Cada año ha sido mayor el ausentismo laboral…

En la próxima madrugada, sobre 1:59 exactamente ingresará el invierno, la estación más fría del año, la que nos convoca a abirgarnos y mantenernos alerta de las enfermedades de estación, cuidándonos como corresponde. Es importante ver la cantidad de gente que mantiene cuadros virales y esto genera situaciones complejas en todos los ámbitos de la sociedad.
Cada año ha sido mayor el ausentismo laboral por picos de gripe debido a la ola de frío que se destaca ocasionalmente entre los últimos días del mes de junio y los primeros días del de julio. Esto trae aparejado consecuencias de todo tipo, tanto en los recintos laborales donde el trabajo desborda y escasea el personal, como en los hogares que se ve contaminado por un ambiente de cuidados por los cuadros gripales.
A todo esto, es importante ver cómo trabajan los refugios municipales, los hogares de cuidado y los grupos religiosos y sociales que prestan ayuda a la gente que se encuentra en el estado más vulnerable, por estar en situación de calle, que aunque si bien son menos que en otros años, aún hay personas con estas carencias.
En todo caso, los lugares más perjudicados son los barrios más carenciados y los asentamientos, donde viven cientos de niños salteños en hogares de contexto crítico, donde es común verlos hasta descalzos caminando en terrenos inhóspitos. Las autoridades deberían estar alertas para evitar desgracias como las que ya han ocurrido en épocas anteriores.

En la próxima madrugada, sobre 1:59 exactamente ingresará el invierno, la estación más fría del año, la que nos convoca a abirgarnos y mantenernos alerta de las enfermedades de estación, cuidándonos como corresponde. Es importante ver la cantidad de gente que mantiene cuadros virales y esto genera situaciones complejas en todos los ámbitos de la sociedad.

Cada año ha sido mayor el ausentismo laboral por picos de gripe debido a la ola de frío que se destaca ocasionalmente entre los últimos días del mes de junio y los primeros días del de julio. Esto trae aparejado consecuencias de todo tipo, tanto en los recintos laborales donde el trabajo desborda y escasea el personal, como en los hogares que se ve contaminado por un ambiente de cuidados por los cuadros gripales.

A todo esto, es importante ver cómo trabajan los refugios municipales, los hogares de cuidado y los grupos religiosos y sociales que prestan ayuda a la gente que se encuentra en el estado más vulnerable, por estar en situación de calle, que aunque si bien son menos que en otros años, aún hay personas con estas carencias.

En todo caso, los lugares más perjudicados son los barrios más carenciados y los asentamientos, donde viven cientos de niños salteños en hogares de contexto crítico, donde es común verlos hasta descalzos caminando en terrenos inhóspitos. Las autoridades deberían estar alertas para evitar desgracias como las que ya han ocurrido en épocas anteriores.