimos tiempos. El agua que se vierte corre por el flamante hormigón de 18 de Julio.

La nota sobre las pirañas o palometas, publicada en la edición de ayer lunes, fue enviada por el lector Roberto Recuero y no “Recuerdo”, como fuera publicado. La  informática tiene sus bemoles. Queda hecha la salvedad correspondiente.

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